(Adeline) Virginia Woolf was an English novelist and essayist regarded as one of the foremost modernist literary figures of the twentieth century.
During the interwar period, Woolf was a significant figure in London literary society and a member of the Bloomsbury Group. Her most famous works include the novels Mrs. Dalloway (1925), To the Lighthouse (1927), and Orlando (1928), and the book-length essay A Room of One's Own (1929) with its famous dictum, "a woman must have money and a room of her own if she is to write fiction."
A lo largo de la lectura, no podía dejar de crear relaciones en mi cabeza. Literalmente mi cabeza era un corcho de un despacho de policía de estados unidos. V.W escribe de forma tan bonita que solo quiero sumergirme y quedarme atrapada en cada libro que leo de ella. Además, tenemos el mismo humor, somos tal para cual. La amo y mi proposito de vida es admirarla. Punto final.
«¡Ay palabras!, ¡palabras!, ¡qué inadecuadas sois!, ¡qué harta acaba una de vosotras!, ¡siempre diciendo demasiado o demasiado poco! ¡Ay, estar en silencio! ¡Ay, ser pintora!»
Mediante la contemplación de cuadros, Woolf inicia su proceso de abstracción hacia la palabra («Bañemos de color la bóveda de nuestros ojos; sumerjámonos hasta que el mar profundo se cierre sobre nuestras cabezas ») llegando casi a crear una simbiosis entre la pintura y la literatura: «El personaje es el color y el color es una porcelana y la porcelana es música. Aquí vemos cómo los verdes, los azules, los rojos y los púrpuras hacen el amor y la guerra y se unen en combinaciones inesperadas de exquisita felicidad conyugal. Una planta dobla sus hojas en el tarro y sentimos que también nosotros hemos visitado las profundidades del mar » (El cuadro al que se refiere aquí es "Interior con Duncan Grant" de Vanessa Bell, 1934).
Escritos realmente bellos que abarcan no solo la frustrante dificultad de verbalizar la contemplación del arte por la impenetrabilidad de su misterio, sino que con ellos conocemos la opinión de Virginia sobre ese nuevo arte: el cine—aquél que nos aleja “de la mezquindad de la existencia real”— llegando a profundizar en temas como la dependencia del artista con la sociedad política e intelectual.
En definitiva, un aperitivo gozoso para los amantes de Woolf y el arte.
«Es posible, continuaron, que haya una zona de silencio en el centro de cada arte y que los propios artistas vivan en ella».« ahora entran en la tierra del silencio y pronto quedarán fuera del alcance de la voz humana, (…)Ven cosas que nosotros no podemos ver »
« Nosotros solo podemos vislumbrar de vez en cuando algo de lo que vive allí; intentamos describirlo y no podemos; enseguida se desvanece y, tras haberlo visto y haberlo perdido, el agotamiento y la depresión se apoderan de nosotros. Reconocemos las limitaciones que la naturaleza nos ha impuesto y regresamos a esa frontera soleada en que las artes flirtean y bromean y se dedican cumplidos unas a otras. »
« El arte es el primer lujo del que se prescinde cuando hay tensiones y el artista es el primer trabajador que las sufre, pero intelectualmente, también depende de la sociedad. La sociedad no es solo quien le paga, sino también su cliente. Si el cliente está demasiado ocupado o demasiado distraído para ejercer su facultad crítica, el artista trabajará en el vacío, su arte sufrirá y tal vez morirá por falta de entendimiento. »
"El que una mujer celebre una exposición de pintura de Bond Street, me dije, al detenerme en el umbral de la galería de los señores Cooling, no es algo habitual ni, tal vez, totalmente recomendable porque implica, imagino, estudios del cuerpo desnudo y aunque desde hace cientos de años se admite que las mujeres vienen al mundo desnudas, hasta hace sesenta años, se sostenía que, para una mujer, mirar la desnudez con los ojos del artista y no simplemente con los ojos de una madre, esposa o amante, corrompía su inocencia y destruía su domesticidad."
– Virginia Woolf, Prólogo a Pinturas de Vanessa Bell (1930)
Un pequeño libro que recoge algunos de los principales artículos de la autora inglesa en los que escribe con una prosa inspiradora sus pensamientos sobre la pintura, la literatura y otras artes, comparándolas entre si. Precioso, sencillo de seguir, ilustrado con algunos cuadros de los que habla y la edición del libro es impecable. "A nadie con un sentido muy desarrollado de lo plástico se le ocurriría pensar que la pintura es el arte del silencio" "Un escritor necesita un tercer ojo, cuya función sea ayudar a los demás sentidos cuando estos flaqueen" "Con media hoja de papel podemos narrar todas las historias de todos los cuadros del mundo" "Vemos la vida tal como es cuando no tomamos parte en ella"
siempre va a ser un gusto leer la emoción y la curiosidades entorno al arte de Virginia Woolf, aunque si que es verdad que a veces me parece que mistifica mucho la figura del pintor, también es precioso leer lo mucho que se interesan por la pintura y por descifrarla.
Este libro recoge algunos de los principales ensayos de la autora inglesa en los que escribe sobre la pintura, la literatura y otras artes. Muy interesante su punto de vista en diferentes aspectos. La edición del libro de la editorial La Micro es impecable.