Avatar de estilo te invita a mirarte en 360 grados para integrar todo lo que sos y crear tu propio estilo, un avatar elástico y dinámico como tu proceso evolutivo. Es una herramienta para crear, diseñar, deshacer y volver a ser desde vos, y expandir con fuerza el poder de tu imagen personal.
«Todos tenemos estilo, solo hay que aprender a identificarlo. Pero ¿qué es el estilo? Es la síntesis de todo lo que somos, nuestra historia, nuestros intereses, nuestra profesión, aspiraciones y también nuestros complejos, miedos y limitaciones. Muchas veces nos vestimos sin saber que las prendas que elegimos están condicionadas por estos aspectos que inconscientemente nos gobiernan. Por eso, antes de analizar un guardarropa, definir las prendas o los colores, empiezo por el uno mismo. Esa es la clave para que un trabajo de transformación sea sostenible en el tiempo. En este libro te propongo conectar con tu poder personal, para vestirte de adentro hacia afuera, desde tu verdadero deseo y confianza absoluta». Corine Fonrouge
Sinceramente, no creo que haya terminado de leer este libro sabiendo cómo diseñar mi imagen personal. Creo que hubiese estado bueno que sea un poco más técnico y menos anecdótico. De todas formas, sí me abrió la mente en relación a varios temas relacionados al mundo de la moda y a mi estilo en particular.
Me gusta que haga un análisis de los distintos "arquetipos", por llamarlos de alguna manera, que existen y que explique que se pueden combinar para crear formas personalizadas que se adapten a las necesidades de cada persona.
A su vez, me pareció muy interesante el concepto de "equilibrio" que maneja la autora y que desarrolla a lo largo de todo el libro. Es mucho más profundo que el ejemplo que voy a dar ahora, pero hasta que no leí este ensayo no me había dado cuenta de que la manera en la que me visto resalta todavía más los aspectos masculinos, activos o directos de mi personalidad (algo de lo que tengo mucho) y de que me serviría usar prendas que desde el color, las texturas y las formas, pueda suavizar un poco mi imagen volviéndola más femenina y pasiva, equilibrándola.
En fin. ¿Lo recomiendo? Sí. ¿Me voló la cabeza? Bueno, no. Pero tampoco venía buscando eso. Cumple con su deber, en resumen.