CÓRDOBA ETERNA es un intento, humilde y esforzado, de mirar a través de las rendijas del presente para descubrir en las tinieblas de un pasado ya inmóvil, los tesoros de la Ciudad Amada. Es como filósofo y como historiador, pero sobre todo, como poeta, que se abren las puertas del pasado para evocar "lo-que-no-ha-muerto", lo que espera de esta Córdoba Eterna y quiere susurrar en el alma verdades que la hagan palpitar de emoción. Que la hagan abismarse en una profunidad fértil y poderosa. Aquí queremos que estén, lector, como las irisaciones de un diamante, los destellos de la Córdoba Eterna, asumiendo los rasgos y el perfil de un Maimónides o la melodiosa filosofía de Ibn Arabí; el estremecerse de la tierra ante el paso de las legiones de Júlio César o un Maximiano o asumiendo un disfraz de barro y fuego, de gracia y color en la cerámica verde y manganeso.