Hay en estas páginas mucho humor, casi siempre de ese que surge sin buscarlo, cuando la escritura, venturosamente, se vuelve un modo de prolongar las conversaciones solitarias. Es un libro sobre alguien a quien sele ocurren poemas en el colectivo y cuentos cuando anda en taxi, alguien que quizás hacia el final de alguna caminata arma estos textos susurrantes y medio milagrosos. Los temas son deliciosamente misceláneos: la paternidad, los demasiados libros, los conflictos vocacionales, los trajines del amor y la amistad, y sobre todo el deseo de aprender, de pronto, un poco más sobre el mundo. No creo que sea posible aludir a este libro sin pronunciar, aunque sea a la pasada, la palabra sabiduría. Yo no diría que Mairal vive para narrar: en algún momento, después de vivir intensa y silenciosamente, después de absorber, de calar sin pausas ni prisas el presente, Mairal decide narrar, y lo hace con tanta precisión, tan perfectamente adentrado en la experiencia, que es difícil no creerle; no creerle todo, digo. Alejandro Zambra
Autor de las novelas Una noche con Sabrina Love, por la cual recibió el premio Clarín de Novela en 1998, y El año del desierto. También ha publicado dos libros de poesía, Tigre como los pájaros y Consumidor final, y uno de cuentos, Hoy temprano. Su novela Una noche con Sabrina Love fue llevada al cine en 2000. Ha sido traducido y editado en Francia, Italia, España, Portugal, Polonia y Alemania. En 2007 fue incluido, por el jurado de Bogotá, entre los mejores escritores jóvenes latinoamericanos.
(Bukku Noviembre) A vos te dicen "Pedro Mairal" y pensas en la belleza suprema que es "La Uruguaya" y entonces entras como caballo a Troya. El libro son cuentos? ensayos? inconexos que terminan antes de empezar, que no tienen nada que te atrape. Algunos son hermosos (pero cortos) y otros directamente son (existen y ocupan espacio). Volvería a leerlo? No. De hecho, me costó muchísimo leerlo entero, el cambio de tema constante me agotó el cerebro.
Creo que va de menor a mayor. Los primeros textos parecían un collage inverosímil que no supe valorar. Como cuando tu banda favorita saca un disco medio pelo y lo seguís escuchando por respeto. Pero venía de leer 2 de Guerriero al hilo, y después de eso todo parece medio desprolijo y con prosa poco cuidada. Seguí hojeando y me costaba ver imágenes. Sin embargo, desde la parte de la guayaba y la pandemia hasta el final, escuché su voz y disfruté. Creo que Pedro brilla más en la ficcion de ese yo (que dice que no es él).
Me gusta el Mairal de las novelas. Pero aquí me encontré con muchos (demasiados) textos inconexos, algunos buenos otros no, bastantes muy asociados a momentos en que lo escribió ya que son textos probablemente de los últimos 15 o 20 años (no tiene ni introducción del autor ni están fechados los textos, solo en los agradecimientos finales hay alguna pista). No me gustó encontrarme con esto, más una pieza de marketing de Emecé que una literaria del autor. No lo recomiendo.
No me gusto este libro!! Me costo terminarlo, una sucesión de escritos sin sentido unos larguísimos Otros cortísimos, no se algunos fueron simpáticos pero nada más. Me sonó a dale Pedro algo tenes que publicar ponele onda y bue rejunte lo que pude.
Vi muy pocas estrellas para este libro y me pareció injusto. Creo que Mairal se luce en un paseo por su intimidad y por su estilo. Todos y todas alguna vez deberíamos leer a Mairal y acá tenemos desde donde arrancar. Nos abre las puertas de su casa, de su vida, de su método y de sus pérdidas. No creo que Mairal se reductible a su uruguaya o a su Salvatierra, creo que es mucho más que eso y acá lo deja claro. Quienes somos madres o padres conocemos su costado compositor de bluses y raps infantiles también. Brilla en su versatilidad y también en sus reflexiones de la cotidianidad que nos obliga a preguntarnos si la literatura no hace un poco de filosofía a veces. Yo aplaudo este libro y lo recomiendo para conocer a un gran escritor.
"Hay voces, risas, gente opinando sobre lo que ve, muchos ojos que se asoman en cada camarita... Esta distancia social es un tumulto"
Después de leer "La uruguaya" (que me encantó porque, en lo personal, tuvo un significado extra para mí), "Una noche con Sabrina Love" y "Salvatierra", además de un par de cuentos de "Breves amores eternos", pensaba que Mairal era solamente eso... historias de desamores, traiciones, sexo, sexo y más sexo. Que estaba muy bien, pero llegado un momento cansaba. Encontrarme con este libro y leer el primer relato, "El equilibrio", y ver que no mencionaba una sola vez la palabra sexo, pija, tetas o concha fue como un gran descubrimiento. Por eso le di una oportunidad... y no me arrepentí.
Este libro es un compilado de distintos textos y artículos que Pedro fue escribiendo durante todos los años, concentrándose en la época de pandemia, donde siento que más rico se vuelve este libro al ser un verdadero testimonio de esos años. Se divide en varias partes, que tienden a tener un hilo en común: -El equilibrio, donde hay relatos de distintos momentos de la vida donde prima una especie de tranquilidad, una especie de resultado esperanzador. -Entrada en la naranja, donde hay relatos que hablan de alguna pérdida, de la nostalgia de lo que en una época fue de una forma y ya no lo es. -Esta historia ya no está disponible (a mi entender, lo mejor del libro) donde hay algún que otro relato ambientado en la pandemia y donde están sus intercambios con Tamara Tenenbaum, un registro precioso de las épocas y sentimientos de la cuarentena del 2020. -El gran error, donde hay relatos de amores y de distintas rupturas o personajes equivocándose. Es la parte que me parece menos interesante y que se me hizo más larga.
Si bien tiene varias partes, no se siente como varios libros incluidos en un solo, sino como un continuo que se puede disfrutar. Considero que es un poco lo mejor de Mairal después de La Uruguaya, y también es un toque distinto a lo que venía haciendo, cosa que se agradece mucho. Es como un pulmón que ayuda a respirar a la hora de leer toda su obra.
Ufff, lo que me costó la primera mitad de este libro, hubo varios días que no tenía ganas de leerlo y consideré abandonarlo. No me interesaban las pequeñas historias, me parecían similares a los sueños que describía en pandemia, 'sin trama, sin guión, sin sentido'. Sin embargo, disfruté mucho la otra mitad. Desde los relatos de cómo vivió el encierro hasta el final, no podía soltarlo. Por esa contradicción que me genera, le pongo 3 estrellas.
Este compilado de relatos de no ficción atravesados por experiencias personales del autor consta de varias partes. Comienza con distintas historias breves protagonizadas por un narrador de antaño, repletos de infancia y momentos felices (y no tanto). También hay algunas excelentes cuyos protagonistas no están vinculados con el autor como "La pasión" en el que un hincha de San Lorenzo muere en brazos de un médico anti-fútbol y le 'pasa' su fanatismo como un legado milenario. Hay reflexiones profundas y divertidas acerca de las familias ("Dramaturgos y telépatas") y acerca de habitar espacios antes, durante y después de la pandemia ("El amo y el sirviente"). En segunda instancia, aparece un diario personal del autor durante el perído de aislamiento del 2020 y para cerrar el compilado tenemos algunos relatos más al final.
A grandes rasgos el libro es interesante y tiene momentos muy entretenidos (recomiendo "Amor jurídico"). Algunos relatos son para leer en voz alta en familia/con amigos y reírse de lo identificados que nos sentimos ("Entrar en librerías", "Meses difíciles"). Otros juegan con la emoción y el paso de la niñez a la adultez ("Día hábil"). Así y todo, esta antología de no ficción peca de ambiciosa y se arriesga a parecer un conjunto de relatos desconectados del libro como conjunto. El diario de pandemia del autor no me pareció de interés particular ni contenía reflexiones muy profundas u originales. Podría haberse omitido y mantener la estructura de relatos cortos volviendo así más fluída la lectura y sin correr el riesgo de que los lectores abandonen a medio camino el libro por el brusco cambio de estilo.
Mairal es un autor excelente y sin dudas puede darse el lujo de sacar este libro sin arriesgar su carrera, su reputación ni el amor que los lectores-fan tienen por él (me incluyo). Le faltó curaduría, una mirada crítica de un editor o quizá un amigo que le sugiriera recortar en favor de la coherencia global del índice. Así y todo, valió la pena la lectura y guardo el libro para utilizar los relatos en mis clases de redacción/lectura crítica/ narrativa breve.
Como primer libro que leo de Pedro Mairal esta fue una grata inauguración de su obra. El presente libro, puntualmente dividido en cuatro partes, puede generar mayor atracción en unas que en otras, y no diré en cuál es más o menos atrapante porque eso es algo muy personal y tampoco me gustaría estar condicionando al lector o a la lectora que lean «Esta historia ya no está disponible» después de haber ojeado mi reseña. Me gusta la forma de contar y de narrar que tiene Mairal. Leeré más de su obra sin dudarlo.
Libro de textos misceláneos, entre columnas, artículos y crónicas, publicados por Mairal en diferentes medios periodísticos. Toda la primera sección incluye una selección de las columnas literarias que el autor publicó en el diario Perfil entre los años 2008 y 2013; textos concisos, que oscilan entre lo cotidiano y lo profundo, entre los cuales se destacan El subrayador (sobre un personaje que marca y subraya los periódicos), Día hábil (sobre la distancia generacional entre padres e hijos), Amor incondicional (sobre el amor a las bibliotecas) y Entrar en librerías (sobre las sensaciones ante los libros). Viene luego una segunda sección de artículos más extensos, algunos de ellos en la forma de crónica de viaje, como Soroche y guayabo, sobre un viaje realizado por Colombia, o directamente crónicas misceláneas sobre temas variados, como la que da nombre al libro, Esta historia ya no está disponible, que habla de las ideas, de la escritura, de las redes sociales, de los viajes, de las relaciones y de la fugacidad de la vida y del tiempo. Cierra con esta línea dirigida a la personificación del Tiempo: El fuego de las palabras arde en tu noche absoluta.
Hola lectores! Como andan? 💫 Pedro Mairal, ¿posible gran descubrimiento del año?
Leer a este autor fue un abrazo, me transmitió cercanía, familiaridad. Leer este libro fue un no querer parar nunca de leer, querés más y más. Son ¿fragmentos?, ¿relatos?, ¿anotaciones?, es un poco de todo, pero con un estilo muy marcado, cotidiano. Hubo relatos tan buenos que siento que jamás se me van a olvidar. Algo que me repetí a mi mismo durante toda la lectura fue lo bien que se desarrolla Mairal en las partes donde habla de amor y de su pasión por la escritura y literatura, siento que es su especialidad.
Termine de leerlo y me puse a pasar sus páginas, observarlo, porque me quedé impresionado con todo lo que había marcado, escrito, literal que tengo páginas marcados por todos lados, ésto, para mí, significa que fue una lectura llena de experiencias, reflexiones y frases.
Me encantó la experiencia de leer a este autor, este es el primer libro que leo de él pero no será el último.
Me gusta Pedro Mairal, pero este libro fue el que menos me gustó de él. Es un conjunto de relatos breves no relacionados. Algunas reflexiones muy cortas, algunos cuentos, algunos textos como anotaciones en un bloc de notas.
Es un libro para tener en la mesa de luz, acordarse un día, leer unas páginas, cerrarlo. Acordarse otro día, leer otras páginas, cerrarlo. Así se disfrutaría mucho más, intuyo.
Primera vez que leo este formato, son pequeños relatos, pensamiento que el autor fue recopilando. Se divide en 4 grandes partes, la primera me entretuvo, la segunda más o menos, la tercera fue muy densa y la cuarta fue mí favorita. De todas las entradas, mis favoritas fueron las siguientes:
Dramaturgos y telepatas El ojo de Dios Amor jurídico Entrar en librerías Dos ambientes Encontrarte Modos de dormir
Este libro es bastante random. Como dicen otras reseñas, es difícil engancharse con esta serie de relatos cortos sin mucha conexión entre sí. Ninguno me resultó especialmente aburrido, pero tampoco atrapante. Creo que es un buen libro para agarrar cada tanto cuando tenés ganas de leer algo corto para no entrar en un bloqueo lector.
Este libro, al igual que “Breves amores eternos”, se divide en partes y es tan marcada esa diferenciación que incide directamente en el ritmo de lectura y el ánimo del lector.
Por momentos encontramos un Mairal terrenal, de historias cercanas y profundas; y, por otro, alguien que hace catarsis de sus mambos en dos o tres párrafos. Me quedo con el primero, por supuesto.
No puedo recomendar este libro. Algunos cuentos (muy pocos) son lindos, pero la mayoría pasa sin pena ni gloria. Los que son más largos son difíciles de seguir. El de la pandemia fue un sinsentido de párrafos uno atrás del otro. (Perdón) Espero poder leer "La uruguaya" del mismo autor, porque ese si dicen que es bueno. Este la verdad que no.
Esperaba un poco más de este autor que brilló con La Uruguaya. Es un compendio de columnas de diferente longitud sin conexión unas con otras. Algunas, sobre todo las de la segunda mitad del libro, tienen algunos pasajes buenos!
Nunca terminé de entender si era un diario, un libro de cuentos, de ensayos, o todo eso junto. Hay unos textos que brillan y hay otros que ni suman, ni restan, tal vez se quedan perdidos en esa falta de identidad del libro.
Empezó 3 ⭐ pero se puso muy lindo después de El gran error, me gustaron mucho todos esos relatos que ya no eran él sino historias inventadas. Me gustó que los relatos parecían tener un inicio, desenlace y fin en tan sólo 2 o 3 páginas. Me satisfizo...
Una serie de textos que no tienen conexión entre sí, algunos safan otros son aburridos(para mí gusto). Entiendo que se trató de armar un libro de crónicas/ ensayo / tengo muchos textos hagamos un libro. En fin... no es el libro para mí, a otros quizás les encante y es entendible
Me encantaron cada uno de los relatos. Lo único es que cuesta leerlo todo junto. El hecho de entrar en una idea y saltar a otra sucesivamente hace que (o almenos en mí) tengas que leerlo de a poquito.
disfruto mucho más de sus relatos que de sus ficciones, que me resultan un poco repetitivas. tiene muy lindas ideas y creo que se reflejan más en sus divagues que cuando las plasma en el marco de una historia. "la playa", "lengua boricua", "entre hombres" me gustaron mucho.
Me costo muchísimo terminarlo. Este libro reúne reflexiones del autor sobre un montón de cosas: sueños, experiencias, fútbol, procesos creativos, relaciones y cotidianeidades.
Hubo unos pocos muy lindos, muchos estaban bien o eran divertidos. Pero en su mayoría me costó conectar.
A pesar que se lo ubica como un libro inconexo, me parece que devela escondrijos del autor. Una especie de collage, diario que recoge momentos piezas que no son parte de un rompecabezas delineado. Lo disfruté, pero puede ser porque lo leí con amplios intervalos.
Es una selección de textos. Algunos me gustaron mucho, y otros, quizás, quedan inconclusos o no son muy interesantes. Creo que ese es el sentido del libro: cosas que escribe un escritor cuando no está haciendo una novela.