En plena Edad Media, la Reconquista avanza, a pesar de la fuerza del imperio almohade. El rey Alfonso VIII funda, en un paraje idílico de los amplios territorios de la Trasierra, la populosa ciudad de Ambrosía (nombre griego que sonaba a pagano en la Edad Media y que se transformó en Plasencia, que significa lugar placentero para vivir). El joven Blasco Jiménez, la mano derecha del prelado, conoce a una bellísima mujer, que le iniciará en el amor y en los misterios de la Kabalah. Dos realidades entran para él en pugna: la fidelidad al espíritu de la ciudad recién fundada y su propia libertad. Después de su paso por la Escuela de Toledo, Blasco terminará siendo partícipe de un misterioso secreto en Coria, donde se guarda algo que le hará descubrir, casi por casualidad, la luminosa explicación a los apasionantes sucesos de su vida.
El primer libro del año y no ha ido nada mal. La historia, que no explicaré por pereza y porque es tan fácil como leerla en cualquier red, es simple pero cuando empiezas a leer te engancha mas de lo que en un principio pudiera parecer. El punto fuerte sin duda, o al menos lo que a mí mas me gustó, han sido los personajes. El protagonista no te va a caer en gracia, pero tampoco te llega a caer mal, te da una de cal y otra de arena; no hay "malos" ni "buenos", simplemente personajes con su propia personalidad que actúan según sus intereses. Lo único predecible es el asunto amoroso que se trata en casi todas las novelas, pero por lo demás, el libro te sorprende y no recuerdo que hubiera partes que se me hicieran demasiado pesadas, pese a no ser un libro corto. En fin, lo recomiendo sobretodo a la gente que le guste este estilo de novela histórica ambientada en la Edad Media, a otro tipo de lector tal vez se le hiciera pesado.
En tanto que placentino, llegué a esta novela atraído por la posibilidad de leer sobre mi ciudad, pero lo que me he encontrado es un relato atemporal de ascenso y caída de un hombre que, circunstancialmente, está ambientado en la Edad Media española, en los años entre la derrota de Alarcos y la gloriosa victoria en la Navas de Tolosa. Y como relato de tono humano que es, ¿qué tal lo hace? Pues lo cierto es que funciona sorprendentemente bien. Pese a unos inicios harto convencionales, que nos llevan a pensar que estamos ante la consabida historia de protagonista de origen humilde que alcanza el éxito, llega un punto en que vemos que la narración va hacia otro destino: mostrarnos cuán bajo puede llegar un hombre dominado por sus pasiones. Ahora bien, como novela histórica no alcanza el mismo nivel, dando la sensación de que está ambientada en la Reconquista como podría estarlo en cualquier otra época. Aunque puntualmente haya episodios que despierten interés, como la descripción de la Batalla de Alarcos o las referencias al Sagrado Mantel de Coria. Por otra parte, el hecho de que la narración se plantee a modo de flashback de un peregrino a Santiago resulta totalmente irrelevante en el discurrir general de la trama. En resumen, buena historia de redención humana; mediocre novela histórica.
Debo confesar que me costó muchísimo seguir leyendo cuando apenas había comenzado dos capítulos puesto que me costaba seguirle el hilo, imagino que a causa de ser una novela tan densa y extensa. Decidí hacer un esfuerzo porque Jesús Sánchez Adalid siempre me había fascinado en todos sus libros y me sumergí de lleno en el entramado de aventura y personajes, llegando a amar a alguno de ellos y consiguiendo engancharme sin poder dejar de leer.
Desde mi opinión personal, la parte final es la más bonita de todas, por toda la sabiduría y perdón que tienen sus páginas llegando a emocionarme y hacerme llorar como una niña pequeña.
El libro tiene unas notas finales donde el autor desarrolla algunos hechos del entramado histórico, y esto me ha permitido situarme un poco en la época y ampliar más algunos acontecimientos que se cuentan. Me ha parecido un buen complemento.
En definitiva, es un libro que recomiendo a quien le guste la historia, las aventuras y el trasfondo espiritual que alberga la vida, con sus muchas lecciones de humildad.
Me encantó este libro. La trama está bien relatada y el ritmo es intenso. El relato te transporta hacia la España medieval, las disputas entre los reinos cristianos y la convivencia con los moros. Muy recomendable.
Una de las mejores novelas que he leído en mucho tiempo. Una historia que cautiva, enseña y levanta el alma gracias a su narración cercana, sus personajes tan humanos que podría ser el mismo lector y los paisajes de la historia de la Reconquista. Mis dieces en todo.
Dicen que la novela histórica o no es novela o no es histórica. El autor resuelve el problema explicando que es una novela, pero no es del todo sincero ya que existe un gran trabajo histórico detrás. Al terminar el relato sigue una explicación muy detallada del contexto histórico en el que transcurre lo que permite distinguir lo que es ficción de lo que no, y eso se agradece. El libro cuenta la vida de un hombre durante la Reconquista, ambientada en la frontera entre los reinos cristianos y musulmanes, narrada por él mismo a sus compañeros durante una peregrinación. La forma en que está escrito tiene una línea principal, la de su vida, y otra secundaria, la peregrinación, que confluyen. Hay un par de pequeñas sorpresas al final del libro que lo redondean. Lo que más me ha gustado ha sido la ambientación histórica, lo que menos algunos personajes demasiado tópicos y predecibles.
Bien ambientada en la época, en la historia, en las formas de vivir y pensar en la edad media. Sin llegar a entusiasmar, resulta una novela agradable y entretenida.
Este libro es mucho más que una novela histórica. Es una revelación que conviene leer a todos aquellos interesados por las miserias humanas y los ejercicios sinceros de contricción.