Me ha resultado interesante adentrarme en el contenido de esta obra, ya que considero que el sociólogo derriba los 8 postulados perniciosos de manera concisa y firme. Creo que es honorable el trabajo que ha realizado y el esfuerzo que ha supuesto enfrentarse a las teorías propias del siglo XIX a veces aún vigentes actualmente. Sinceramente, creo que gracias a su valiente trabajo, el pensamiento sociológico de finales del siglo XX pudo dar un giro.
Al leer esta obra, mi sensación es que Tilly no nos induce a seguir obligatoriamente un camino, sino que muestra la viabilidad de varias rutas posibles ya incorporadas en la investigación social. Por otro lado, me ha parecido a la vez contundente al indicar cuál es el destino de cada teoría social tomada, y cuáles son sus pros y sus contras.
Tilly hace creer que cada crítica que hagamos debe necesariamente venir acompañada de una propuesta resolutiva o de un camino alternativo. Se agradece por eso, también, los numerosos ejemplos que concede al explicar cada caso.
Una idea fundamental con la que estoy de acuerdo de esta obra y que retendré para el futuro es que para comprender los procesos sociales complejos no debemos centrarnos en los individuos, pero tampoco en los sistemas sociales, sino más bien en las interacciones sociales.
Como debilidad, en mi opinión creo que los capítulos 5, 6, 7 y 8 adquieren menor relevancia en cuanto al fin de este trabajo, cuya lectura se torna dificultosa. He de decir, además, que aunque el contenido me parece bien argumentado y justificado, en ocasiones es necesario detenerse a leer repetidas veces los conocimientos presentados, pues la claridad del lenguaje que se utiliza en la obra no siempre es nítida. Por ello, recomendaría sin duda procesos que involucren elaboración a partir de esa información, como puede ser técnicas de estudio como subrayado y realización de resúmenes.
Finalmente, considero que lo más importante que aporta esta obra a la sociología son las herramientas y recursos que podemos emplear para comprender procesos sociales complejos, teniendo en cuenta los errores cometidos en la historia de las teorías sociales para no caer nuevamente en ellos, y sin rechazar posibles vías para nuevas teorizaciones.