Mina es una joven sensible y leal, cuya vida ha estado marcada por el silencio que las mujeres de su entorno guardaban cuando los hombres hablaban y por la huella del primer amor: Santiago, un apuesto y noble seminarista al que no ha podido olvidar a pesar del paso del tiempo y quien transformó su inocencia en nostalgia.
Este sentimiento puro y furtivo del pasado la ata a su tierra natal, y por eso decide emprender un viaje de regreso a sus orígenes cuando su madre muere. Vuelve desde México a Colombia para enfrentar sus fantasmas, especialmente la sensación de abandono que nunca se ha separado de ella.
«Así comenzó nuestro olvido» es un viaje entre los recuerdos y las vivencias, entre el amor iniciático y aquel que crece con la convivencia. Pero también es una búsqueda por la individualidad sólida y la libertad de acción que las mujeres han tenido que librar en una sociedad que las juzga y limita sin contemplaciones.
Nació en Bogotá, Colombia. Estudió Arquitectura en la Universidad de los Andes. Más tarde realizó una Maestría en Restauración de Monumentos Históricos en la Escuela de Restauración del INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes de México). Regresó a Colombia y trabajó en Colcultura, entre otras actividades profesionales. Se radicó en México desde 1998, donde ha fundado varias empresas. Ha sido invitada a publicar en la Editorial Escalante los cuentos titulados «Actores clandestinos» en la antología «Cuentos de Amor y Deseo» (2016), «Son cuentos pero existen» en la antología «Cuentos en el Cementerio» (2017) y «El mejor diálogo» en la antología «Cuentos de amigos» (2019). «Así comenzó nuestro olvido», es su designio de los últimos cinco años y su primer proyecto literario de novela.
Una novela asombrosa. Gran historia, con una narrativa exquisita, preciosa, poética.
La historia de Mina fue profunda y llena de emociones, incluso en lo más mínimo.
Para mí el único desacierto de la historia es cómo se relatan 20 años de sucesos en apenas unas páginas. Ese salto me perdió, e hizo que vagara por varios capítulos sintiéndome un poco desconectado. Incluso durante el resto de la lectura no terminé de sentirme igual que al principio y pensé que la puntuación sería menor. Pero los giros que tiene la historia y, de nuevo, la pluma asombrosa de la autora lo valieron para mí.
Las mujeres nos construimos a partir de todas las historias que vivimos y dejamos de vivir por el hecho de ser mujeres. Es imposible negar que, al menos hasta mi generación, nuestros destinos fueron marcados en muchas ocasiones o de muchas maneras por lo que decía la sociedad, por lo que pensaba que debíamos hacer o dejar de hacer. A portas de llegar a la adultez mayor, Mina rememora su vida, y recuerda además la vida de su madre y de las mujeres que estaban a su alrededor y que la marcaron a la hora de convertirse en el tipo de mujer que es. También recuerda el amor, los amores, y, siendo un momento fuerte de su vida, se plantea la necesidad de un cambio. Fue maravilloso comenzar el año con esta historia, que me arrugó el corazón a la vez que dio inspiración a mi alma. Una historia que me hizo recordar la propia, y, sobre todo, reafirmar que el amor propio debe estar por encima de cualquier cosa.