Pasaje a Tahití fue la primera novela no autopublicada por la autora. La primera edición salió en 2014, de la mano de Espasa, y ahora ha vuelto, en formato bolsillo, editado por Booket.
Nos encontramos en Manacor (Mallorca), en 1929. El padre de Denis, Hugo, ha fallecido y comienza una guerra, junto con sus hermanos, por la herencia. La empresa que dirigen, fabricando perlas de imitación, los ha convertido en una de las familias más ricas de la isla. Su madre desaparece repentinamente y un cuadro, con la imagen del tío Bastián y del propio Denis, con unos seis años y juntos en la selva de Tahití, reavivan una historia ya olvidada. Continuos saltos al pasado nos recordarán cómo Hugo y Bastián, su hermano, viajarían a Tahití en busca de fortuna y cómo se cruzarían con Laia, hija del cónsul inglés en la isla, que cambiaría sus vidas para siempre.
El estilo de la autora, que más tarde se utilizaría en El silencio de la ciudad blanca, se hace visible ya en esta novela: capítulos cortos y con multitud de saltos al pasado donde habrá una historia paralela que afectará a los personajes del futuro.
También los hechos históricos están muy trabajados: todo lo relacionado con Tahití, el ambiente de la España de finales del XIX y principios del XX, así como otras ubicaciones como París o Japón te permite estar dentro de la historia continuamente. Lo bueno de este tipo de novelas es que la parte ambiental ha ocurrido de verdad y ello ayuda a empatizar aún más con los personajes; imaginar las escenas románticas y todas las consecuencias que los actos de unos y otros llegaron a provocar; y el negocio de las perlas de imitación, descrito en la novela con pelos y señales, te descubre un mundo, incluso para investigar por tu cuenta.
Ya en esta obra se menciona a la lejana tierra de Aquitania. Quizá en la mente de la autora ya empezaba a surgir la idea sobre la novela que alcanzó el Premio Planeta 2020.
Como en otras ocasiones, el texto fluye y es difícil perderse en la trama ya que, cada poco, se nos van recordando hechos importantes que ocurrieron u ocurrirán. El vocabulario es apto para cualquier lector y se puede acabar en poco tiempo.
En definitiva, si os gusta como escribe Eva García Sáenz de Urturi, esta novela continúa siendo una buena opción para seguir disfrutando de su prosa.