4.2
No esperaba mucho y me llevé una sorpresa.
Un libro que daba la sensación de tranquilidad pero en realidad sucedía de todo; narrado desde la perspectiva de tres personajes: una bruja (mi favorito), un vampiro y una loba, nos invita a la ciudad de criaturas paranormales de New Brecken, un lugar guiado por una jerarquía de vampiros y el tenue control de la manada de lobos con pensamientos arcaicos, pero esto se desmorona cuando empiezan a suceder los ataques a humanos, vampiros y brujas.
Como mencioné al inicio, uno de los personajes principales es una bruja y aunque la trama gira en su mayoría con los vampiros, lobos y los secretos de Topher (protagonista), el más grande misterio son estos sobrenaturales, y eso le da un giro continuo a toda la trama pues nunca te permite captar el antagonista principal, el maestro titiritero. Los secretos son lo que son y por eso cuando se revelan causan impacto.
En cuanto sus principales, los tres de ellos son complejos, con personalidades difíciles y muy emocionales. Poppy (bruja) es la más entera, la que puede ver un poco la luz en toda la historia, pero su cariño desmedido a sus amigos que considera familia la hacen ir cada vez más lejos. Topher (vampiro), melancólico y con un pasado tormentoso, es protector con sus seres queridos. Nora (lobo), la que menos me gusta, una joven adulta que esta a punto de realizar su cambio a lobo, a vivido en una burbuja de cristal con las reglas arcaicas de su manada, lo que la empuja a ser indecisa y egoísta, lastimando a todos, el punto rescatable es el hecho que no conoce el mundo y por eso es así.
En conclusión, un libro entretenido con sus despuntes trepidantes, lo suficiente para querer leerme el dos.