Los misterios de la naturaleza humana: En Transitorios se escuchan ecos de Raymond Carver, donde se alude a la creación y el legado desde la sutileza y la sensibilidad
Las relaciones de una madre con su hijo al filo de la pubertad, encargos imposibles para representar como real un personaje de ficción, las dudas morales en torno a un profesor o el especial legado de un padre son algunas de las cuestiones que aborda Nadar en Transitorios, cuyos relatos no transitan por el camino más obvio.
El autor castellonense retoma con Transitorios las preocupaciones e intereses vitales que ha ido proponiendo en anteriores obras suyas de autoría completa como Papel estrujado o El mundo a tus pies. Es la vuelta del Nadar más personal y, seguramente, el más interesante.
Qué cómic más chulo. Son cuatro historias cortas que ni siquiera se entrecruzan. Pero que en las que se cuenta mucho sobre lo que somos, lo que queremos ser y lo que los demás perciben de nosotros. Son pequeñas historias cuyo final abierto deja reflexiones concretas.
Nadar muestra una mirada real de las cosas, pero con una especial sensibilidad y acierto en los detalles. Hay humor, drama, amor, algo de suspense… pero en circunstancias más cerca del costumbrismo y la realidad de las personas. Ha sido una delicia leerlo y una pena que se acabe tan rápido. El dibujo y el color son una maravilla. A nivel gráfico es una delicia. “Transitorios” ganó el Premio Comic Barcelona a la mejor obra nacional 2023.
Lo que más destacaría es su capacidad para abordar temas (relativamente) complejos de una manera sutil y profunda. A través de los personajes y sus interacciones, se crean mundos caleidoscópicos que llevan a la reflexión, con elementos de intriga y descubrimiento constante. La narrativa podría ser un 4; es la parte gráfica la que me ha gustado menos, pero admito que acompaña bien a las historias.
4 historias donde veras diferentes localizaciones con diferentes personajes pero donde se perciben se timientos por detras de los guiones. Absoluta actualidad (y cuando no lo es lo que pasa por la vida) y merecedor de dedicarle un tiempo corto de atención
Cuatro historias sencillas, que no lo cuentan todo porque no hace falta, de gente normal en situaciones más o menos cotidianas. Una madre separada y su hijo adolescente, un actor mayor que un día fue un galán, una mujer joven que tiene un reencuentro del pasado, y la historia de un pintor desconocido contada por otros. Y todo ello con pequeños giros insospechados.
La maravilla de sus historias es su visión caleidoscopia de las relaciones humanas, nunca hay un único punto de vista, no se centra en el adolescente o en el actor retirado, o en la hija "descarriada", o en padre separado fascinado por un acuarelista, si no en todos los que rodean a estos personajes, otorgándoles la misma importancia, pues cada uno de ellos viven sus etapas y sus evoluciones paralelamente, influyéndose mutuamente, a veces de forma inconsciente o inapreciable. Las cuatro historias son sencillamente trallazos de emociones.
3.5 És el primer còmic que llegisc en la vida. I ho he fet perquè l'han proposat al club de lectura. També per això no sabia massa bé quina puntuació donar-li. La qüestió és que m'ha agradat. Es llegeix en un bufit i totes les històries tenen el seu moment potent. Això sí, no soc tant de relats, vull dir que si en comptes de quatre històries diferents n'hauria sigut tota una, millor. Siga com siga, és una bona entrada al món de la novel·la gràfica.
Como indica su título, este volumen narra cuatro tramas independientes que hacen referencia a cuatro momentos vitales, efímeros y cada uno con su propia idiosincrasia. Los personajes están bien esbozados pese a la brevedad de las historias y, en general, quien se encuentra al otro lado de las páginas puede reconocerse en algunos de sus rasgos. A nivel gráfico, me ha resultado agradable aunque no hay ningún aspecto que haya destacado especialmente sobre los demás.
"Cómo los personajes de Transitorios, todos estamos viviendo diversos tránsitos al mismo tiempo, y Nadar se erige como un excelente retratista de época que refleja como nadie la fragilidad de nuestra construcción del presente" Mery Cuesta. Un buen resumen de lo que está obra representa. Cuatro relatos, cuatro viajes, cuatro tránsitos. El segundo el que más me ha gustado y el tercero el que más me ha llegado.
4 historias sin relación donde se habla de la relación paterno filial: una mujer que ha ocultado el padre real de su hijo y lo cuenta a un actor, un hijo que hereda y destruye la obra artística que obsesionó a su padre... creo que no he sabido leer detrás de las historias y se me ha quedado planisimo.
Este cómic está formado por cuatro historias independientes que hablan muy bien de lo que podrían ser nuestras vidas en diferentes puntos de ellas. Son historias simples pero muy concisas y reales.
En cuanto a las ilustraciones son una delicia que reflejan muy bien la historia que se quiere contar.
No tenia molt clar que estava llegint al principi i m’ha sorprès pel canvi tant brusc entre la primera i la segona història, però crec qje reflecteix molt bé moments molt concrets i no et deixa indiferent.
Este libro es una pasada. Los dibujos, las historias, lo que he sentido leyéndolo. Guau. He tenido primero que devorarlo y luego saborear cada trazo. Gracias Pep
Me han gustado las historias, peor me ha faltado algo para considerarlo un buen libro… le falta lunch a las historias, o quizás meter más para equilibrar… se queda corto.
Recull de quatre històries cuotidianes. L'autor sap crear un ambient especial per a històries que tot i ser "normals" acaben sent molt interessants.
Totes giren al volant de detalls i de coses que passen però no s'expliquen, a vegades ni es dibuixen. Això deixa molt espai al lector per omplir els buits amb el què li sembli més adequat, que és un exercici que sovint es pot fer poc per sobreexplicació.
Este cómic está compuesto de 4 historias independientes que ocurren en nuestra época, están muy bien ambientadas y logran meterte de forma ágil en en la historia de cada personaje.
Como es normal hay relatos que son mejores que otros, puede que influyan los distintos protagonistas, y si logras empatizar con ellos o si te resultan graciosos. Otros en cambio son más grises y están involucrados en narraciones donde se tocan temas más delicados y que generan dudas de si al final acaba bien o mal.
Mi favorita es la de Carlos Godoy, un actor retirado que deberá hacer una última actuación para un fan muy especial. Surrealista y muy divertida.