Antes de nada comentar que estamos hablando de un libro que contiene 21 relatos, algunos son novelas cortas, escritos a lo largo de 25 años, es la obra completa de la autora, toda una vida de escritura.
Quiero decir con esto que es un libro que se puede hacer muy largo, no es lo mismo leer un libro de relatos –en el que el lector tiene que volver a un nuevo principio, a nuevos personajes, nuevas tramas, etc– que una novela con el mismo número de páginas, en la que todo gira –generalmente– en torno a un solo argumento.
Yo lo he leído en dos veces, y lo he disfrutado mucho, me parece un libro fabuloso. Si bien es verdad que no todos los relatos están en el mismo nivel de calidad (es que ya tiene que ser difícil mantener el nivel de los dos primeros libros: "Mi hermana Elba" y "Los altillos de Brumal"), sí que cada uno de ellos está muy bien escrito. Funcionan como un reloj suizo. Así que recomiendo, si se puede, leerlo en dos veces, no de forma continuada porque la tarea se puede hacer pesada.
Ahora sí, recomiendo NO LEER el prólogo hasta que termine la lectura ya que, aparte de explicarte todos los argumentos de todos los relatos, también, por si no fuera suficiente, te destripa los finales, no todos, claro está, pero buena parte de ellos. Es como si tu peor enemigo escribiera el prólogo de tu libro. Al final de la lectura si queréis podéis leerlo que puede venir bien la explicación.
Y es que una de las cosas que más me han gustado de la escritura de Cristina Fernández Cubas han sido los finales, en la mayoría de los relatos son finales sorprendentes que te dejan sin aliento, y también su estilo, un estilo preciso, que sabe crearte imágenes que no te puedes quitar de la cabeza.
Lo dicho, un libro que recomiendo al 100%, un compendio de pequeñas obras maestras.