A contramano del clima de ideas de los años noventa. la figura de Ernesto Che Guevara viene cobrando un renovado interés. Más allá del debate en torno a sus métodos de lucha. el interés por El Che surge de la necesidad de modelos alternativos. Antes que el Che marxista. guerrillero o funcionario. o el héroe romántico de los posters. cobra inusitada vigencia el Che que supo describrír Ezequiel Martínez un político. un dirigente. un hombre (joven además) sincero. llano. transparente. con capacidad de entrega y una gran seguridad. un hombre que vivía como pensaba.A partir de una meticulosa reconstrucción histórica y sin subordinar lo esencial de la vida y la obra del Che a ciertos atributos secundarios. Hugo Gambini nos propone un rescate de su figura sin dogmatismos. apartándose de versiones apologética y acríticas. Su ineludible perspectiva argentina. su carácter completo y fidedigno explican la vigencia del texto y su inalterable originalidad en el transcurso de tres décadas.
Una de las biografías del Che que leí durante mi obsesivo guevarismo. No la terminé, no porque fuera mala, sino porque después de la llegada al poder en Cuba la vida del Che empezaba a resultarme deprimente. La biografía de Gambini tiene un estilo más bien periodístico, y no es tan rigurosa como la de Jon Lee Anderson, sin dudas la mejor que se escribió sobre este personaje.
Profundizar en una figura mítica. Un icono, para unos un diablo para otros la inspiración absoluta. El viaje al corazón de Sudamérica. Las anécdotas son una delicia.
Interesante biografia para entender (en parte) quien fue El Che y cuales fueron algunos de sus pensamientos y acciones mas relevantes que lo llevaron a convertirse en leyenda.