La eterna división que envuelve el mito de la conducta femenina radica en la necesidad constante de eres buena o mala mujer. A diferencia de cómo se entiende esta polaridad en la conducta masculina —que para que se catalogue socialmente a un hombre como malo tiene que haber infringido la ley—, a nosotras las mujeres la maldad nos brota por los poros de la piel. Es necesario, por ello, estigmatizarnos, o asustarnos con esa posibilidad, como una manera de conjurarnos.
Soy consecuente entre lo que pienso y lo que hago. Soy una transgresora y, como tal, siempre estaré a favor de todo aquello que escandalice a los hipócritas, aquello que los desnude públicamente, que los confronte con su doble moral y los exponga.
Después de todo, me resulta divertido ver cómo se horrorizan con mis comentarios, cuando ellos hacen lo mismo, solo que con la luz apagada, sin que nadie los vea, y hablando bajito.
Si durante algunos de los años de mi juventud provoqué con la desnudez de mi piel, hoy lo hago con mis ideas.
Mónica Cabrejos, para quienes no la conozcan, es una multifacética figura pública peruana que ha sido modelo, vedette, conductora de televisión, y escritora de libros. Se hizo famosa en la década de los noventas al ser protagonista de un calendario que no dejaba nada a la imaginación (y que se agotó rápidamente), y, que como se puede deducir en el libro, que es materia de esta reseña, marcó un punto de inflexión en su vida. El presente libro, luego del éxito de su controvertido libro“Ni puta, ni santa”, constituye las memorias de esta multifacética fémina.
Hay, a lo largo de todo el libro, un común denominador que impregna los pasajes y es de un profundo resentimiento hacia la sociedad (y su complicidad ante hechos que objetivamente atentan contra la dignidad de las mujeres), hacia el machismo de los hombres, la hipocresía y el conservadurismo. Como uno puede deducir, luego de finalizar la lectura, Mónica es una mujer directa y sin ambages que ha enfrentado muchas batallas a lo largo de su vida, de defender y hacer respetar su condición de mujer, aunque, quizás no de la mejor manera, lo que ha llevado a ser conocida como una mujer directa y sin pelos en la lengua.
Por otro lado, llama la atención su mentalidad abierta en temas sexuales y sus intereses que van más allá de lo convencional. Esto ha hecho, que, a nivel de imagen pública, sea vista como una mujer libertina u “open mind” cuando en realidad ha buscado explorar nuevas experiencias que, a veces, el conservadurismo prohíbe o limita.
No estoy deacuerdo con todas las ideas que propone Mónica (a veces siento que es más producto del profundo resentimiento que mencioné al inicio y de traumas no superados y hay momentos en que parece victimizarse), pero me parece valiente que, a través de sus anécdotas, llevé a uno a reflexionar sobre el maltrato, en todas sus formas, que recibe la mujer y que, hasta no hace poco tiempo, se violentaba su intimidad e integridad con la complicidad de la sociedad. Afortunadamente los tiempos están cambiando y esta situación está cambiando para mejor.
¿Vale la pena leer este libro? En lo personal considero que sí y tampoco es necesario que uno sepa de quien es Mónica Cabrejos ni de su trayectoria para identificarse con su testimonio y las cosas que sufrió a lo largo de su vida. Por otro lado, el libro está bien escrito (al parecer tuvo la fortuna de tener un buen editor además de tener un talento adecuado para escribir), el estilo es fluido e invita a leer el siguiente capitulo así como sus demás libros que parecen prometedores.
A parte de ser un libro autobiográfico, es un libro con una crítica real y sin tapujos a una sociedad peruana muy machista, misógina y abusadora. Como mujer, nos hace dar cuenta de cuánto camino nos falta recorrer para poder sentirnos libres. Me gustó mucho. Espero que muchos hombres también lo puedan leer y tomar conciencia de lo que día a día sus madres, sus hermanas, sus hijas, Etc.tienen que lidiar en esta sociedad y decidan que postura tomar.
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