Andrea trabaja con sus dos mejores amigas, Carol y Vilma, en una empresa de moda. Y le encanta su trabajo. Sin embargo, un lunes cualquiera todo cambia, cuando el nuevo jefe llega a la oficina y, de buenas a primeras, tienen que demostrar su valía llevando a cabo una tarea que consideran imposible. Deben resucitar la colección de otoño fracasada de la diseñadora más excéntrica que jamás ha pasado por D&S. Para colmo, Andrea también deberá hacer frente al bochorno que siente por haberse saltado una de sus principales normas: no liarse nunca con un desconocido en una fiesta. Porque, además, corre el rumor por la oficina de que el nuevo jefe se enrolló con una de las empleadas en la celebración de la boda a la que todos asistieron. ¿Será ella? Estaba tan borracha que solo se acuerda de unos ojos negros… ¿Serán los del nuevo director general?
Bueno… lo intenté. De verdad. La sinopsis prometía drama, romance y un poco de esos enredos emocionales que tanto gustan, pero el resultado se quedó bastante corto. La historia tenía potencial, pero entre los personajes que no terminan de cuajar y una trama que por momentos se sentía como novela a medio cocinar, me costó conectar. La protagonista tenía momentos en los que parecía que iba a brillar… y después hacía o decía algo que me dejaba con cara de “¿en serio?”. Él, más de lo mismo: un intento de hombre complejo que terminó siendo más bien un cliché andante. La relación entre ellos no me hizo sentir nada, cero química real. Todo iba demasiado rápido o demasiado forzado. El drama, que debería haber sido el motor de la historia, a veces se sentía metido porque sí, como para rellenar o alargar sin aportar mucho. Y el estilo de escritura… meh. Correcto, sin grandes fallos, pero sin alma. Le faltó chispa, tensión real, diálogos que suenen vivos.
He leído a la autora en varias ocasiones y como siempre no me ha defraudado, en esta ocasión conocemos la historia de Andrea y Rubén. Andrea y Rubén se conocen una noche, de la que ella solo tiene vagos recuerdos… hasta que descubre quien es Rubén. Aunque podría parecer que Rubén es el típico tío chulo y prepotente para nada es así, es un hombre que se viste por los pies integro y con un gran corazón. Una historia que te saca sonrisas, que se lee rápido, con capítulos cortos en los que vemos la progresión de la pareja y las trabas que una mente despechada les pone para estar juntos. Leeré a continuación la historia de la siguiente amiga que promete no defraudar.
Si debo usar un adjetivo calificativo sería "Exquisita"... Una historia preciosa... tierna... Romántica... Llena de caricias... Pero también con toques de malos ratos porque esos deben existir para q sea una buena historia... Personajes sabrosos tiernos y bellos ... Amigas con el mismo desorden mental que la prota 🤭😅... Eso me encanta ...lo disfruté muchísimo
Este libro ha sido muy corto. La trama prometía, pero se ha desarrollado y narrado fatal. No me ha dado tiempo a amoldarme a los personajes e iba todo muy deprisa, siento que no he conectado con ellos. Por eso le doy ⭐,5. No me ha enganchado y me ha metido más en el bloqueo lector en el que ya estoy. 150 páginas es muy corto.
Está bonita pero se me ha hecho cortitaaaa y me he quedado con ganas de más No es la gran historia pero me ha tenido enganchada y con la sonrisa en los labios Ah ah ah ... Dime que me quieres ... A mí tb se me ha enganchado 🤪
Una novelette divertida que es ideal para intercalar con lecturas más largas o más densas. Me ha gustado mucho conocer a Andy, a Carol y a Vilma (y me gusta que vayamos a tener la historia de las tres).
jaja, esa bruja obtuvo su merecido, divertido y entretenido un libro facil de leer, solo abusaron mucho del recurso del abandono, pero es un libro entretenido