Una embriagadora novela sobre la edad de la orfandad y el agotamiento que funciona como un estudio anatómico de la tristeza y una demostración del balsámico poder de la conversación.
Me interesaba mucho porque 1) Niños Gratis no tienen libro que baje del excelente. 2) Trata sobre el último círculo del infierno de la edad adulta: El día que te quedas sin padres, momento en el que ya no te queda otra que verte como un adulto. Todo eso desde la periferia de una generación que no va a tener hijos nunca pero que ha encontrado en los amigos esa familia elegida para darle calor.
Cuando le dije a un amigo que estaba leyendo este libro me dijo si era ‘muy de tomar té con el meñique estirado y hablar de arte griego’. Y sí. Lo es. De hecho, al principio me molestaba un poco que las voces fuese indistinguibles y que incluso una carta de una madre se recrease TANTO en una retorica tan sobrecargada. Sobre todo en un texto que es tan conversacional y que se apoya en gente que queda con otra gente y le cuenta una conversación con una tercera persona. Pero a eso de la mitad del libro hay un pasaje que dice así:
“A pesar de que las notas que había ido tomando apuntaban hacia situaciones divertidas extraídas de mis conversaciones con amigos, todas ellas en el tono jocoso en el que solían desarrollarse, me sorprendió que al elaborarlas sobre el procesador de textos su tono acabase adoptando una rigidez y una gravedad que no había buscado. Las frases, algunas elaboradas a partir de otras que estaban sacadas de mi Facebook o de mensajes de WhatsApp, algunos incluso de voz (la escasez de tiempo y recursos obligaban al reciclaje), en su empeño por convertirse en algo más sofisticado, menos directo, más literario, podríamos resumir, habían ganado en peso y seriedad hasta perder su esencia primigenia. “
Y a mi me hizo click. Me encantan los narradores poco fiables y la gente que vive ‘su verdad’ (como diría María Patiño) hasta convertirla en la realidad que quieren vivir.
Vamos a partir de que es un libro de un género que no suelo leer, ni tampoco definidir, así que voy a hacer lo que pueda intentando explicarlo.
No es una historia de trama ni de personajes, sino más bien de reflexiones. Estructurada en actos como una obra de teatro seguimos al protagonista que, en plena crisis existencial, emocional y económica se cruza con unos y otros amigos y entre conversaciones de mayor o menos trascendencia hacen una análisis de lo que es existir, a día de hoy, en un mundo al que nadie acaba de verle un sentido claro. Se tratan temas como la familia, el deterioro de los padres, el matrimonio, la amistad... Todos con frases a veces intrincadas que complica un pico seguir el hilo con fluidez para las mentes más entumecidas (como la mía).
Es un libro sin grandes pretensiones, que te invita a reflexionar y a formar parte de las conversaciones de todos estos personajes para posicionarte a favor o en contra de su manera de ver las cosas mientras ves pasar, igual que ellos, esos días a finales de aquel año.
Brillante debut que se mueve entre la alta literatura para burgueses y la pedantería. Lleno de referencias musicales, pictóricas y familiares, es un canto al aislamiento voluntario en Navidad. Una fiesta fin de año viendo Thelma y Louise, o tomando un café al final de tu calle. Los días finales del año que tú quieres y quieras.
Este libro llevaba casi un año entre mis lecturas pendientes porque conocí a su autor cuando ambos firmamos en Sant Jordi en 2023 y me cayó muy bien y, desgraciadamente, no siempre la obra está a la altura del artista. Era un temor infundado: ESOS DÍAS A FINALES DE AQUEL AÑO (primera edición: noviembre de 2022) es un debut novelístico estupendo, orgullosamente literario, con vocación de ser minoritario y sin ningún miedo a ir contracorriente.
Nada, por tanto, de suspense pautado, costumbrismo, lenguaje aseadito, diálogos supuestamente naturalistas o personajes estereotípicos con los que sea fácil identificarse. Álvaro Llamas plantea un argumento sencillo —el intento del protagonista/narrador por apartarse del mundo durante unas Navidades— y lo expande a través de un estilo opulento y minucioso («el estilo es el tema y el tema es el estilo», proclama un personaje), las digresiones, un examen de conciencia severo en el que el Arte ejerce como dios supremo, el apunte sociológico lleno de ironía y algo de rencor, las referencias culturales —la música clásica depara algunos de los pasajes más inspirados— y, sobre todo, una serie de conversaciones del protagonista con distintas amistades que suenan decididamente teatrales (no parece casual que la novela se divida en actos).
Además, esa galería de secundarios componen el retrato de una generación que ronda los cuarenta años y asiste, desde el agotamiento y la frustración, al desmoronamiento del mundo, pero ni son personajes de una pieza ni buscan precisamente la complicidad del lector.
La densidad conceptual, de sugerencias y de detalles puede abrumar en algunas ocasiones —estoy pensando en particular en el interludio—, pero Llamas hace virar la historia en el momento justo para esponjarla y explorar el dilema que atenaza al protagonista: ¿cómo compatibilizar la escritura y la vida con los otros? No revelaré la respuesta para animar al lector a descubrirla; sí diré que Proust, uno de los genios tutelares del libro, la habría aprobado.
Habla sobre la soledad y la amistad, siendo más fuerte la segunda que la primera y sobre todo, más necesaria. Con una literatura llena de referencias, metáforas e imágenes que nos son tan propias.
Ejemplo de que se puede ser esnob y precario al mismo tiempo. Quitando los adornos intelectuales que me han hecho reírme más que otra cosa, la novela tiene un problema a la hora de distinguir unas voces de otras. Quizá es intencionado, ya que el escritor deja claro que es consciente a mitad del libro. Además, pese a ser una novela construida a traves de conversaciones con otros, trata sobre el encierro y el acto de escribir. Habla de la literatura como metodo para filosofar desde lo concreto en lugar de hacerlo desde lo universal, habla de como nos construimos en contraposición de los demás. Como los demás viven a traves de nosotros. Lo dicho, quiza esa voz que son muchas es una decisión consciente, lo dejo a la percepción de cada uno. Tiene pensamientos y teorias divertidas, aunque con ciertas ínfulas de retrato generacional, que como concepto le queda un poco grande. Es un grupo de amigos que disfruto escuchando pero con el que no puedo identificarme.
🦊 Hola Pulones! Hoy os quiero hablar de "Esos días a finales de aquel año", de Álvaro Llamas y de la editorial Niños Gratis.
🦊 Sinopsis: Una embriagadora novela sobre la edad de la orfandad y el agotamiento que funciona como un estudio anatómico de la tristeza y una demostración del balsámico poder de la conversación.
🦊 Ya sabéis todo lo que os he hablado de esta editorial y lo que me han fascinado los "asteriscos" de su colección que han ido cayendo a mis manos. Creo que es una de las editoriales que más he recomendado por mi canal y mis redes.
🦊 Si bien es cierto que durante una parte de la novela me costó un poco empatizar con su protagonista por el lenguaje pomposo y culto que utilizaba todo el tiempo, conforme avanza la historia vas entrando en su mundo y empatizando con él, sintiendo todo el peso de sus palabras.
🦊 Algo que me incomodaba bastante a lo largo de la historia es que los personajes pareciesen no tener voz, y que todos, narrados mediante la voz del protagonista, parecían expresarse igual, dando un sentido algo irreal o desconectado de lo que contaban. Hay un momento a mitad del libro, que entiendes por qué es así, y todo cobra de pronto un mayor sentido.
🦊 Nos encontramos ante un personaje, o más bien, un catálogo de personajes, hastiados de la rutina, y defraudados de lo que la sociedad y la vida les está dando. Es una novela que pesa, por su decepción, su dolor calmado y su inconformismo ante lo estipulado como normal. Tiene párrafos para quedarte pensando un buen rato, reconociendo el dolor y la herida propia en sus palabras.
🦊 El libro tiene está lleno de menciones a diferentes artes: la música, la pintura, el cine, la escritura... Pese a tener un tufillo muy elitista en algunos momentos, y haber bastantes cosas de las que habla que o no conocía o me sonaban ligeramente, consigue transmitirte completamente las sensaciones que desea. Y desde luego, con las obras que sí que conocía, he disfrutado mucho del desglose y análisis de cada una de ellas (sobre todo con la obra de Ravel).
🦊 Creo que es una novela que debéis leer. Tal vez no sea una novela para todo el mundo, pero sí una novela que encierra un mundo. Un mundo demasiado real, que creo que disfrutaréis leyendo.
⁉️¿La Habéis leído? ¿Y alguna de esta editorial? ¿Os llama la atención? 👀 Os leo! 💥
Uno de mis favoritos de lo leído recientemente. Sobre aprender a vivir solo, sobre las frustraciones del crecer, el amor y la pérdida, la identidad y mucho más.
A través de conversaciones con amigos, Álvaro crea un retrato de una generación y una época, no solo desde la vivencia personal sino también de la fundamentación teórica, que queda explícita en el propio libro.
Además, es un libro precioso de leer:
Oh, si hubieses venido a mí y te hubieses agachado como un perrillo a mis pies, con el temor de los condenados, o de los enfermos, o de los que buscan una rendición, un alto el fuego, el fin del armisticio. Yo te hubiese pasado mis dedos temblorosos por las cejas y habría descendido hacia tu cuello con la seguridad de los ciegos, hasta tomarte el pulso caliente. Te habría sentido un segundo, una eternidad en realidad, y luego te habría soltado como a un pájaro ya sanado, sabiendo que todo está suelto, deshilachado, descompuesto y alejado y que solo podemos acercarnos con sumo cuidado, como se abraza a alguien que se ha quemado la espalda, con un gesto que nunca se completa, pero que busca la perfección de lo que está completo.
Este libro tiene todas las características de un ensayo pero te atrapa como si fuese una novela, y nunca había leído nada parecido. Durante toda su duración, sigues a un hombre en su necesidad de reclusión, para poder poner en orden su vida (su divorcio, sus deudas, su trabajo, su futuro), y mientras lees página tras página al respecto, cosas que en el día a día hablarías con tus amigos se convierten en reflexiones con un tono grave y literario, hasta incluso filosófico.
La mezcla de diálogos y la explicación de lo que quiere contar a través de experiencias de amigos o de amigos de amigos me ha gustado un montón, pero no voy a entrar a debatir lo mal que me caerían mis amigos si fuesen todos así de estirados a la hora de hablar.
Creo que es un libro genial para compaginar con otro más ligero, igual que los ensayos. Pero niños gratis, como siempre, se luce con historias diferentes y cercanas.
La escritura de Álvaro Llamas todo lo ve, todo lo oye, todo lo toca, lo huele y paladea. _Esos días a finales de aquel año_ me ha recordado a _A Christmas Carol_, pero en lugar de aparecérsele fantasmas al protagonista, se le aparecen amigos y amigas, gente querida que le cuenta de otras navidades, de otras familias, que le aconseja, que le tienta a salir, que le hacen ver que la vida es demasiado corta como para quedarse encerrado escribiendo un libro. Tiene párrafos de enmarcar y una prosa que te deja pensando si no será esto otra forma de buscar el tiempo perdido en el siglo XXI. Por eso, al terminar me he dicho que no podía haber una cubierta mejor, con ese calendario agnóstico, y esa contraportada con el mártir San Esteban. (¿Puede ser un martirio sentarse a terminar un manuscrito en soledad cuando puedes escoger “vivir”?).
Mis padres, que no tenían casa en la costa, ya se habían vuelto a Jerez y a la caída del crepúsculo, bajo los rosas y naranjas radioactivos del horizonte, la excitación de la aventura que consistía en dormir en casa de tus amigos y quedarte jugando hasta tarde entre la brisa de mar se tornaba poco a poco en extrañeza: la de no estar con tus padres, una premonición infantil de lo que está por venir, del desapego que escolta, con el paso cada vez más pegado, nuestra existencia; de la caída de las generaciones; de la continua destrucción que nos impone el tiempo lineal, algo que el eco de las pelotas parecía subrayar como campanas doblando a muerto.
Este libro me ha producido un gozo tan intimo, una voluptuosidad en el hipotalamo tan salaz que me he quedado como despues de haber asistido a las exequias de una emperatriz. No me canso de recomendarlo, no me canso de hablarle de el a todo el mundo.
Niños Gratis nunca defrauda. Mucho barroquismo y referencias (necesito una lista con todas las obras que se nombran en el libro) y reflexiones sobre la vida adulta que de verdad hacen poso. 💖
Es el segundo libro que me leo de esta editorial, y me encanta la esencia que empaña todos sus libros. temáticas lgbt, actualidad y una vida no tan bonita como en los cuentos. Un hombre decide enclaustrarse en navidad, pero a lo largo de los días (no hay capítulos en el libro, sino actos) va teniendo conversaciones con su seres cercanos. Todos los actos tenían sus propias reflexiones y te hace plantearte mucho las cosas. Lo único que puedo decir a malas es que el lenguaje que utiliza a veces me resultaba difícil.. por lo demás muy bueno! encima menciona zamora!
Gratamente sorprendido con este debut literario. Un libro autoficcional a modo de diarios de crisis en fin de año cuyo estilo me hizo pensar en 'A single man', de Tom Ford. Prosa elegante, sofisticada, culta, rayana en lo pedante, pero salvando el peligro en casi todo momento. Además, en una edición preciosa, tanto la cubierta como la contracubierta.