En las páginas de La primera enemiga de una chica es su madre florecen personajes disparatados como hongos después de la lluvia. Ahí están, como salidos de una peli de John Waters que hubiera sido filmada en un pequeño pueblo de la pampa argentina. Enfrentados a la pérdida de la inocencia, inventan nuevos rituales, cánticos, oraciones, invocaciones, gualichos caseros, curaciones, nuevos mecanismos de control para darle sentido a la vida.
El mundo de Milagros Lagarejo está lleno de belleza, ternura y crueldad, una cruza entre el malditismo de Mariana Enríquez y el humor de Dani Umpi.
La alienación, el ridículo, el horror de ser normal, la transmisión de valores y las mentiras hacia las próximas generaciones son algunos de sus temas.
Este libro es un tesoro para quienes buscábamos en vano desde hace años una voz nueva y fresca. Estos cuentos nos salvarán a todos del aburrimiento.
Esta compilación de cuentos un tanto macabros y otros te dejan pensando, colgada con algunas situaciones. Sobre todo cuando giran en torno a la relación familiar de padres e hijos que los toca de forma recurrente. Aunque los más principales giran de forma recurrente en la infancia/adolescencia, muchos de los personajes suelen ser mujeres o niñas y caen mucho en el recordar el pasado.
En sí, lo disfruté pila y los que más me gustaron fueron «Las guachas más conocidas del mundo entero», «Postre», «Qué triste es comer prepizzas», «Estamos mal, pero hay gente que está peor» y «Aullido».
"La primera enemiga de una chica es su madre" de Milagros Lagarejo es un libro compuesto por 19 relatos breves, varios de los cuales no exceden las tres páginas.
En ellos, nos cuentan, sobre todo mujeres, historias que parecen cotidianas (la sensación de dejar de fumar, el disgusto de una abuela por la timidez de su nieta, la preocupación de una madre por su hija que podría quedar embarazada, unos trabajadores que no quieren atender a una clienta). Sin embargo, la autora tiene el arte de "torcer" lo que está ocurriendo hasta que lo extraño, el horror o el absurdo se instalan maravillosamente en el relato para no irse hasta el final. ¡Y todo ocurre en pocas líneas! ¡Tremendo! 🔥
La crueldad mezclada con un delicioso humor ácido con el que se nos narran algunas historias es otra de las virtudes de este libro. No hay compasión por el destino de los personajes sean niños o adultos. A pesar de que no son culpables de sus tragedias, queremos ver hasta dónde se los llevará la vida como una corriente de un río bravo a punto de desbordarse. Como dice una de las narradoras:
"Yo quería el drama, sentir el desgarro, el quiebre, la abstinencia, el grito, quería el dolor en el final, el llanto, la mano temblando..."
Así tal cual nos volvemos como lectores, deseosos de que, en cualquier momento se rompa la normalidad y aparezca la sangre, la locura, la venganza o la propia muerte. Y la mayoría de los finales nos da eso y mucho más. Lo más increíble de todo (sí, hay más) es que, como algunos son personajes infantiles y juveniles, la ternura y la inocencia están demasiado presentes, y diría que en un natural equilibrio con la malicia humana.
En caso de que no haya sido muy obvia, amé el estilo de Milagros Lagarejo ❤️❤️❤️ Espero pronto poder leer más de ella.
Me dolió que no me gustara tanto como esperaba porque el título me tenía compradísima.
Una colección de 19 relatos variopintos, algunos un poco fuertes. Hay un aire a Mariana Enríquez por ahí.
Mis favoritos fueron: Huesitos, Dos, Las gauchas más conocidas del mundo entero, El chico ojos de gato, Reunión del Club, La primera enemiga de una chica es su madre y aullido.
La edición es preciosa. Algunos de los textos se sienten más a anécdotas que a cuentos, no sin dejar de ser interesantes. Los más largos te envuelven en historias interesantes y emocionalmente complejas.
Lo encontré en la FED de este año. Me encantó de principio a fin. Cada cuento tiene un poco de ternura y violencia, te adentran en la intimidad de sus protagonistas, la mayoría con un remate ácido y un poco disparatados, al estilo Almodóvar.
Acabo de terminar este libro y quiero decir que como prosa poética está muy bien. Los personajes, aunque brevemente, están muy bien construidos. Milagros logra darles vida de manera breve pero efectiva. Me recordó mucho a Mariana Enriquez. Sin embargo, para ser sincera, no soy fanática de este tipo de relatos. La atmósfera que se crea me deja una sensación incómoda y personalmente no la disfruto. Igual puedo reconocer objetivamente que es un libro bien construido y por eso las 5 estrellas, pero yo personalmente casi que me arrepiento de haberlo leído. Me pasó lo mismo con los cuentos de Mariana, me deja una sensación en el pecho que no disfruto, pero entiendo que ese es el objetivo así que claramente lo hacen muy bien!
Esto va a sonar como algo malo pero lo estoy diciendo como lo contrario, leer estas micro historias se sintió como scrollear en tik tok. Me sentí muy contenta cuando me encontré pasando las páginas de manera compulsiva, saltando de una situación a otra al instante sin anestesia en vez de estar haciendo lo mismo con el celular. Dicho esto había cuentos tan cortitos que eran ???? Como que se sentían construcciones incompletas a las que le faltaba un remate, un final. Hubo otros, por lo general los más oscuros y un poco mas largos, que me gustaron más y que de a momentos hasta me recordaron a Mariana Enriquez. Mis favoritos: “Huesitos”, “Las guachas más conocidas del mundo” “El chico ojos de gato” Me intriga leer lo próximo que haga esta autora.
Un mejunje de cuentos cortos centrados en las dinámicas familiares en la infancia y la complejidad de ser un adulto jóven. Inicialmente esperaba que se concentrara en la dinámica madre-hija más a fondo pero sólo se vio presente en un par, de manera superficial. Mis cuentos favoritos son "Comer en familia", "Mi primera comunión" y "Estamos mal, pero hay gente que está peor".
No sé cómo sentirme con estos cuentos, algunos me parecieron fenomenales, me dejaron pensando mucho y me hicieron sentir de forma rara. Otros que fueron muy equis para mí. Tal vez no era el momento adecuado para leerlo en mi caso, pero rescato el humor ácido, las situaciones trágicas/ macabras y los sentimientos llevados al máximo.
Una serie de relatos cortos con personajes oscuros y macabros. En muchos nos encontramos con niños y jóvenes que juegan con la impunidad de la edad junto con la exploración propia de ellos. Del mismo modo este recurso lo vemos en los personajes mayores.
En algunos casos me paso que todo era tan llevando a los extremos que me daba risa tanta maldad jaja.
así se sienten los recuerdos de mis sueños los primeros minutos al despertar, creo que no le doy mejor calificación porque tal vez el estilo de cuentos y narrativa ya me parecía familiar y no hubo mucho sobresalto, pero son tiernos, sí me gustaron varios y lo cotidiano de todos los escenarios me pareció algo chido <3
Muy entretenido, lo elegí para leerlo en el colectivo, pero terminé leyéndomelo entero en un día. Me hizo reír, me dio ternura, e incluso me parecieron un poco tenebrosos algunos de los cuentos.
jodí tanto para conseguir este libro y me da pena ponerle este puntaje pero sacando algunos textos lindos en general siento que son historias sin construcción o con remates medio extraños