Las adicciones son cárceles internas que le impiden a las personas ser quienes fueron diseñadas para ser, que las inhabilitan para amarse y amar a otros, que los ponen en jaque cada vez que están a punto de lograr algo y que al final les absorben la vida de a pocos alejándolos de la realidad y la capacidad de disfrutar la vida. ¿De dónde vienen y cómo podemos evitarlas? ¿Qué podemos hacer si ya caímos en ellas o si han estado rondando a alguno de nuestros seres queridos? El pastor Diego Salazar tuvo una larga relación con las adicciones desde que era un niño,sabe cómo hablan, cómo se mueven, dónde están y cómo entran a la vida de las personas sin importar su edad, condición socioeconómica o profesión. Estuvo involucrado con pandillas, durmió en las calles y soportó el sufrimiento que tiene como consecuencia ser adicto al alcohol, el cigarrillo, las sustancias psicoactivas y el juego. Él experimentó la manera en la cual el vicio consume no solo la vida, sino también la familia de quienes se hacen esclavos de cualquier adicción, porque nadie está completamente a salvo de las garras de la adicción, que no se limita al consumo de sustancias, sino que conforme pasa el tiempo ha encontrado un abanico mayor de formas en las cuales juegos de video, pornografía, comida, sexo y toda actividad en la cual una persona pueda enajenarse en sí misma para no procesar correctamente la realidad y las relaciones. Luego de que Diego Salazar se encontró con Jesús y pasó por un profundo proceso de rehabilitación, decidió contar en un libro la historia de su vida y con ella todos los secretos que sabe de las adicciones y lo que las hace tan atractivas y difíciles de percibir en ocasiones; En Nunca quise ser adicto no solo está el espejo de la vida de un hombre que frente a las circunstancias difíciles eligió las drogas como forma de escape, sino también las verdades y herramientas que Dios le dió para salir de la cárcel del vicio.
¡Una historia de no creer! Está tan bien escrita la biografía de Diego que parece una serie de televisión con acción, romance, drama y hasta terror.
Diego, un hombre que en lo personal admiro muchísimo se aventuró en contar el lado oscuro de su historia, una que se vivió en medio del consumo excesivo de drogas y todo lo que esto conlleva, leer lo tormenta que vive un drogadicto humaniza a los habitantes de calle que debajo de su costal y ropa sucia esconden un gran desespero y agotamiento por la lucha constante de los demonios que los atormentan.
Pero Diego encontró la victoria sobre su adicción, parecía imposible de alcanzar por sus constantes recaídas. Pero fue allí donde conoció a Jesús el que cambió su vida de adentro hacia afuera para siempre.
Más allá de la historia de Diego encontramos en este libro una mano amiga que quiere ayudar a las personas que están pasando por esta misma lucha, pero también un manual de apoyo para los familiares del adicto que ya no saben qué más hacer con su ser querido atrapado por las garras de las adicciones.
Resaltó esta frase del libro: "El mensaje importante a transmitir es que aunque no es fácil salir de la adicción, no todo está perdido. La adicción tiene recuperación con la ayuda del Señor Jesús."
Mi experiencia personal: El libro lo leí en dos semanas, una vez lo tomaba en mis manos no podía parar de leer precisamente por lo bien escrito que está. Pero también porque la historia te envuelve de una forma que se hace necesario continuar, además que la letra es muy cómoda de leer en papel por horas.
Yo también tuve una historia tormentosa con las drogas, y fue Diego esa mano amiga que me ayudó en medio del proceso de restauración y libertad. Así que este libro lo leí más personal ya que conocer la historia de ese amigo me hizo admirar aún más su ministerio actual en El Lugar de Su Presencia. Lloré y le di gracias a Dios por lo que ha hecho en la vida de él, por rescatarlo de ese profundo hueco en el que estaba, y le di gracias a Dios que muchos años después usó su testimonio para ayudarme a mí.
A quien se lo regalaría: El libro es para todos, es tan entretenido que cualquier persona lo disfrutará.
Cuando leo biografías, en este caso un testimonio de vida no me gusta poner estrellitas al libro. La persona está compartiendo su vida y esta en particular es una muy oscura con un final se puede decir que feliz, una historia de superación y redención. I was speechless, no me puedo imaginar vivir todo eso y sin embargo, salir de la adición y ayudar a otros. Me encantó y ojalá este libro pueda ayudar a muchas personas :)