"No juzgar los libros por su tapa"... en este caso, por sus pergaminos, no por su tapa. Llegué a esta novela para completar un envío en una compra y por el galardón que había recibido.
Una novela oscura, no por el nombre, y un viaje a la soledad y la obsesión. Entre medio, se deja ver la historia política de nuestro país, por lo que el trasfondo de esta novela la torna más interesante. Un buen retrato de época.