En estos Poemas del manicomio de Mondragón experiencias y vivencias psiquiátricas dan pie a una escritura radical, lúcida, terrible, que a nadie puede dejar indiferente.
Leopoldo María Panero es un poeta desarraigado, un hombre desclasado que trabaja con sus versos contra la sociedad y contra él mismo, un ser que sufre del complejo de autodestrucción y que transforma ese complejo, esa autodestrucción, en obra de arte. Un maldito, en definitiva. Leopoldo María Panero, aquejado de malditismo, se suicida a cámara lenta y, de esta manera, es capaz de hacer su obra con prisas, iluminada con destellos e impulsada, paradójicamente, por ese descenso hacia el fondo del abismo que, en realidad, busca truncar con violencia, dejar inacabada, esa misma obra. Panero, que busca la poesía en la abominación, reivindica como clave poética la máxima de Mallarmé: «La destruction fut ma Beatrice».
No sé muy bien que he leído. No sé muy bien si quiero más. Pero a la vez quiero más. Es lo mejor que puedo definir la sensación de lectura de este poemario, el primero que leo de Panero.
Hombre normal que por un momento cruzas tu vida con la del esperpento has de saber que no fue por matar al pelícano sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros y que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada de demonio o de dios debo mi ruina."
Un libro que llegó a mi gracias a mi novio que quiero mucho. Y debo decir que ahora lo quiero más por que me presento unos versos cargados de demencia, muerte y situaciones sombras.
¿Para qué leer Poemas del manicomio de Mondragón?
1. Por que es un poemario que sabe mezclar muy bien los tópicos de enfermedad mental, horror, soledad muerte y hasta religión. 2. Te pone en un estado de intranquilidad en algunos poemas. Y a veces los versos son tan directos que gritas : "POSTIC" por que en verdad merecen ser resaltados. 3. EL final del poemario usa temas religiosos muy fuertes que hacen alusión al tema del dolor, la traición, el mal, el infierno, fue sublime. 4. Ame las referencias al infierno, a la divina comedia y hasta la biblia. 5. En verdad te sientes en un manicomio. 6. Los temas de esquizofrenia, manipulación narrativa, locura auditiva, y paranoia y persecución se mantienen en constante a lo largo de todo el poemario.
Lo malo: Ningún poema es malo, sin embargo hay unos versos muy cortos que no despegan y otros dos que fueron regulares.
"El loquero sabe el sabor de mi orina Y yo el gusto de sus manos surcando mis mejillas Ello prueba que el destino de las ratas Es semejante al destino de los hombres"
Este poemario causa escalofríos y me ha puesto a reflexionar sobre la vida del autor. ¿Qué tan trágica fue su vida para escribir como lo hizo? Sin duda la genialidad va de la mano con la locura y espero leer más de este autor. Le pongo 4/5 porque hay algunos poemas que no me encantaron.
Tú que eres tan sólo una herida en la pared y un rasguño en la frente que induce suavemente a la muerte. Tú ayudas a los débiles mejor que los cristianos tú vienes de las estrellas y odias esta tierra donde moribundos descalzos se dan la mano día tras día buscando entre la mierda la razón de su vida; ya que nací del excremento te amo y amo posar sobre tus manos delicadas mis heces Tu símbolo era el ciervo y el mío la luna que la lluvia caiga sobre nuestras faces uniéndonos en un abrazo silencioso y cruel en que como el suicidio, sueño sin ángeles ni mujeres desnudo de todo salvo de tu nombre de tus besos en mi ano y tus caricias en mi cabeza calva rociaremos con vino, orina y sangre las iglesias regalo de los magos y debajo del crucifijo aullaremos.
"y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra / y ahora que el poema expira / te digo como un niño, ven / he construido una diadema / (sal al jardín y verás cómo la noche nos envuelve)." ❤️🩹
A veces me sorprende lo poco que puede conformar un poemario: en este libro se encontrarán alrededor de 20 poemas —además de una nota introductoria y un colofón poéticos que ¿aclaran?, ¿explican? lo que se avecina o justo acaba de suceder— que habría que calificar de “grandilocuentes”, aunque algunos sean apenas un cuarteto o un terceto, y francamente “delirantes”; algunos con momentos muy logrados (p. ej., “El lamento de José de Arimatea” o “Himno a Satán”) y otros que me hubiera gustado que se desarrollaran más —en otros poemas o en el mismo— pero que, por lo pronto, me hacen preguntarme si su estado “embrionario” es un recurso estilístico más, premura, pereza o francamente descuido por parte del autor. En la mayoría de los poemas priva un lenguaje poético completamente surrealista y, en el resto, hay una lírica más cotidiana, cercana a la poesía de la experiencia, que también me hacen cuestionar, en este libro brevísimo al menos, la unidad de la obra y su discurso poético.
¡Claro! En este último aspecto el editor también debió haber dicho algo pero, lacónica como fue en su cuarta de forros, Ediciones Hiperión se contentó con advertir que se trata de “una escritura radical, lúcida, terrible, que a nadie puede dejar indiferente”. Y es justamente en esto último donde está el acierto de este poemario: se agradece su tono diferente, oscuro, provocador... en la más pura tradición —reconocida en parte a través los dos epígrafes de Mallarmé en la obra— de Baudelaire y Rimbaud.
No confundir con Leopoldo Panero, su padre, también vate, perteneciente a la Generación del 36. Leopoldo María Panero logró mortificar a los sensores de la conducta y buenas costumbres; hecho que lo llevó a la cárcel en reiteradas oportunidades, y lo convirtió en un paciente a perpetuidad del barbitúrico hasta llegar a la demencia. Disminuido y sin temor del enemigo, fue un ferviente antifranquista, siempre voraz en su lucha solitaria contra el poder totalitario y deshonroso. Los años de presidio acabó con su tambaleante cordura y en el sanatorio de Mondragón escribió una de sus obras maestras.
El prodigio Panero demostró que "Las ratas afloran a la Cloaca Superior /Buscando el beso de los Dementes /(...) /Ello prueba que el destino de las ratas /Es semejante al destino de los hombres".
Interesante lectura que me llego de pura casualidad y lei en un par de minutos. Pequeños poemas oscuros donde el lector se puede meter en la psique de personas con trastornos de todo tipo.
...y la vida tiembla en los labios como una flor que el viento más sediento empujara sin cesar por el suelo donde se resume lo que es la vida del hombre
"El loquero sabe el sabor de mi orina Y yo el gusto de sus manos surcando mis mejillas Ello prueba que el destino de las ratas es semejante al destino de los hombres."