Una virtud importantísima en un ensayista es la concisión, y la otra es la capacidad de estructurar sus argumentos. Aymé es, en ese sentido, una pensadora virtuosa. Ya tuve ocasión de verlo en persona cuando coincidimos en el Psicofest y pudimos comer juntos, aunque yo ya había pillado su ensayo antes.
La tesis central del libro es doble: por un lado, la constatación de que el activismo tuitero y similares son inútiles porque, básicamente, no puedes derribar la casa del amo con las herramientas del amo. Como bien señala Sam Kriss en su maravilloso ensayo "The internet is already over", las redes sociales no sólo no ayudan al activismo sino que aseguran de que sea completamente inútil eliminando lo más importante que es la creación de espacios comunes, físicos, donde apoyarse unas a otras, para sustituirlos por entornos fragmentados e individualistas donde lo que se refuerza es aquello que da más relevancia y notoriedad. En el momento que un movimiento tiene un hashtag podemos estar seguros de que ese movimiento no va absolutamente a ninguna parte.
Es más, este tipo de activismo más a menudo que no se vuelve en contra de las víctimas y, aunque algún agresor sea castigado, no se producen cambios en el sistema, al contrario, todo puede seguir igual con el argumento de que las manzanas podridas se han podado, sin ir más allá.
Como consecuencia de este entorno, podría parecer que el movimiento feminista se vuelve contra sí mismo, según Aymé, ya que acaba siendo más importante asegurarse de que quien participa, especialmente las propias mujeres, es perfectamente virtuosa, con que se acaba, como bien dice ella, tirando una bomba de humo contra nosotros mismos, persiguiendo en círculos a quién pertenece el feminismo y no preguntándonos quién puede aportar algo. Dos citas:
"Un movimiento que, con el fin de conservar su pureza, se vuelva esencialista y maniqueo y no contemple ni permita un margen de error, de duda, de ambigüedad, estará condenado a estancarse y canibalizarse."
"Las consignas llamativas de Tiktok no podrán ser la respuesta a las necesidades políticas del contexto actual.