Tras diez años en Sudáfrica, los Mortimer regresan a su palacio en la bucólica localidad inglesa de Kensfield. El joven Christopher, narrador y protagonista de la novela, piensa con nostalgia en aquellos años en que estudiaba con Jeremy Mortimer, y es por ello que desea saber qué ha sido de su vida todos estos años. Sin embargo, lo va dejando, ya que debe cuidar de su hermana mayor, gravemente enferma. Pero cuando se da la oportunidad de visitar el palacio, se le informa de la imposibilidad de ver a Jeremy alegando una enfermedad. Al mismo tiempo, llega a la ciudad un investigador húngaro que estudia las leyendas populares. Todo ello bajo el trasfondo de unas macabras profanaciones en el cementerio local.
‘El palacio de la noche eterna’ (2003), del escritor José María Latorre, es una novela de terror dirigida al público juvenil, sin que por ello no pueda ser disfrutada por cualquier lector. La prosa, como es habitual en Latorre, está muy cuidada, y la historia no contiene escenas desagradables ni perturbadoras. No es lo mejor que escribió Latorre, pero entretiene.