Marta tiene diecisiete años, es bastante inocente y está poco acostumbrada a socializar. Por eso, los primeros días en Santa Marta, la exclusiva residencia de estudiantes donde sus padres la inscriben, son una pesadilla. Las estrictas vigilantes las castigan duramente por sus errores, al parecer una chica desapareció de la residencia sin dejar rastro y una de sus compañeras no tiene ninguna pinta de ser lo que parece. ¿En qué clase de lugar se ha metido? Mientras intenta resolver el misterio de la desaparición con ayuda de sus instintos periodísticos, no puede evitar que sus sentimientos afloren por una de sus nuevas amigas, ni tampoco fijarse en lo guapa que es la cantante del bar de jazz de la ciudad… que puede tener la clave de todos los misterios. -- Ilustración de portada: @MiMimiMundo
Roberto Carrasco fue ese niño que tenía un amigo imaginario llamado Ojo Azul. Cuando jugaban a Dragones y Mazmorras siempre se pedía ser Presto. Escribió cuentos protagonizados por dragones que en lugar de ojos tenían piñas, por yetis buenos y princesas extraterrestres. Cuando tuvo edad para conocer mundo, conoció mundo y vivió muchas aventuras pensando que alguna de ellas le revelaría el sentido de la vida. Pero la vida no parecía tener mucho sentido así que publicó una novela llena de rabia llamada Tan dulce, tan amargo que leyeron 172 personas. Después engordó, adelgazó y volvió a engordar. Tras una segunda dieta, consiguió mantenerse en el peso ideal y siguió escribiendo muchas otras historias porque ya había decidido que si alguna palabra lo definía era "escritor". Aunque también le gustaba mucho como sonaban otras como "garabato" o "chirimoya" era "escritor" la que nunca lo había abandonado. En la primavera de 2013 escribió un relato sobre el arcoiris para un libro de relatos históricos y en marzo de 2014 vio la luz su segunda novela, Rottenmeier, una biografía de la institutriz de Heidi. Poco antes del verano de ese mismo año publicó dos novelas cortas con la editorial La Calle: Riku desde los Infiernos y La Inquietud bajo la Piel, y después vinieron El Último Año en Hipona y Chica Cósmica. Ya prepara nuevas historias porque pretende que su carrera literaria sea brillante y bonita como un montón de fuegos artificiales, aunque más duradera que estos, eso sí.
Lo primero que tengo que decir: por favor, necesito más libros de Marta investigando cosas, a ser posible en Santa Marta. No estoy preparada para no saber más de todos los personajes y de esta residencia tan peculiar. Es una novelette juvenil que se lee en un suspiro, con toques de cultura pop, con misterios, con personajes que te llaman la atención desde el primer minuto, con amor en todas sus fases, con diálogos maravillosos. La he disfrutado muchísimo.
He de decir que no me vi venir el final PARA NADA y eso es de lo que más me ha gustado del libro, además del fabuloso toque de humor que siempre encuentro cuando leo a Roberto, junto con sus toques de cultura pop.
El libro se lee en un suspiro, el ritmo es de girar página tras página y personajes como Marta y Silvia se te cuelan en el corazón. Es una historia de misterio y amor con un toque de ternura que me ha hecho disfrutarla un montón.
Ojalá una nueva aventura de Marta investigando algo 🖤
La novela me ha parecido interesante e intrigante en todo momento, realmente te transportas a ese internado siniestro que te llena de intrigas y misterios. Se lee de una sentada y se disfruta cada página. Ojalá hubieran más libros de este estilo por ahí.
No suelo hacer reviews cuando un libro no me ha gustado porque lo veo un tanto innecesario. Aún así, con este me gustaría hacerlo ya que tal vez haya gente que venga a leerlo por la representación sáfica, y he notado que deja mucho que desear.
Para empezar, he de decir que he leído bastantes libros de esta editorial que sí que me han gustado. Compré este porque me llamó la atención la trama y bueno, porque tiene sáficas, para qué engañarnos. Las primeras páginas me parecieron entretenidas y,la historia, al ser corta, engancha bastante. Mi primera sorpresa vino cuando antes de llegar a las 30 páginas siquiera, hay un intento de violación que no tiene ningún tipo de impacto negativo en la protagonista. Lo menciona un par de veces y ya, cuando una experiencia así y más teniendo 17 años y siendo tu primer contacto con el sexo, es muy traumática por mucho que no llegase a desarrollarse del todo.
Después, cuando la protagonista se da cuenta de que igual le gustan las chicas, su manera de describirla es... bueno, digamos que si me dices que lo ha escrito Reverte te hubiese creído. He notado durante toda la novela que el autor ha sido un hombre, hetero o no, y se nota mucho que no ha tenido lectores de sensibilidad que pertenezcan a la comunidad sáfica, algo que creo que es necesario si tú no formas parte de ella. Porque ojo, dentro de la comunidad todas las experiencias son diferentes y es importante contar con lectores que sí pertenezcan a esos grupos que vas a incluir en la historia.
No voy a meterme en la trama porque entiendo que es una novelette y no se puede desarrollar tanto como en una novela, pero hay fallos que no entiendo, como por ejemplo que la prota tenga 17 años y esté tranquilamente bebiendo alcohol en un bar, o que la trama gire alrededor de un misterio que realmente no empieza hasta bien entrada la historia. Tampoco tiene sentido para mí que la que regenta el bar sea una señora mayor y esté liada con una chica muchísimo menor que ella y que no se haga mención sobre ello en ningún momento.
En definitiva, hay muchos detalles como esos que me han impedido disfrutar de la historia.
Enid Blyton meets Roberto Carrasco. Una fantasía llena de humor, diálogos chispeantes, mala leche, buenísimos personajes y un final detectivescamente maravilloso. Yo no le puedo pedir más (bueno, si, una entrega anual).
Me ha gustado muchísimo más de lo que esperaba, la historia es muy entretenida y tiene de todo: misterio, momentos divertidos, otros más tensos, habla de sexualidad, amistad, amor... Me encanta la manera de escribir de Roberto, y aunque este libro se puede definir como autoconclusivo, espero volver a leer alguna aventura de Marta en el futuro.
Marta es nueva en Santa Marta, una residencia religiosa que está cerca de su universidad. Sus padres han decidido que es la mejor opción para que se centre en sus estudios.
Desde el inicio, se palpa el ambiente estricto que hay en el edificio y, casi al principio, se mete en algún que otro lío que la deja con un mal rollo que no hace más que crecer según se va dando cuenta de que hay algo extraño en aquel lugar. ¿Descubrirá el secreto que encierra Santa Marta?
Pero no es lo único que volverá loca a la protagonista: Silvia, una de sus compañeras, se parece demasiado a una guapísima cantante de jazz del centro urbano que la vuelve loca 🔥.
Marta se entera de un suceso espeluznante e investigará hasta dar con la verdad, para darse cuenta de toda la gente que está involucrada. Se pondrá en peligro, desafiará las reglas y gozará de su juventud.
Es una novela corta de misterio que te vas a leer en una tarde y con representación lgtb. Tiene un toque cómico y alguno un tanto surrealista. No puedo negar que lo he disfrutado. Tiene un par de referencias bastante chulas que me han hecho soltar alguna que otra risa. Me da la sensación de que el final es apresurado, pero no le puedo poner más pegas.
Me ha encantado, es que me ha encantado. No puedo decir nada malo del libro excepto que me hubiera gustado que tuviera mínimo 100 páginas más (lo que no tiene sentido porque dura lo que tiene durar, no parece un final atropellado ni mucho menos). Me ha enganchado de principio a fin.