Ciento volando de catorce es como deja ver el propio título una colección de 100 sonetos del cantautor conocidísimo Joaquín Sabina. La propuesta a mi juicio resulta algo arriesgada, no porque escribir sonetos suponga una dificultad añadida o porque sea un cantautor metido en poesía (aunque ciertamente empezó antes en la poesía para pasar posteriormente a la canción de autor). El problema llega cuando se fija un número concreto de poemas a escribir (o a publicar pues desconozco si se trata de una selección de 100 poemas suyos que publicó en este poemario o si por el contrario son 100 poemas escritos a propósito del mismo). Sea como sea, cien se queda en un número demasiado grande, quizá incluso cincuenta también lo sería y, pese al magistral uso de las palabras que caracteriza a Sabina los poemas se vuelven repetitivos, monótonos y dan la sensación de estar leyendo el mismo repetidamente una y otra vez. Quizá en este caso sí que valía más pájaro en mano que ciento volando.
Sabina muestra en estos poemas parte de su ser más canalla, esto supone andar continuamente en una cuerda floja entre el poema magistral más mordaz, irónico y excelente posible y un poema simplemente vulgar, obsceno y machista donde los haya.
Sin embargo, el libro se salva sin duda gracias a algunos muy buenos poemas (no son muchos pero los que son son geniales) y a un fabuloso prólogo del poeta Luis García Montero que es un poema de por sí.