En Senegal existe un término, ñu bokk, que viene a significar algo así como «compartamos», pero con una connotación más profunda. Es como si saliera del alma y no pudiera ser de otra manera. En realidad, no existe una traducción en castellano.
En 2020 pasé seis meses allí, más tiempo del previsto inicialmente, atrapada por la pandemia. En los primeros meses pude conocer un poco el país y a sus gentes. Su color, su buen humor y su capacidad para sonreír a todo. Es un país pobre, sin duda, pero emergente. Se nota que nunca tuvo una guerra civil ni con otra nación.
Con estos microrrelatos tratamos de reflejar este aspecto positivo de la cultura senegalesa. Espero que los disfrutes. Cada uno tiene en torno a 500 palabras.