La obra de Joaquín Sorolla es una de las más populares de la historia del arte español. Paradójicamente, su apasionante vida es poco conocida. Requerido por las élites sociales e intelectuales de Europa y América, fue uno de los grandes artistas de su época, que triunfó en los salones de París y en la emergente Nueva York. Habitó el fascinante mundo de finales del siglo xix e inicios del XX, con el desarrollo de la modernidad y la llegada de los grandes inventos. Vivió el desenfreno de la Belle Époque, el Madrid de las tertulias y zarzuelas, y las tribulaciones de la generación del 98, que criticó la «alegría de vivir» de sus cuadros. Trabajador incansable, discreto, ambicioso y exigente consigo mismo, sus mayores deseos eran pintar a todas horas y estar con su familia. Su historia es la de un hombre de éxito que hubiera preferido una existencia anodina. Una vida extraordinaria con un final desgraciado. ¿Cómo se forjó su carácter? ¿De dónde provenía su don? ¿Cómo era la España que vio y plasmó en sus cuadros? ¿Cómo logró mantener vivo el amor por su mujer desde la adolescencia? César Suárez combina biografía, ensayo y ficción en este libro que muestra una visión audaz de Joaquín Sorolla y de su tiempo. Un recorrido por escenas de la vida del artista que, tal vez, podrían servirnos de inspiración para la nuestra. «Con solvencia documental y una dinámica prosa, César Suárez narra la vida de Joaquín Sorolla, un artista que disfrutó de un éxito descomunal al tiempo que padeció el desdén de algunos de sus contemporáneos. Un retrato fascinante». Elvira Lindo «Este libro original y atrevido consigue el milagro de aparecerse ante nosotros como un cuadro propio de Sorolla. En él hay dicha, sol y ganas de seguir viviendo». Manuel Jabois «El Sorolla familiar, el del éxito internacional, el conquistador de la luz mediterránea, el de la mano prodigiosa que sabía que lo más profundo del cuerpo es la piel. Toda esa sabiduría está en este libro de César Suárez». Manuel Vicent «De Sorolla creíamos saber todo hasta que César Suárez ha revelado lo mucho que quedaba por conocer de este pintor inagotable». Antonio Lucas
¿Qué sabía yo de Sorolla hasta ahora? solo podría responder que para mi era el pintor del mar, de la luz y del movimiento. si pienso en Sorolla veo el mar mediterráneo y ese sol que calienta que tanto me gusta. pero para poder describir a alguien en pocas líneas y que quede flotando su esencia en el ambiente se necesita una sólida biografía tras de sí. y esa biografía, la de Sorolla y su Clotilde, es la que reúne con pluma exquisita @cesarsuarezz en #comocambiartuvidaconsorolla. ¿Pero es esto acaso un libro de autoayuda? siga leyendo, por favor. seguramente, y si la salud se lo hubiese permitido, Joaquín Sorolla, aunque poco dado a eventos sociales, se habría marcado muy a gusto un #cuestionarioproust en hotel Jorge Juan con @guardiancenteno haciendo más que nunca suyo el lema de divertirse a raudales sin olvidar nunca de ser una buena persona. Porque Sorolla fue un buen tipo, de esos que gastan una lealtad difícil de encontrar. Eterno enamorado de Clotilde a la que no para de retratar y amantisimo padre de sus hijos a pesar de algunos dolores de cabeza que estos le dieron le hicieron ser la persona y el pintor que fue. Alguien que no se dejó llevar por modas y que solo se sentia bien cuando dibujaba a su manera, a su estilo porque si algo lo definia era su forma de usar el pincel y trazar con el todo lo que tenía ante sus ojos. Y aunque muchos alababan sus primeras obras y los premios que recogió por ellas, también tuvo que vérselas con duros detractores como Unamuno y Baroja que se sentían impotentes para entender la luz de los cuadros de Sorolla. Pero esto nunca fue motivo de desaliento en el pintor que solo necesitaba llegar a casa con su familia y recargar pilas para el día siguiente. así poco a poco la luz de Sorolla se fue extendiendo por todo el mundo hasta llegar a Nueva York donde se comprometió a pintar un mural de más de doscientos metros de largo.... una tarea que melló su salud pero que su carácter cumplidor le obligó a continuar hasta que su cuerpo dijo basta y ni el amor de clotilde ni su playa de la malvarrosa pudieron volver a recomponer. @cesarsuarezz ha escrito con grandes dosis de rigor y a la vez con una visión caleidoscópica la historia de Joaquín Sorolla, el artista que sólo deseaba pintar y pintar a todas horas. Nada más. - "denme un lienzo en blanco, un poco de sol y un cielo claro, algo de mar espumoso y que Clota no esté muy lejos, por favor", - "ese sería mi momento de felicidad perfecta" . Las magdalenas para proust y el salitre para Sorolla.
Un brillante libro de divulgación sobre la figura de Joaquín Sorolla, en el primer centenario de su fallecimiento. Esta obra mezcla el apunte biográfico, el análisis de la pintura de Sorolla y algunos fragmentos ficcionados de lo que el pintor o las personas que le trataron personalmente pudieron decir o pensar. El resultado de la composición creo que es perfecto, en ningún momento perdemos la pista de si lo que leemos es real (basado en documentos o cartas personales del pintor y sus amigos) o es una elucubración personal de César Suárez, a su vez basada en los miles de cartas, fotos, artículos de prensa y telegramas que se conocen de Sorolla. El resultado es un libro que te acerca a la personalidad de este gran artista y cómo afrontaba la pintura, no puedes dejar a admirar su colosal obra que a tantos nos maravilla. Viva Sorolla!
Me ha encantado. Me he enamorado del matrimonio Sorolla, qué maravilla de tándem Joaquín-Clotilde. Además, me han entrado ganas de conocer más de José María de Pereda, Galdós, Baroja… Creo que este libro es un gran trabajo de César Suárez. Muy recomendable.
«Nunca pensamos en la felicidad porque no sabemos que lo somos, hasta que el tiempo pasa»
Un audiolibro que he disfrutado muchísimo y que caerá en papel porque muchas de las ideas que os voy a dejar por aquí no están desarrolladas y sabéis lo que me escuece dejar algo esbozado y no completado. Me fascina la parte novelada, los diálogos más o menos veraces que pudieron ocurrir tal y como el autor los escribe basándose en cartas y escritos de la época.
La historia de amor de Clotilde y Sorolla, ese decálogo del buen marido, una parte que tuve a bien reproducir dos veces en el coche a todo volumen, quizá algo cale. Le costaba estar separada de ella, la distancia, al irse a París, le hizo descubrir lo que tenía importancia, levantarse y ver a la mujer que amaba y pintar el mar desde su ventana. Al final la felicidad ¿qué es? Cuando estuve visitando la casa de Sorolla, y pensando que esta obra caería sí o sí, volveré con el libro, descubrí que amaba a su familia por encima de todo, que su arte iba ligado a su mujer, ahora sé que la pintó constantemente, sin descanso (aquí pongo un emoticono de suspiros con los ojos puro corazón).
Un aprobado con matricula a la ambientación, a contextualizar el momento sociopolítico y económico que vive el pintor, importantísimo para saber por qué tomo tal decisión y no otra, las circunstancias en las que trascurren los hechos. Y es aquí donde más rabia me da no poder desarrollar lo que escuché y por ser audio no pude apuntar, porque conducía, y se me quedó tan poco que me enfado conmigo misma.
Aquí ideas sueltas que me vienen mientras escribo y que volveré sobre ellas cuando la tenga en papel, aunque esa lectura será muy diferente, me fijaré en detalles, que, por las circunstancias del audiolibro, conducía, pasaron sin reparar en ellos. Quiero volver sobre el motivo que llevo a rajar los cuadros, apuntar más sobre el pedazo márquetin de Electa, ¿por qué tanto revuelo? Ojiplática con las críticas que recibió Sorolla de los ilustres de España. Escribiros con más detalle la reflexión que hace sobre la oleada de tisteza, es una reflexión amplia al momento que vivimos, por qué tanto fatalismo, tanta noticia fúnebre, tanto apagar las ilusiones de unos y de otros, ¿quién se beneficia? ¿Y de una sociedad irrealista quién saca tajada? ¿Dónde reside el punto medio?
Los que tengáis la obre, leeré de nuevo el diálogo de Galdos y Sorolla, «es la nación la que tiene que actuar…». La descripción que hace de esta España nuestra, me da la impresión que estamos congelados desde hace ciento y pico años.
Muy, muy recomendable para conocer a un pintor impresionante que gano un pastón en aquel entonces y del que debemos sentirnos orgullosos, y un retrato de una sociedad…
Supongo que en este año Sorolla habrán proliferado numerosas obras sobre el artista, algunas dirigidas al especialista y otras al diletante. Entre estas últimas, me cuesta imaginar que se haya escrito alguna mejor que esta. Comparto con el hijo del autor que el título no es acertado, aunque es lo de menos. El libro está muy bien escrito; los ambientes en los que se movía el pintor se vuelven rápidamente familiares para el lector, en especial los parisinos; la documentación (cartas, testimonios, bibliografía) han sido seleccionados con gran acierto, y se introducen de forma natural en el contexto de la narración; los aspectos humanos, artísticos y técnicos encuentran también su hueco en una distribución por capítulos muy conseguida, y el relato, sin ser estrictamente lineal en lo cronológico, presenta no obstante los acontecimientos vitales de forma ordenada para el lector. El resultado es una biografía apasionante, que hará las delicias del aficionado a la pintura de Sorolla y al arte en general, y que se lee con un interés mantenido hasta el final. Se incluyen dos conjuntos de láminas, uno correspondiente a pinturas destacadas de Don Joaquín y otro a fotografías.
Fantástico, ideal para entender la vida de un personaje tan importante, conocer cómo era la sociedad de la época y algunas de sus particularidades como persona y como pintor. Me quedo con ganas de saber mucho más y conocer mejor su obra!
Na verdade 3,5 estrelas. Eu gostei da obra, mas a estrutura estilo livro de auto-ajuda é bastante forçada, até porque Sorolla não era a "alegria" personificada e as circunstâncias de sua morte revelam como estava estressado com a enorme encomenda da biblioteca da Hispanic Society.
Se cumple el primer centenario del fallecimiento de Joaquín Sorolla. Y Cesar Suárez nos trae una biografía que me ha resultado interesante y muy amena.
📌Un ensayo donde mezcla realidad y ficción de la vida de Sorolla.
📌Nos cuenta su vida y los hechos de la Europa del XIX y XX. Comienza con los cambios que van ocurriendo en París, como la luz eléctrica, las primeras películas y lejos de dejarse impresionar, Soralla prefiere la tranquilidad de Jávea.
📌Nos acerca a su vida familiar y a su mujer Clotilde, una mujer que supuso un gran apoyo en su carrera. Un hombre muy familiar que a pesar de sus viajes por Europa siempre prefirió su tierra natal, alejándose de la vida bohemia de París. Nos habla de sus amigos y de su distante relación con la generación del 98.
📌Un hombre de naturaleza optimista.Y eso, lo transmite en sus cuadros, que pinta lo que ve y eso es gente alegre, luz y color. Me encanta como cuenta la admiración que sentía hacia Velázquez.
📌Un hombre familiar, observador y trabajador que nos ha dejado un impresionante legado.
Pero todo esto que os cuento ha sido una gozada leerlo de la mano del autor, que lejos de parecer una biografía más, convierte esta lectura ágil y amena en un imprescindible para conocer a uno de nuestros grandes pintores.
“Donde hay luz, hay verdad” ~ Cómo cambiar tu vida con Sorolla de César Suárez.
¿A quién no le puede gustar la pintura de Sorolla? Esa luz, esos colores, ese relax visual. Este libro no es sólo una biografía del pintor; incluye fragmentos de ficción, conversaciones imaginadas por el autor e incluso aspectos relacionados con la forma de vivir de Sorolla, de tomar decisiones, que el autor extrapola al día a día. “La vida no solo se hace con la materia de las cosas que pasan sino también con la de las que podrían haber pasado. El condicional lo cambia todo”.
Conocemos a Sorolla por sus cartas, sus relaciones con otros personajes de la época y por los escritos de estos. Y obtenemos una visión de aspectos en comparación con la forma de actuar de Sorolla: Cómo aprender a ser uno mismo, a amar tu tierra, a ser un buen amigo, buena pareja, a aprender a morir o a llevar, al igual que el pintor, el mar en la cabeza.
Así, aborda la felicidad: “Casi nunca pensamos en la felicidad cuando somos felices porque no sabemos que lo somos”, señala y añade en otro punto: “La vida te parecerá miserable si tu mirada es triste; que las cosas son porque las vemos y cómo las veamos depende de lo que hemos visto antes; y que, en definitiva, por muchas incompatibilidades que se den, siempre es posible encontrar alguna afinidad, como por ejemplo el violeta”.
De sus viajes por España conocemos su amor por el país: “¿Cómo pintar toda Castilla en solo catorce metros? ¿Y Galicia en tres? ¡Imposible!”, señala Sorolla que, en sus cartas a su esposa Clotilde le habla del desprecio por lo nuestro: “España es la nación menos conocida, menos estudiada y más maltratada del mundo”. De sus relaciones con sus amigos, vitales para el pintor porque, “de la misma manera que para comprender una ciudad hay que ir a sus mercados y sus cementerios, para conocer realmente a alguien es necesario saber de qué trama está hecha esa materia que comparte con sus verdaderos amigos”, César nos acerca, de manera ficticia, a Pedro Gil-Moreno de Mora, a Mariano Benlliure Gil o Vicente Blasco Ibáñez, entre otros.
En resumen, un libro que es un viaje, real e imaginario, por la vida de Sorolla y también por la nuestra.
Me fascinaba el Sorolla básico que conocía: el pintor valenciano famoso por aplicar su luminismo tan personal en sus cuadros, cuyos asombrosos tonos y juegos de luces y sombras hacían de sus pinturas una delicia a la vista. Tras leer su biografía he descubierto al Sorolla más profundo: sus inquietudes, sus valores y su forma de ver y vivir la vida. No he podido parar de leer, bajo la increíble pluma del autor. Quizá porque sea la primera biografía que leo de Ximo, como le decían sus amigos cariñosamente, que me he sentido absorbida en la lectura. Muy recomendable para todos aquellos que apreciamos las pinceladas del maestro de la luz.
No conocía de nada ni nada de Sorolla más allá de la cubierta de un libro de casa de mis padres en el que se recogen las principales obras del artista.
Y me he quedado con ganas de más, lo que supongo que es un éxito. Me ha fascinado la manera de pintar de Sorolla al natural (algunas de las imágenes que acompañan al texto valen más que mil palabras), y la magnitud de las obras que era capaz de pintar. Obras grandes en más de un sentido.
También me ha gustado como el libro entrelaza, de forma natural, la faceta y vida artística de Sorolla con la personal y familiar. Como bien hace notar el autor, las dos facetas estan intimamente relacionadas y se refuerzan o debilitan entre ellas. Persona solo hay una: artista, padre, esposo, amigo.
Una biografía muy particular de Sorolla por @cesarsuarezz , atrevida y original ya que imagina conversaciones y situaciones en la vida de Sorolla.
Me ha picado muchísimo la curiosidad, he tardado en leer el libro por las consultas en Google... Un cuadro, una referencia, una foto, una exposición ... Se aprende y se disfruta, una vida tan esplendida como tortuosa para esta gran pintor.
Una lectura breve, cercana y enriquecedora perfecta para conocer al hombre detrás del artista. Me ha encantado descubrir su preciosa relación con su mujer, Clotilde, que fue su musa, su compañera y su gran amor.
Me encantó saber más de un artista como Sorolla y cómo encapsular su vida a ciertos aprendizajes hacia la vida. Su pasión hacia la luz y los colores es hipnótica, y saber cómo fue creciendo gracias al apoyo de su tío y de los profesores que supieron ver su talento le da otra perspectiva a sus cuadros.
Peeeero... lo de inventarse escenarios y diálogos que no aportaban gran cosa me sobró mucho. Una cosa es compartir las cartas o sacar conclusiones de ellas, y otra es dar rienda suelta a la imaginación, que en una biografía no es tan acertado en exceso. Que el propio autor diga "esto no aporta nada y quizá solo dé un peso innecesario al libro" y aún así siga inventándose encuentros... no, gracias.
3.5 ⭐ Sorolla siempre me ha parecido uno de los grandes infravalorados. Sí, es conocido, aunque cuando preguntas por pintores españoles nuestro pensamiento siempre va para Goya, Picasso o Velázquez. Pero, como dice este libro, no hay "pincel que contenga tanto sol" como el de Sorolla. Su técnica de reflejar la luz es preciosa y muy compleja, por lo que es imposible que sus obras no llamen la atención.
Este libro nos habla del hombre detrás del artista. Podemos descubrir que era un hombre honrado, amante del arte, sí, pero también de su familia y de Clotilde. Qué relación tan bonita, qué amor tan puro se demostraban ambos. Sorolla era un hombre sencillo, en la máxima expresión de la palabra que, aunque conocía mundo, solo quería pintar frente a una casa a orillas del Mediterráneo y envejecer con su esposa.
Hablando del libro en sí, quizás lo que menos me ha gustado son las partes ficcionadas por el autor. Quizás me habrían parecido interesantes en otro momento, pero también es cierto que me ha pillado un bloqueo lector durante la lectura del libro. Quitando eso, el libro hace un repaso bastante completo y detallado de la vida del pintor, así que nada mal.