«La venganza es una de las razones por la que se cometen los mayores crímenes y, en la mayor parte de las veces, no se tienen en cuenta las repercusiones de dichos actos».
Vink, una huérfana criada en las calles de la Tesar Ciudad Capital, tuvo suerte de que sus habilidades con la magia le hubieran permitido ser becada por el Consejo de Educación para recibir su entrenamiento y, de esa forma, escapar de la vida que llevaba. Antes de terminar sus estudios, es enviada a su primera misión junto a Tayvir, su maestro y su compañera de estudios, la princesa Irena. Su vida cambia para siempre después de permanecer dos meses allí, ganando batallas que no le correspondían y haciendo que la percepción que tenía de ella misma se distorsione abruptamente. Al regresar a la ciudad, intenta hacer lo posible por continuar con su vida, retomar sus estudios y hacer lo que se espera de ella. Rendir todos sus exámenes, pagar su deuda con el Consejo de Magos por haberla educado y comenzar a ser útil a Tesar. Sin embargo, los Astros, los dioses o las personas, tenían otros planes para su futuro.
Bien, no tendremos a Quentin dando quebraderos de cabeza, pero tenemos a una Vink que le hace un poco la competencia jajajaja. Ahora en serio, el libro es bueno. Se centra en una historia de amor, eso si, pero aún podemos ver muerte, destrucción, personajes tocados de la cabeza, y magia, muuuucha magia. Para descansar de la saga principal, pero sin salir del mundo de Thoria, es que es perfecto. Eso si, me faltó más páginas. Ya no sólo porque me gusta, que también, sino porque un poco más de desarrollo no hubiera venido nada mal.