"Uno de nuestros autores con más dominio de la literatura". El País Madrid ha muerto es, a la vez, una novela coral, una crónica y una novela lírica, donde Luis Antonio de Villena dibuja, desde su propia experiencia, el mundo trepidante, disparado y libre que se conoció como "la movida." Rafa Antúnez, el narrador, un escritor frustrado, es hoy guionista de cine. Antúnez, por sugerencia de Pedro Almodóvar, acepta el encargo de trazar un friso personal, sin velos ni vetos, de aquel Madrid donde todo parecía posible. Madrid ha muerto, frase del modisto Manuel Piña, ante un Madrid que fue y que en 1991 empezaba a derrumbarse da título esta novela de Luis Antonio de Villena. Un relato que es un himno, algo enloquecido, a un momento privilegiado que poseyó la magia de los días vivos, de las escasas épocas en la que la plenitud de la vida merece su nombre. Es literatura que imita la vida. O vida que imita la literatura. Una novela impúdica, nocturna y caritativa, donde personajes reales y de ficción se mezclan, todos mentira y todos posibles. Nacido en Madrid en octubre de 1951, Luis Antonio de Villena es licenciado en Filología Románica y estudió, además, lenguas clásicas y orientales. Ha dirigido cursos de humanidades en universidades de verano y ha sido profesor invitado y conferenciante en distintas universidades nacionales y extranjeras. Publicó con 19 años su primer libro de poemas. Ha recibido el Premio Nacional de la Crítica (1981) -poesía- el Premio Azorín de novela (1995), el Premio Internacional Ciudad de Melilla de poesía (1997) y el premio Sonrisa Vertical de narrativa erótica (1999). Publicó Madrid en 2004, en Península. Es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Lille (Francia). Ha escrito y escribe artículos de opinión y crítica literaria en varios periódicos españoles desde 1973. Actualmente colabora en El Mundo, El Periódico de Cataluña, RNE y la SER.
Luis Antonio de Villena García (Madrid, 31 de octubre de 1951) es un poeta, narrador, ensayista, crítico literario y traductor español, habitualmente clasificado en el grupo conocido como novísimos o venecianos dentro de las corrientes —generación del 70— de la poesía española contemporánea.
Su lírica y prosa, sensible al pasado cultural y a la contemporaneidad, su postura estética, cercana al movimiento dandi, se resume en un epicureísmo homoerótico que asume tradiciones culturalistas y decadentes; se percibe una cierta tendencia en su obra, centrada cada vez más en el fracaso y la marginación, aunque en su abundante obra lírica son abundantes los cambios de perspectiva —por ejemplo desde los varios sonetos de «Desequilibrios» a los renovados poemas en prosa de «La prosa del mundo»—.
Es uno de los autores más reconocidos de la literatura homosexual en España, asunto que aborda tanto en su obra poética como narrativa.
(Estoy sumido en una obsesión con la Transición Española)
Me pregunto realmente si los componentes de ''la Movida'' vivían tan enajenados. Pero viendo las declaraciones de los que siguen vivos hoy en día la duda es cada vez más y más pequeña...
Menos mal que el autor acaba el libro diciendo que eran ''días impúdicos, nocturnos y caritativos'' y le gustó verlos pero de los que ''no es hijo''.