"Que tu corazón no se pierda en los pantanos de las confusiones, que tu frente siga las luces que están en los árboles y las estrellas, que el sol abra tus ojos y te enseñe los colores de las bellezas ocultas. Que el destino no se tuerza y seas capaz de romper los círculos del tiempo y los abandonos que persiguen a tu madre".
Siento que Sofía de los presagios fue uno de esos libros que me encontró a mí. No sabía nada de la historia y solo por la sinopsis me dejé llevar por una historia que, para mi sorpresa, resultó ser de mi completo agrado.
Sofía es un personaje femenino con mucha presencia, muy determinada y egoísta. Y me parece perfecta. Al principio sentía que iba a ser plana como personaje, pero resulto ser la mujer más llena de odio, rabia, venganza e incluso llegó a ser "calculadora". Pero Sofía es mucho más que eso. Su personaje tuvo una fuerza que está muy adelantada a la época en la que Belli escribió esta historia. Sofía es la bruja, es la mujer feminista e independiente, es la rabia organizada, es la mujer que se prioriza por encima de todos y todo. Es toda la fuerza femenina cruda. Es Lilith: salvaje, pasional e infinita.
La historia la sigue desde la noche en que perdió sus "orígenes" para siempre hasta que lograr reconciliar su pasado durante su maternidad. Y juro que en ningún momento me aburrí. Me encantó leer todo el mito, el rito y la tradición popular que seguía el entorno del Diría, donde creció Sofía. Leer los chismes, los rumores, los comentarios y eventos me pareció tan cercano a la realidad del nicaragüense. Me sentía cercana al reconocer y saber que yo ya había estado en los lugares que se describen en el libro. Incluso me dejé maravillar por las descripciones del volcán Mombacho, ya que cambiaron por completo la percepción que tenía de este volcán. Si ya me parecía mágico, ahora lo veo con ojos de bruja.
Durante todo el libro, amé cómo se toco el tema de placer femenino, la imagen de la mujer independiente a cargo de una gran hacienda y una abundante fortuna, las mujeres organizadas, la brujeria y la magia blanca, el tarot como guía, la Madre como fuente primaria, la naturaleza como nuestro punto de origen y reconciliación.
Es el libro brujil que necesitaba y ni lo estaba buscando realmente. Era para mí y me parece perfecto. Lo que más he apreciado es que el libro ha sido escrito por una mujer de mi país.
Ahora bien, agradezco a Belli por tocar el tema de la identidad. Porque es precisamente esa falta identidad y pertenencia lo que lleva a Sofía a caer en la maldición cíclica del abandono. Sofía se da cuenta de que, si bien desconoce sus orígenes, está conectada a su madre y no a un país. Ella se libera de esa necesidad de encajar en una sola categoría social y reconoce que su lugar es justamente en su situación actual. Con las personas que pasaron y la dejaron en su vida. Con las cosas que tuvo y tiene y tendrá. Hay paz cuando podemos soltar lo que ya pasó y no podemos controlar.
Sofía se reconcilia con toda su "energía femenina", con el abandono, con su identidad, con la soledad y se permite vivir su propia vida.
Este libro se siente como "la llegada al centro del ser; el descubrimiento del espacio donde el aire interior puede danzar sin angustias regocijándose en su propia energía".
Gracias Belli, sin duda voy a leer otro de tus libros.