3,5/5⭐️
El final se ha sentido un tanto abrupto, me ha faltado algo más, como algún capítulo extra desde la perspectiva del gato, o ya puestos, esto mismo pero a lo largo de la historia. Aun así, es una lectura muy bonita, tierna y ligera. Me ha llegado mucho el tono reflexivo y, en general, la forma en la que resalta tantas cosas que damos por hecho en el día a día. Justo por esto, y por los temas que trata en general, no creo que sea un libro para niños, pero bueno. Y de Timoteo solo puedo decir que qué señor más mono y qué bien me ha caído. Le daba un abrazo y le compraba todos los cómics.