En un paraje oculto de la Tierra, de otro tiempo, bajo la protección ancestral de una imponente montaña, vive una raza de humanos los asentas.
Su sabiduría atávica y misticismo no son suficientes para llevar la vida elevada, con la que sus ancestros construyeron y protegieron su comunidad; una verdad silenciada ha ensombrecido su cotidiana existencia. Ese secreto está amenazando la paz que alguna vez existió entre ellos y unos seres fantásticos.
Once jóvenes iniciados —seis mujeres y cinco hombres— afrontarán su destino; sin saberlo aún, son los elegidos para guiar a los asentas a un siguiente nivel, y devolver el equilibrio.
Los asentas es una novela fantástica, escrita con un objetivo es una narración salvífica; de aprendizaje y crecimiento. La autora, mediante su ingenio literario, nos adentra en una sala de los espejos, donde cada página nos encara con nuestro yo real.
La idea central me resultó interesante; sin embargo, creo que el problema del libro es que la autora prioriza la descripción sobre la acción. Es decir, invierte mucho tiempo en explicarnos el mundo en el que se desarrolla la historia más que en desarollarla. Al final, no me quedó tan claro cuál era el meollo del asunto.