Este libro es considerado la obra cumbre del ocultismo universal. Está basado en los siete principios del hermetismo que son atribuidos a la filosofía del Maestro Hermes Trismegisto (que significa en griego ‘Hermes el tres veces grande’). Escrito a principios del siglo XX, El Kybalión se fundamenta en el llamado Nuevo Pensamiento, y contiene las doctrinas más antiguas sobre la alquimia que han sido transmitidas de generación en generación. El libro reúne los siete principios hermené Mentalismo, Correspondencia, Vibración, Polaridad, Ritmo, Causa y efecto, y Género, enseñanzas imprescindibles para todo aquel que aspira a conocer, comprender y acceder a la antigua sabiduría del conocimiento ocultista. Esta nueva edición incluye catorce ilustraciones creadas exclusivamente para acompañar el estudio de los siete principios y ayudar a abrir las puertas ocultas de la sabiduría y el conocimiento, dejando así de lado la idea de que somos simples seres mortales.
Es bien interesante como una idea central puede ser abordada de maneras distintas.
La concepción del Todo como algo superior, incognoscible, me recuerda al Tao. Sin embargo, las enseñanzas sobre las energías, las transmutaciones y las polaridades son diametralmente diferentes a los principios de no-acción y la fluidez del Tao.
Me quedo con la capacidad humana de poder transformar la realidad. La mentalidad del universo es un concepto que al mismo tiempo te vuelve humilde frente a lo superior y desconocido, mientras te empodera para poder cambiar.
Mi mente explotó y se volvió a reconstruir sobre sí misma por la información que ya sentía yo que era así. O sea, no que fuese mi invención, pero cuando te adentras al tema de la brujería indistinto de las prácticas, la mayoría sigue estos patrones o leyes. Es cosa de notarlo.
Me di cuenta que apliqué el vaivén de la vida un fin de semana. La plata va, la plata viene, gracias principios.
El Kybalión es un libro que es capaz de transformar a quienes están preparados para escuchar y recibir su mensaje. Las 7 leyes espirituales provenientes del hermetismo en el antiguo Egipto son aplicables en el mundo contemporáneo actual. Considero que no es un texto para leer rápidamente, sino que por el contrario, hay que dedicarle un tiempo prudente para poder digerir la información de la mejor manera posible. En mi caso particular, ahora que ya he estudiado los principios comienza la parte más interesante que será llevarlo a la práctica, ya que es sabido que conocimiento sin acción no es sabiduría.
A necessary read, at least for me, in more than one sense. On a personal level, because it has long been a part of who I am. Although I have only just read it myself, my father read it when I was a little girl and, over the years, introduced me to these ideas through countless cherished philosophical conversations (not as isolated concepts, but as an outlook, a way of seeing life). That is why I recognized myself in these pages. Here lie the roots of many of my own intuitions about reality: the idea that the universe is mental, for instance, or the principle that as above, so below.
It is also an essential work in my development as a writer. As I continue building my own cosmology, this book provides an invaluable foundation of language, concepts, and reference points. Although my theory ultimately departs significantly from what is proposed here, understanding The Kybalion is indispensable for expressing those departures clearly, contrasting them, and giving them explicit form. In many ways, my own intellectual journey—even without my realizing it—grew from this very starting point.
My conception of a single consciousness, for example, diverges from The Kybalion’s concept of The All. Its planes of existence are echoed in what I call the spectrum of consciousness, yet I propose something fundamentally different: that the one consciousness gradually emerged from absolute nothingness, beginning as an elementary protoconsciousness, slowly differentiating itself until it became the one fragmented consciousness that exists today—and that it continues to evolve still. This contrasts with The Kybalion, which presents The All as eternal, complete, and preexistent to the universe.
Likewise, my concept of the Cosmic Breath finds its deepest roots in the Hermetic Principles of Polarity and Rhythm, although I reinterpret them within a very different cosmological framework.
In that sense, The Kybalion had already existed within me long before I ever opened its pages.
I am grateful that it entered my life at this particular moment. Its wisdom is as relevant today as it was when it was first written, and its influence can be found behind countless later developments in New Thought and related traditions.
I believe anyone with a serious interest in metaphysics should read it at least once.
El Kybalion llegó a mí por curiosidad espiritual y un interés filosófico genuino. No es un libro fácil ni pretende serlo. Desde las primeras páginas se siente enigmático, a veces confuso, pero curiosamente también transmite una sensación de paz.
A lo largo de la lectura, hubo principios que resonaron profundamente conmigo, en especial el Mentalismo, la Correspondencia, la Polaridad y la ley de Causa y Efecto. Más que leerlos como conceptos abstractos, sentí que el libro me hablaba directamente, invitándome a observar cómo mis pensamientos, mi energía y mis comportamientos forman parte de un todo más grande.
La escritura puede sentirse rígida y repetitiva en algunos momentos, lo que hace que avanzar no siempre sea sencillo. Sin embargo, si uno se queda con los mensajes —sobre todo al final de los capítulos—, el valor del libro se revela con más claridad. Esa misma rigidez parece ser parte de su carácter y, de alguna forma, de su encanto.
No creo que sea un libro para todo el mundo. El Kybalion exige una mente abierta y, más aún, cierta disposición interna. No lo recomendaría como una primera lectura espiritual; más bien, creo que llega cuando el lector está listo para recibir sus ideas.
Al terminarlo, me dejó una mezcla de inspiración, despertar y neutralidad: no promete respuestas absolutas, pero sí ofrece herramientas valiosas para reflexionar y mirar la realidad desde otra perspectiva. Es un libro que no busca convencer, sino sembrar.
¿Cómo se puede calificar un libro así? Por el momento, me quedo con la idea de que todo es equilibrio y balance. Debemos convertirnos en el observador de los vaivenes de nuestra mente, pensamientos, actos, ideas... Y es la voluntad y el hábito continuo lo que nos permite volver a la frecuencia deseada, para bien o para mal. Mejor vale la pena hacerlo de forma consciente.
Excelente libro, bastante profundo y lleno de leyes que si uno las aprende bien y las aplica en su vida diaria, se puede lograr un cambio realmente grande. Me inspiró mucho. Súper recomendable.