Con la magistral economía y concisión estilística que le caracterizan, Rodrigo Rey Rosa construye en Que me maten si... una novela que, externamente, participa del relato de intriga criminal, pero, en lo esencial, configura, como toda la obra de su autor, a la vez una severa denuncia moral y una exploración en un universo a lucinante y atávico. Desde Inglaterra, la historia nos lleva a una Guatemala regida por el imperio de la violencia impune; la brutalidad de no pocos percances y situaciones no excluye, según es habitual en el escritor, la percepción poética del detalle y, en sordina, la ternura y la cercanía afectiva hacia las víctimas de este mundo hirsuto y despiadado. Por el dominio expresivo con el que enlaza temas, tonos y preocupaciones del escritor, Que me maten si... puede considerarse la obra maestra de Rey Rosa.
Es una novela bastante interesante, con muchas vueltas y situaciones inesperadas. Creo que hubiese sido mejor si hubiera explicado mejor algunas cosas que sentí que quedaron en el aire. A mi siempre me gusta leer a Rey Rosa, logra captar mi atención con su narración.
Camino de regreso a Nebaj, el anciano le decía a Ernesto: —Así que hay dos versiones distintas. La descripción de ella es un poco exagerada, un poco increíble. Pero tampoco la de él es del todo confiable, ¿no? —¿Por qué no? — preguntó Ernesto. —Por haber estado allí cuando ocurrió todo esto, y no haber hecho nada al respecto. Se sentiría algo culpable, y sería natural. Tal vez cobarde. Estas reflexiones deprimieron a Ernesto. También él, según esa manera de pensar, debía sentirse culpable, tal vez cobarde.
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Me preguntaba si podría encontrar una versión latinoamericana de Graham Greene o Paul Bowles, es decir, una en la que los personajes del tercer mundo no estuvieran allí solo para asustar o ser engañados por el protagonista blanco, ¡y boom! por pura casualidad me topé con el espécimen perfecto.
Habría disfrutado más el libro si no hubiera incluído una tecnología medio fantástica, pero ahora estoy leyendo otra de sus novelas que está mucho mejor.
Quizás no lo he entendido bien o no me ha llegado o no era el momento o lo que sea pero no me parece nada especial. Esta bien escrito, te traslada vividamente a una realidad distinta a la habitual y la trama tiene cierto interés pero lo cierto es que no me conmueve y no me entretiene demasiado. Resumiendo que no me llevo demasiado. Creo que había materia prima para mucho mas
Una obra con más sustancia que trama. Personajes con la muerte como origen y destino. El luego literario es suelto, variado e ingenioso. Puede parecer pesimista, pero es un excelente retrato del circulo de la violencia en Centroamérica.