Excelente libro de viajes, de hecho gano el premio Grandes Viajeros. Aunque es mas que una crónica de viajes, ya que esta lleno de referencias literarias (mención aparte merece la semblanza a Juan Rulfo) e intercala pequeños fragmentos de la verdadera novela que el quería escribir y estaba atascado, una continuación de su libro Imposible Equilibrio.
A titulo personal, me hubiera encantado leerlo en 2005, cunado hice un viaje muy parecido al de Mempo. Cunado leí las descripciones de los pueblos a los que va llegando (Puerto San Julián, Caleta Olivia, Comodoro, Rada Tilly, etc.), se me disparaban imágenes de ese viaje que hice con amigos.
La gran diferencia es que yo viaje con 28 años y nunca me había lanzado tan despreocupadamente a la aventura, es decir, mochila y lo que nos depare el destino, incluso lo hicimos con muy poco dinero. Recuerdo las maravillas que encontré en cuanto a fauna, paisajes, inclemencias del tiempo. todo para mi era descubrimiento. era un joven optimista y explorador.
Acá Mempo ya es un hombre grande con muchos viajes y vida encima. Y si bien disfruta la Patagonia, también ejerce criticas fulminantes, ofrece una descarnada visión de esta vasta tierra postergada por desidia, aunque siempre se lo disfrace de imposibilidad por clima hostil, y recordando mi viaje, no puedo estar mas de acuerdo.
El libro esta bien balanceado entre descripciones propias de una crónica y comentario socioculturales.
Bajar por la ruta 3 hasta Rio Gallegos y subir por la 40, es decir bajar por el lado del atlántico y subir por el pacifico es una increíble experiencia (sobre todo para un argentino), y llevar este libro como compañero de viaje es una muy buena idea.