Hace tiempo que los lectores de poesía y los poetas han descubierto la lírica popular de la Edad Media española en la que alienta un delicado aroma de gracia y frescura, de pura y simple poesía. Pero quizá necesita de un conocimiento más general que ha impedido en parte el prestigio de su hermano mayor, el Romancero, y en parte el hecho de encontrarse desperdigada en obras de los siglos XV al XVII.
Muchos de estos poemas de raíz folklórica aparecen aquí junto con las jarchas, cantigas d'amigo y cantos sefardíes, por primera vez ordenados temáticamente. Margit Frenk Alatorre, que conoce bien estos textos y que ha descubierto no pocos de ellos, introduce al lector en los aspectos más importantes de esa poesía.
Muy buena edición de los textos, que incluyen notas de la editora. Estupenda la información de la introducción y de la bibliografía, que informa de las fuentes. Además, se encuentran índices muy útiles: el general, el de voces castellanas comentadas y el de los primeros versos de los poemas.
Antología poética de la lírica de corte tradicional popular, recogidas desde las más antiguas, jarchas y cantigas de amigos hasta 1450 de apenas varios versos y poemas extensos de judíos sefarditas. Las composiciones no vienen anotadas, salvo traducciones y trae una breve y concisa introducción sobre el tema. Hoy, con más lecturas y años, echo en falta más explicaciones pero paro empezar es muy interesante porque ver los "lugares comunes" de muchos poemas.
El libro se divide en cuatro partes. Una de ellas es la introducción y es la única de las cuatro que te da algún contexto, es la explicación entera de las tres siguientes partes que son la recopilación de romances. A pesar de ser la más corta, me gustaron más los cantares de la tercera parte.
Desde un punto de vista muy generalizado: desilusionante. Después de leerlo lo percibo como un libro que no destaca especialmente en los aspectos más básicos de lo que pretende ser (una recopilación de poesía lírica), la sensación que me queda es la de un libro difuso e inconexo ya que en la mayoría de los casos, más que poemas o cantos, se nos presentan fragmentos de obras o poemas más extensos de múltiples autores, romanceros y cancioneros populares, que al estar incompletos no presentan un contexto o extensión como para poder disfrutar de la obra original a la que pertenecen. Sin ánimo de menospreciar la labor de recopilación que un libro así lleva detrás, creo que el resultado final no ha llegado a lo que podría haber sido. Independientemente de todo lo anterior, si es cierto que en este tipo de libros (y este no es una excepción) siempre se descubre algún autor que nos llama la atención y nos insta a investigar más profundamente sobre su obra completa o algún poema o coplilla concreta que nos llame la atención.
Aunque es un libro que no elegiría para leer por placer, ya que no disfruto demasiado la literatura medieval, me parece perfecto para las personas interesadas en este tema, o que estén estudiando ese periodo de la literatura. Podemos encontrar todas las características de los diferentes géneros de la Edad Media, lo que hace más fácil el entendimiento de estos. También recomiendo la lectura de la introducción, que ayuda a situarte en la época y comprender mejor lo que vas a encontrar.