Si Libro de réquiems se estructuraba a partir de personajes importantes en la formación y la creación del carácter del protagonista y narrador, en El esnobismo de las golondrinas el autor se sirve como armazón narrativo de un buen número de ciudades en los que Wiesenthal residió y sobre ellas narra tanto anécdotas trascendentales como todo tipo de detalles sorprendentes e historias curiosas, relacionadas siempre con el mundo de la cultura en un sentido amplio. Viena, Sevilla, Topkapi, Roma, Florencia, Estocolmo,Versalles, París, Dublín y Barcelona son sólo algunas de las paradas de este extraordinario e inusual recorrido por las ciudades que marcaron y fueron creando la personalidad de un hombre. De nuevo, al igual que en Libro de réquiems, los personajes y el humor con que están tratados son dos de los grandes atractivos de la novela.
Mauricio Wiesenthal (Barcelona, 1943), además de escritor, ha sido profesor de Historia de la Cultura y conferenciante invitado en varias universidades. Entre sus obras destacan los ensayos La belle époque del Orient Express (1979) e Imagen de España (1984) y la novela El testamento de Nobel (1985). Su pensamiento y su estilo literario son herederos del gran legado cultural europeo, tradición en la que se inscribe su «Trilogía europea» (Libro de Réquiems, 2004; El esnobismo de las golondrinas, 2007; y Luz de vísperas, 2008). En esta editorial han aparecido Siguiendo mi camino (2013), Rainer Maria Rilke (2015), La hispanibundia (2018) y Orient-Express (2020).
me atrevería a decir que la lectura de este libro ha durado lo mismo que el vuelo de las golondrinas que buscando las corrientes de aire caliente llegan hasta Alejandría para retornar a París en primavera.... cuando el sol de noviembre aún daba unas horas de cobijo, Wisenthal volvía a poner en marcha el orient express a la vez que Sissi se refugiaba lejos de las encorsetadas reglas del reinado. parada en Ascott entre sombreros, caballos y damas elegantes y recalar en Marrakech, donde Wisenthal se transforma en una especie de Sherezade, hilvanando una historia con otra sin importar si es el sol o la luna lo que luce en el firmamento. Porque eso es lo que hace Mauricio Wisenthal con esta obra magna que recoge todo un dechado de sabiduría popular y esnobista, consiguiendo extraer de este inmenso texto la sensación de que el tiempo es finito. Porque sería imposible querer cifrar #elesnobismodelasgolondrinas en una época determinada cuando este viaje va más allá de los confines que conocemos. Así entre sus páginas se cuelan escritores, pintores, cocineros, costureras y bailarinas, barcos insignes, palacios, gatos y cementerios, los amores de juventud y las acuarelas de colores. Pero si ahora mismo me preguntarán con que me quedo de las más de mil páginas de este libro, sin duda, respondería al episodio donde el escritor es niño y pasa dichosos inviernos en compañía de su tía lola en Estocolmo donde la magia lo inunda todo concediendole el don de poder escribir este libro oceánico. Así Jerusalem, Versalles, Wimbledon, Paris, Venecia, Dublin... se fusionan con la vida de Zweig, Joyce, Colette, Gabrielle Chanel, Joyce y Beckett... con los cafés literarios como el Florián o el Procope como aquel donde Mendel el de los libros acudía a diario. Pero en una aventura tan descomunal como esta las golondrinas siempre van en pareja, y de nuevo he contado con la compañía indiscutible de lady @alterotra con la que he volado desde Viena hasta Barcelona durante casi cuatro meses de travesía sabiendo que este era "un libro parsimonious, lento, oceánico, escrito como el vuelo de las golondrinas".
Si "libro de Réquiems" os gustó... Llegaréis a esta obra. Si el anterior trataba a los personajes más clásicos d la historia europea, en "El esnobismo de las golondrinas" le toca el turno a las ciudades. Una obra de carácter aún más biográfico q la anterior. El orient express, el queen elisabeth, Venecia, Los cementerios de París y mil lugares más. Mil páginas de nostalgia escritas con la dulce prosa de u dandy españolMauricio Wiesenthal .
Un maravilloso libro y un increíble estilo, que me ha llevado a épocas y lugares remotos, a soñar con cafés, palacios y personajes de lo más variados, tanto reales, como ficticios.
Llegué por casualidad a este libro, lo reconozco, un día en el me encontraba merodeando en la biblioteca. Al ver sus 1100 páginas quedé abrumado, pero cometí el error de leer el primer capítulo, que me enganchó como una zanahoria a un conejo. La calidad de la narración de Wiesenthal es tal que parece que uno vaya cantando mientras lee sus reflexiones sobre los lugares en los que vivió y viajó. Es un tipo tan culto, tan esnob y tan vivido que no sé por dónde cogerlo. Pero me fascina, me siento en cierta manera representado por sus valores. Un maestro del que me gustaría aprender más. A través de “El esnobismo de las golondrinas” uno se adentra en el pensamiento de un bohemio nostálgico y profundo europeísta, de frases libres y lapidarias, de filosofía mundana complementada con un conocimiento sin límites. Wiesenthal es un buscavidas antiburgués, un tipo que jamás ha llevado una vida normal, desempeñándose de profesor, traductor, catador de vinos, fotógrafo, escritor y todo tipo de quehaceres. Un erudito amante de las calles y de los cafés. Un excéntrico trepidante.
MARAVILLA. No tengo palabras para describir esta obra maestra. Me he leído todo de Mauricio y en cada libro me sorprende más (aunque parezca imposible). Qué apasionante este viaje por la vieja Europa que nos están arrebatando. Qué tiempos aquellos donde el sentimiento estético y las miradas centelleantes otorgaban un profundo valor y sentido a las cosas. Totalmente recomendable.
Mi #pactodedamas con @belugui me trajo a mediados de noviembre un libro diferente, "El esnobismo de las golondrinas", de Mauricio Wiesenthal. Hay libros que en su sabiduría adivinan cuándo tienen que llegar a la vida del lector, como el instinto de las golondrinas que las hace regresar a sus casas de invierno al llegar la primavera. En vísperas de confinamientos y tiempos convulsos, me sumergí en esta obra extensa, escrita durante medio siglo, y me dio alas para escapar. Es un libro para amantes de los viajes, que habla de viajes, pero que no es un libro de viajes, es mucho más. Es una obra parsimoniosa y lenta, que reúne todas las ramitas que el autor ha ido recopilando a lo largo de su caminar por el mundo para terminar en un nido en el que se recoge la esencia de la vieja Europa. Dice Mauricio que "el buen viajero no busca la verdad sino la belleza". Así lo hace él, y con una carga infinita de nostalgia por un tiempo más bello, nos pasea por su mundo de memorias y recuerdos que le acompañan en cada ciudad, café, tren, hotel o callejuela que recorre, mientras persigue a los fantasmas de escritores, poetas, músicos, y demás personalidades a las que admira y de las que nos habla como un ser atemporal que tuviera el don de la omnipresencia. Y es que si Mauricio nos habla de la Capilla Sixtina lo hace como si hubiera estado presente mientras Miguel Angel la pintaba y si nos habla de las amantes del Rey Sol nos da la impresión de que él estaba escondido en la esquina de su dormitorio. Un esnob que se aferra a todos aquellos placeres de la vida que las actuales prisas parece que nos han hecho olvidar y que nos obligan a contemplar con ansiedad cosas que existen precisamente para proclamar la eternidad. "No se trata tanto de viajar como de irse", dice Mauricio. Así que "vayamos pues de viaje, que morir es lo último que uno debe hacer en la vida"