El cartero de un pequeño pueblo gallego recibe un paquete para entregar en un nicho del cementerio. Va dirigido a una mujer que, efectivamente, yace en aquella tumba, y procede de la Prisión Estatal de Huntsville, en Texas. Ante la imposibilidad de entregarlo a nadie, se decide a abrirlo. El paquete contiene una larga carta del hijo de aquella mujer, escrita desde el corredor de la muerte la noche en la que lo van a ejecutar.
La caída de la República, la Guerra Civil española y la creación del superhombre ario. Stalingrado, las matanzas de los Einsatzgruppen-SS en Ucrania, Treblinka y los campos de exterminio, la rebelión del ghetto de Varsovia, las armas milagrosas de Kammler y las luchas internas por el poder entre Göering y Himmler en el III Reich.
A través de la descarnada mirada del protagonista y narrador, un criminal sin remordimientos, no por ello ajeno a los sentimientos que caracterizan al ser humano, el lector asiste al fulgurante ascenso y la posterior caída de todo un imperio, metiéndose de lleno en la cabeza de uno de los mayores asesinos de todos los tiempos.
Un imperio de acero y huesos que él ayuda voluntariamente a levantar, con sus propias manos manchadas de sangre. Una obra que no dejará a nadie indiferente.
¿Os gustan tanto como a mí esos libros donde nos ponemos en la piel de un protagonista que lleva el mal en lo más profundo de su alma? Pues aquí tendremos eso, veremos una gran historia contada por un perfil crim*inal de lo más perverso, sin ningún tipo de escrúpulos y que encima disfruta de cada uno de sus éxitos.
He aprendido mucho sobre la maquinaria bélica, me he espantado con el gran catálogo de horrores naz*is en la peor época que cualquier humano podría pensar. Es muy morbosa, adictiva, donde tendrás que tomar descansos para que tu cabeza siga funcionando bien y sobre todo, me ha parecido atroz, demasiado. Había veces en las que me tenía que recordar que era un libro, por muy basado en hechos reales que estuviese.
El ritmo de la lectura es de lo más rápido, muy intenso y lleno de sorpresas que nos dejarán el corazón helado. Ya que partimos desde que el protagonista está en el corredor de la m*uerte y nos deja ver todas las crueldades bestias que ha hecho para llegar allí, así que ya os imaginaréis como es el nivel de terror. Me ha dado más miedo que cualquier otro libro que me haya echado a la cara.
No es un libro para todo el mundo, desde ya os lo aviso. No está hecho para que simpaticemos con el protagonista, sino todo lo contrario, está hecho para que le temamos y le guardemos temor y rencor. He quedado con el corazón encogido y de lo más abrumado, pero deseando de leer su segunda parte, ya que este es solo el inicio de la época del terror.
Una experiencia que te cambia, la maldad humana puede cambiar a la gente, te deja al descubierto y con el mayor sentimiento de desesperanza y horror. El peor monstruo es el hombre, es lo que siempre he pensado y lo seguiré haciendo.
Una novela atroz, descomunal, desmesurada en su temática, en su expresión, en su extensión; auténtico catálogo de horrores que no disimula una cierta fascinación por la maquinaria bélica e incluso por la iconografía nazi desde la propia portada. Muy dura porque, como digo, trata cuestiones extremas desde un prisma despiadado y por su metraje excesivo, pero muy golosa por su ritmo intenso y porque es adictiva y morbosa hasta decir basta. Hay que señalar que es una lectura explícita, muy bien escrita pero sin obstáculos formales: no hay flashbacks, ni elipsis, ni cambios de punto de vista (bueno, alguno hay), ni retórica ni lírica, más allá de una épica cínica y feroz y la fuerza de su expresión.
“Con estas manos” consiste en una especie de testimonio final que elabora desde el corredor de la muerte, momentos antes de ser ajusticiado (de ahí el estilo deliberadamente directo y urgente), un tipo que me costará olvidar: un jerarca nazi de origen gallego y republicano capaz de las crueldades más bestias que imaginarse pueda. Su diario es toda una glorificación de la maldad, en una mala digestión de las ideas de Nietzsche sobre la voluntad y el superhombre, con una complacencia en lo abyecto y lo sádico a través de la que el autor analiza la psicología de un asesino de masas e induce un mensaje en sentido contrario sin resultar moralista en modo alguno.
La novela arranca con la niñez del protagonista, su desprecio por sus semejantes, empezando por sus padres, y continua con la terrible estancia en los campos de trabajo franquistas, de los que se salva in extremis por la intercesión de unos jerifaltes nazis que ven en él la personificación de sus teorías raciales. Nuestro odioso protagonista es, en efecto, un gigante de ojos azules y fuerza y voluntad casi sobrehumanas, cualidades que serán puestas a prueba a partir de entonces en aventuras de supervivencia, guerra y exterminio que lo convertirán en un monstruo de aniquilación. Sus tropelías no acaban, sin embargo, con la derrota alemana, sino que se extenderán (parte 2 , "Los años del celuloide") y aun desarrollarán en su infausto periplo por EEUU y Latinoamérica: porno duro, snuff movies, orgías, drogas, asesinatos, venganzas… no se dejan nada. Y todo pormenorizado, al detalle. Aderezado con humor negrísimo.
Es, entre otras cosas, una novela histórica que parece muy bien documentada sobre los horrores más horribles de la Segunda Guerra Mundial. Si tuviera que ponerla en una estantería, sería en la de “Acción y aventuras”, aunque no desentonaría en la de “Gore”. Es (el primer tomo) como una anti-lista de Schlinder.
Las referencias que me iban pasando por la cabeza eran Sade y Lautreamont; alguna otra cosa me ha recordado a temas tratados por Bolaño, y la segunda parte me parece que bebe de las recientes y abundantes series sobre narcos (por la lista de referencias final, ya se ve que me he quedado muy corto)
La puntuación más negativa se la lleva la portada, el diseño de la edición. Seguramente está pensada en razón de su mercado potencial, amplio, aunque me parece que le resta valor el tener la apariencia de esos best sellers de saldo que puedes comprar en el Carrefour. Por la portada no lo hubiera comprado nunca, vamos. Y es una lástima. El mismo texto con una presentación más… no sé, seria, moderna, actual, o con el sello de una editorial más “literaria”, la haría, creo, más atractiva o la acercaría a lectores de perfiles más variados (hubiera dicho «más selectos», pero me ha parecido feo)
Por lo demás, una experiencia de lectura absorbente, lacerante, abrumadora y violenta. Droga dura. Un paseo por el infierno del que no sales indemne. O incólume, como quizás escribiría el autor.
"Abandonar toda esperanza, quienes aquí entráis" Infierno Dante Alighieri.
Creo que esta frase es la más adecuada para iniciar esta reseña, porque este libro os hará descender a todos los infiernos posibles, los pasados, los presentes y los futuros. No hay salida hacia otro lugar que no sea arder entre las llamas ante la crueldad que destila desde las primeras páginas.
Una reflexión sobre la condición humana, la violencia y el poco entendimiento cuando no quieres más que conseguir tus propios objetivos.
Enmarcada entre 1937-1944 está narrada en 1973 desde el corredor de la muerte.
🔺Yo he sido libre de elegir y he disfrutado de lo que he hecho y no me arrepiento de nada.
Que puede ser más cruel que la carta de un hijo a su madre para contarle cuanta maldad ha vivido en él desde siempre y que, llegado el momento tiene la oportunidad de poner en práctica.
La narrativa de esta obra es sublime. Es imposible dejar de leer, una telaraña te envuelve desde las primeras líneas por lo extraño y diferente que comienza para luego sumergirte en la crueldad de un infierno horrible y frio.
Y dentro de toda la dureza y crueldad que rezuma todo el libro, el autor usa metáforas para remarcar ciertas realidades que te hacen visualizar con facilidad aquello que nos quiere contar. Una de las cosas que más llaman la atención es que a pesar de que lo que nos cuenta es espantoso y refleja una época despiadada, es que haya momentos en los que conectas con el personaje, y eso está claramente relacionado con la pluma del autor que consigue hacernos llegar, que en el fondo de toda esa oscuridad, hay un pequeño hilo de humanidad ocasional.
Aún así hago una advertencia seria y contundente. Hay pasajes en los que es obligatorio cerrar el libro, salir a la superficie, respirar y oxigenarse. Porque el baño de sangre es tan descomunal que necesitas reflexionar como ha sido posible que todo aquello ocurriese. Da igual lo que hayáis leído hasta ahora sobre el Tercer Reich o las películas que podáis haber visto, porque jamás nadie os hará llegar hasta donde nos lleva el autor. Y si lo que conocéis os ha parecido duro, este lo es más, mucho más. Ha sido una lectura excepcional y complicada porque te vapulea para que reacciones y veas, leas, palpes y te horrorices ante la maldad en estado puro.