Paru en 1992, Pipelines, d'Etgar Keret, signait l'entrée fracassante, sur la scène littéraire israélienne, d'un écrivain qui s'imposait d'emblée comme un inventeur de formes capables de traduire, à l'intention de générations nouvelles, un monde à tous égards entré en mutation et qu'ébranlaient, en Israël comme ailleurs, de violentes et multiples convulsions. Si les textes qui composent Pipelines portent l'empreinte d'un surréalisme métaphysique qui rappelle Kafka ou Gombrowicz, et si y transparaissent les liens que Keret entretient avec la culture de l'Europe centrale, la vigueur et la maîtrise qui les caractérisent en font des créations puissamment originales. Composées comme en apnée, ces vignettes avec personnages, traçant des lignes de fuite aussi déviantes qu'insolites, sont en effet autant de fragments prélevés sur le réel dans un geste créateur d'une audace formelle qui métamorphose sur-le-champ le monde en objet d'inattendue méditation. En usant de vertigineux changements de focale, l'écriture d'Etgar Keret opère à chaque instant un déplacement nécessaire, jubilatoire et libérateur, où se dévoile le scandaleux visage d'une sagesse aussi inédite qu'authentique.
Born in Ramat Gan in 1967, Etgar Keret is a leading voice in Israeli literature and film. His books have been published in over four dozen languages and his writing has appeared in The New York Times, Le Monde and The New Yorker, among others. His awards include the Cannes Film Festival's "Caméra d'Or" (2007), the Charles Bronfman Prize (2016) and the prestigious Sapir Prize (2018). Over a hundred short films and several feature films have been based on his stories. Keret teaches creative writing at Ben-Gurion University of the Negev. Since 2021, he has been publishing the weekly newsletter "Alphabet Soup" on Substack.
Debiutancki zbiór opowiadań Kereta niestety nie zachwyca. Oczywiście zdarzają się w nim ciekawe opowiadania, ale większość jest dość surowych, ktoś mógłby nawet powiedzieć, że pretensjonalnych.
Mając w pamięci Kolonie Knellera i przede wszystkim Siedem dobrych lat odnoszę wrażenie, że im Keret mocniej ograniczony przez konwencję, tym ciekawszy i lepszy do czytania w formie zbioru.
Pozostała mi do przeczytania jeszcze jedna pozycja z serii wydanej przez W.A.B. i mam nadzieję, że po niej będę miał ochotę na jego najnowszą książkę.
A very uneven collection of (very) short stories. At its best, it offers bittersweet, surreal vignettes of Israel, but you have to slosh through some unmemorable, underdeveloped stories to get to that.
Niektóre opowiadania dostałyby 5, a niektóre 1, średnia zatem jest piękna. Warto, bo Keret nie do końca zwyczajnie opisuje wydarzenia nie do końca zwyczajne, a sztuką jest zachować równowagę.
Keeping this at two stars mostly because of what I mentioned in an earlier update: I don't dislike it because it's crude sometimes or bizarre or rather very violent or revolting (that's all okay) but because it lacks the humanity you might find even in other shock lit, and certainly in Keret's inspirations (Vonnegut or Kafka, Coen brothers, Terry Gilliam). It's interesting and definitely no trash, but a few brilliant highlights aside, instead of bittersweet most of it just came across as bitter. My advice to an ultra short story aficionado would be to certainly try it but I've not become a fan.
Ciekawy świat przed nami ten Keret odkrywa. Chyba najlepsza metafora dla tej książki to karty do gry Dixit. Każde opowiadanie to taka karta i tylko od nas zależy co na niej zobaczymy, jak ją odczytamy. Diabelnie inteligenta i absurdalna, a przy tym w formie tak przystępnej. Można by rzec podwójne espresso dla naszej wyobraźni :-)
To drugie opowiadania jakie czytam w ostatnim czasie (wcześniej Bukowski)i myślę, że to jeden z najbardziej osobistych gatunków. I choć forma może wydawać się trywialna to treść potrafi być bardzo mocna.
Posiblemente, una lectura desde el contexto hispano pierda mucha de la riqueza que el contexto árabe-israelí le aporta a "Tuberías" (Siruela, 2016). Aun así, al tener un mensaje transversal, la pérdida no será mucha, pues estamos ante un libro de relatos variado, pero unívocamente dirigido al ser humano y Seguir leyendo
El libro que leí anteriormente me gustó mucho. Éste no tanto, y lo entendí al saber que se trata de su opera prima. Una colección heterogénea, llena de rabia, con algunos cuentos más logrados que otros, pero con ese filo que maduraría y le ganaría fama. Mis favoritos son: • Feliz Cumpleaños • Sólo por 19.99 shékels • El Hijo del Director del MOSAD • Gulliver en islandés • Sísifo • Katzestein • Tuberías y • Pegamento Loco
No es el mejor pero si está chido. Creo que si vas a empezar a leer este autor es mejor que sea con otro (Pizzeria Kamikaze, Extrañando a Kissinger, Un hombre sin cabeza). Este ya es para los fans porque son sus primeros cuentos aunque hay un par que son una joya (Tuberias y Superpegamento). Tan chingones como los más chingones de él.
It is not as good as Keret's later works, but it does expose his method (implicitly, as a sample of the author's early work, and explicitly, as in the story "Kohi 3") and shows a great writer im Werden.
Not as good as Keret's more mature work. Some of the stories are post-modernistic gems ("Kohi 3" comes to mind) but others seem more like undeveloped ideas. Three stars our of five.
Este libro me costo un poquito de trabajo leerlo a pesar de que es relativamente corto, ya que no acostumbro a leer cuentos cortos ni relatos, siempre leo novelas llenas de drama que me hacen querer continuar y continuar sin parar. Este no es un libro así, pero los relatos te hacen reflexionar sobre muchas cosas y algunos son muy inesperados. Este libro me lo habian recomendado hace mucho y espere a octubre para utilizarlo en mi RL. Lo recomiendo mucho.
Relatos breves que cumplen la función que todo buen cuento debe tener: intensidad y cohesión. No se queda ahí y Keret agrega una mezcla de buen humor, tristeza, ironía y ¿por qué no? Hasta un sentido filosófico de la existencia.
Etgar Keret es un genio del relato, atrapa al lector en diferentes historias que muestran lo cotidiano, lo salvaje, lo cruel, la desesperación, la amistad, lo tierno, en fin. Una variedad de historias que nos permiten acercarnos un poquito a sus vivencias. Me encanta.
Es un libro vertiginoso, por se cuentos cortos son consisos y contundentes no te deja descansar, se lee muy rápido y son hermosos. mi favorito "Canción de cuna para el tiempo".
Keret nació en el 67 y escribió su primer cuento Tuberías (y de allí su primer libro) a los 20 años, después de que su mejor amigo se suicidara. Tuberías se publica por primera vez en 1992. Esta edición contiene 56 cuentos cortos, algunos reflexivos, pero todos prueba de una imaginación feroz. Escribir para él también es desahogo.
Mis favoritos, en orden de aparición:
• Jueveza, aquí. • Sólo por 19.99 shékels (IVA y gastos de envío incluidos), la historia de quien descubre el sentido de la existencia (y otros secretos) en pequeños libros de a 19.99 shékels, impresos en papel cuché y con fotografías a color. • Gulliver en islandés, mejor léanlo aquí. • El problema de Hybris, un cuento sobre Edión, un mandatario al que nadie recuerda por haber gobernado en paz. • Sísifo, una variación del original, pero con culpa. • Canción de cuna para el tiempo, una canción que mamá cantaba para adormecer al tiempo: "En un mundo carente de tiempo, las explicaciones no tienen lugar, pero era como si por un momento pudiéramos ver la vida como es, nítida y transparente, no diluida en turbias ambiciones y aspiraciones. • Katzestein, sobre un hombre al que se le pide siempre tomar como ejemplo a Katzestein, algo que le pesa hasta el suicidio. • Tuberías, sobre una persona que construye un tubo enorme para llegar a su propio paraíso.
Aquí los dos primeros cuentos del libro y acá una entrevista genial que le hizo Alejandro García Abreu para Nexos.
Pensé que el suicidio es una metáfora literaria muy fuerte, porque quien considera el suicidio está a la vez dentro y fuera de la vida. De modo que te puede dar alguna perspectiva de la vida que no puedes sentir cuando estás totalmente dentro. (…) En mi caso es personal, porque así perdí a mi mejor amigo y porque fue la razón principal por la que empecé a escribir. Creo que los primeros temas que traté cuando empecé a escribir fueron el porqué elijo la vida, y mi gran entusiasmo y amor por ella.
Es la primera vez que leo a Etgar Keret, y ya está en mi lista de autores consentidos. Tuberías es un compendio de relatos tan contundentes como breves: Algunos de ellos no exceden las tres páginas, pero bastaron para que cada una de esas historias removieran rincones profundos de mi pensamiento. Etgar Keret mete en la licuadora dosis generosas de humor negro, sarcasmo, crítica social, y los adereza con mucho surrealismo rampante y febriles realidades oníricas. Muchos de estos textos están inmersos en la difícil realidad del medio oriente, específicamente de Israel, con todo lo que ello significa: El sentimiento de estar rodeado por vecinos hostiles, de una perpetua amenaza a su existencia, y al mismo tiempo, saberse responsables en buena medida de haber sembrado esa hostilidad. Creo que no es un relato moralista que intente llevarnos a tomar una postura específica en el conflicto Israel-Palestina, pero sí nos provee de perspectivas de ambos bandos, dejándonos tomar la decisión por nuestra cuenta, o al menos eso me pareció percibir. Hay numerosas referencias a costumbres, lugares y ambientes Israelíes, pero que en su mayoría son de conocimiento popular, al menos someramente, entre los no judíos, por lo que no advierto ninguna dificultad para aquellos que quieran internarse en esta lectura. En resumen, es una lectura muy recomendable para aquellos que gusten de explorar mundos bizarros, deformes, que den concesiones a la locura, que admitan creaciones lisérgicas de imaginaciones pródigas sabiendo que de un modo u otro parten y aterrizan en la realidad de nuestro mundo tangible.
Veel korte verhalen die soms adembenemend mooi en soms broodnuchter zijn. Niet van alle verhalen is me duidelijk wat de clue is, maar dat is eigenlijk ook niet nodig om het boek te kunnen waarderen. De kracht ervan schuilt in het grote voorstellingsvermogen van Keret: in één boek wordt het paradijs voorgesteld als plek voor degenen die niet in staat zijn gelukkig te zijn op aarde, worden kwantums opgetekend als wezens die zich hopeloos onbegrepen voelen, gaan bussen dood en roept dit daadwerkelijk medelijden op bij mij en leveren dromen voedingswaarde op. Werkelijk een inspirerend boek.
This book threw me back to when I was obsessing over Topor; only Keret is, in my humble opinion, better. Or just more contemporary and thus somewhat closer, I'm not sure. The collection gave a good overview of Keret's style and themes, and I'll look for more of his writing. But, while I greatly appreciate Keret's wit, short stories aren't really my thing anymore.
'... niemand begrijpt de kwantums. Vooral natuurkundigen niet.' Etgar Keret fileert haarscherp in zijn bundel 'Superlijm'! Ook voor niet-natuurkundigen zeer genietbaar, want er zijn ook verhalen over God, de dwerg die uitstekend kan jongleren, Gulliver in het IJslands en mee van dat fraais... Een zeer fijne bundel!
Er zijn verhalen bij die ik onbegrijpelijk of saai vind en soms erger ik me zelfs… maar ook die zijn na een paar bladzijden afgelopen. Gelukkig hoef je er nooit veel achter elkaar te lezen om aan te belanden bij een leuk, grappig of geniaal verhaal.