Las marcas del agua cuenta la historia olvidada de una cofradía que intentó, en pleno siglo xvi, establecer un lugar donde reinara la concordia, aprovechando los viajes de Cortés, Magallanes y Luis de Carvaxal. Es una novela de arquitectura compleja y acoples finos, donde las injusticias del pasado parecen una alegoría del presente mexicano.
Hay novelas que para ser creíbles deben ser enteramente reales.
Las marcas del agua es una novela con una tremenda investigación histórica.
Como si el tiempo fuera una hoja y se doblara, en esta novela el autor une en un punto el siglo XVI y el XXI. Y en esta unión nos encontramos con una nación y un pueblo que nunca entiende su lugar en el mundo y por lo tanto, se desespera, se coleriza, se violenta...
¿Será posible que esta nación pueda convivir sin los rencores de la raza y vivir en concordia?
No se sabe. Pero cuando menos, al final de la novela nos deja una esperanza: no estamos determinados a la destrucción.
"Las marcas del agua" de L M Oliveira es un NOVELÓN en el sentido total de la palabra. Aventura, intriga, historia y paisajes morales. Lo mejor es la arquitectura de la obra, una construcción que enlaza líneas temporales y personales. Adictiva. ¡Más relevancia para obras así!
Sigo impresionada por la forma en que Olivera te transporta a tantas realidades remotas, ambientadas a la perfección y entrelazadas con detalles que hacen del libro una joya. Una pieza que no puede faltar para los fanáticos de las novelas históricas.