El haikú japonés de Fernando Rodriguez-Izquiero se publicó por primera vez en 1972 y supuso un hitoen lo relativo al conocimiento y la difusión entre los lectores en lengua española del haiku, ese breve poema que, desde el Japón de donde es originario, se ha difundido por el mundo entero y ha acabado por aclimatarse y tomar carta de naturaleza en otras literaturas, como las hispanoamericanas y la españolas contemporáneas.
Es un libro genial si se quieren ampliar los conocimientos sobre haiku y poesía japonesa. La teoría de la primera mitad del libro es genial, viene muy segmentada por temas, y el desarrollo de la historia del haiku es más que interesante.
Es el libro perfecto para los que quieren empaparse de este tipo de poesía, de los que no quieren quedarse en los aspectos externos y superficiales de la misma, si no que quieren comprender su estructura, si significado y su contexto, hasta las vidas de sus autores.
Este libro es ideal si la intención del lector es ampliar sus conocimientos, ya sea de manera formal o por simple hobbie sobre los antecedentes, historia y evolución de este estilo de poesía tradicional japonesa. La información que contiene sobre el tema es muy completa, aunque no actualizada en lo referente a su evolución, pues el libro solo cubre los primeros 70 años del siglo XX, (su publicación data de los años 70) pero no por ello, deja de ser una obra de consulta interesante e importante.
Fernando Rodríguez Izquierdo, analiza y comenta más de 160 haikús, que incluyen, no solo los de los grandes maestros (Bashô, Issa, Buson y Shiki) sino también de otros reconocidos haikistas como Onitsura, Chiyo, Santoka entre otros.
Interesantísimo es el capítulo dedicado al haikú en occidente, sobre todo el referente al haikú hispanoamericano, algunos de los poemas seleccionados en esta sección por el autor, han captado la simplicidad y belleza de su homólogo japonés aquí un par de ejemplos:
*Pájaro muerto: ¡Qué agonía de plumas en el silencio! (José Juan Domenchina)
*«Gusano» Un diminuto ingeniero que va midiendo en el día las longitudes del suelo. (Armando Duvalier)
Mis haikús favoritos, son como siempre los de Issa Kobayashi: profundamente humanos y capaces de captar la ironía de la vida cotidiana y el sentimiento de la cultura popular:
*Lluvias de primavera: el niño enseña baile al gato.
*Gorrión niño: aparta de ahí, aparta... que pasa don caballo.
*Arrebata una vida la seta, pero es de veras hermosa.
*A la sombra de los cerezos en flor, personas del todo extrañas no hay ya.
Una selección deliciosa de haikus, el análisis que se hace y la traducción literal de cada palabra que conforma cada haiku resulta interesante. Aunque a veces puede distraer del propio haiku por resultar obvio o por entorpecer el lado lúdico que se percibe según mi opinión en este tipo de escritura, intensa en su brevedad cercana a veces a las adivinanzas. Es necesario que se comenten por la diferencia cultural entre Oriente y Occidente. Yo personalmente primero los leo y en una segunda lectura profundizo más en ellos leyendo el análisis y comentarios.