Toledo, 1975. Mientras Franco agoniza, en una pequeña comunidad castellana aparece el cadáver de Clara, una joven madre soltera que siempre fue objeto de comentarios. Un joven párroco y su monaguillo intentarán averiguar quién la mató, y para su sorpresa tendrán que enfrentarse a la insólita resistencia de algunos personajes del pueblo.
Me ha gustado mucho cómo retrata y da voz a cada uno de los personajes. Es muy fácil creer que San Esteban y todos sus habitantes son reales, del más joven al más viejo, aunque no sea así. Me he reído y me ha intrigado y, aunque me ha dado mucha pena el final, me lo he pasado muy bien leyéndolo. La forma en que cuenta el contexto político y social del momento, durante los últimos días de Franco, a través del punto de vista de los personajes me ha parecido estupenda; sin embargo, cuando se hacía como a aparte de los personajes era un poco extraño, no sabría muy bien cómo explicarlo. Creo que es un libro muy bueno para leerlo en institutos y trabajarlo. Es corto, sencillo y muy muy ameno.
Una buena novela negra ambientada en la España rural de los 70 del pasado siglo donde las heridas de la guerra civil siguen haciendo sangrar a los habitantes de una pequeña localidad
Le había puesto muchas espectativas, pero al final me decepcionó un poco. Es demasiado similar a Cuéntame (un niño con dos amigos, con hermanos, comunistas en la familia, un cura catalán progre, un cura viejo...). La trama se basa en un asesinato y la investigación casera del niño, pero ésta no empieza hasta pasada la mitad del libro!!!!!
Novela que, centrando sus acontecimientos en los días próximos a la muerte de Franco, refleja una trama criminal en un pequeño pueblo de provincias. Entretenida, sin más.