Works of Russian writer Aleksandr Sergeyevich Pushkin include the verse novel Eugene Onegin (1831), the play Boris Godunov (1831), and many narrative and lyrical poems and short stories.
People consider this author the greatest poet and the founder of modern literature. Pushkin pioneered the use of vernacular speech in his poems, creating a style of storytelling—mixing drama, romance, and satire—associated ever with greatly influential later literature.
Pushkin published his first poem at the age of 15 years in 1814, and the literary establishment widely recognized him before the time of his graduation from the imperial lyceum in Tsarskoe Selo. Social reform gradually committed Pushkin, who emerged as a spokesman for literary radicals and in the early 1820s clashed with the government, which sent him into exile in southern Russia. Under the strict surveillance of government censors and unable to travel or publish at will, he wrote his most famous drama but ably published it not until years later. People published his verse serially from 1825 to 1832.
Pushkin and his wife Natalya Goncharova, whom he married in 1831, later became regulars of court society. In 1837, while falling into ever greater debt amidst rumors that his wife started conducting a scandalous affair, Pushkin challenged her alleged lover, Georges d'Anthès, to a duel. Pushkin was mortally wounded and died two days later.
Because of his liberal political views and influence on generations of Russian rebels, Pushkin was portrayed by Bolsheviks as an opponent to bourgeois literature and culture and a predecessor of Soviet literature and poetry. Tsarskoe Selo was renamed after him.
Nunca habia sentido tanta lejania entre el afan del poeta y la traduccion final (A pesar que la de esta edición me ha gustado bastante), ya que la lengua Rusa es muy distinta a la Española.
Los poemas, cortos y narrativos, encarnan la vida de Pushkin, con sus anhelos, desamores e infortunios. Se siente, además, ese tránsito entre Clasicismo-Romanticismo-Realismo. Poemas ajenos de adornos caducos y repetitivos, utilizando una sobriedad en las palabras y homogeneidad en la intensidad de las imágenes, entre muchas otras cosas.
He marcado en mi libro mis favoritos, pero me quedaré con estos 3 que ahora recuerdo: La Elegía. El recuerdo. El monasterio en el Kazbek.
Traducir poesía es siempre una apuesta arriesgada, y así lo reconoce el traductor y editor de esta antología. Pero, dentro de lo que uno puede percibir, se debe reconocer que hizo un muy buen trabajo en esta recopilación de algunos de los poemas líricos de Pushkin. Al menos se siente en su versión algo del ritmo que debe existir en los textos originales, y logra captar la idea que existe en la base de muchos de los poemas. Pushkin es, para los rusos, una figura básica de su literatura, equivalente en muchos sentidos a Shakespeare para los ingleses y Cervantes para los lectores de lengua castellana, Pero su obra se basa mucho en las características propias de la lengua rusa, pues supo utilizar de forma genial la fonética y las características particulares de ese idioma. Por ello autores como Dostoievski o Tolstoi son más populares para quienes solamente podemos leer su obra en traducciones. Sin embargo, esta antología nos permite atisbar, aunque sea en forma limitada, algo del genio de ese escritor fundamental. Por otro lado, se trata de una antología bilingüe, lo que al menos nos permite darnos cuenta que el traductor reprodujo inteligentemente la estructura de los poemas, y tiene como epílogo un breve texto de Roman Jakobson que ayuda a entender la forma particular de la poesía de Pushkin. Las notas del editor-traductor también son de gran ayuda.
otro libro de un ruso que se me olvidó loggear como leído muy interesante ojalá saber más historia para enterarme más pero bueno me hago la loki y lo disfruto igual
Un poemari imprescindible, atemporal, capaç de connectar amb estats d'ànim universals a partir de poemes alliberats dels ornaments poètics convencionals. Aquesta és la màgia den Pushkin.
Ahora sí que me da auténtica pena no saber ruso... Poder leer a este poeta en su lengua materna debe de ser una maravilla. Aun así, un diez al traductor.