Seleccion y prologo de Roberto FontanarrosaAdolfo Bioy CasaresJorge Luis BorgesMarcelo CohenHumberto CostantiniAlejandro DolinaJose Pablo FeinmannInes Fernandez MorenoRoberto FontanarrosaRodrigo FresanElvio E. GandolfoLiliana HekerHector LibertellaDiego LuceroMarcos MayerPacho O'DonnellGuillermo SaccomannoJuan SasturainOsvaldo SorianoLuisa ValenzuelaSi acaso es cierto, como afirma Alejandro Dolina, que "en un partido de futbol caben infinidad de novelescos episodios," el inevitable resultado del encuentro entre futbol y ficcion tenia que ser este coctel poderoso y tipicamente argentino. Y nadie mejor que Fontanarrosa para elegir a los integrantes de esta seleccion. Aficionado al gol de lujo, consagro un equipo mixto de eficacia mas que probada.El escenario esta dispuesto: el lector mueve la pelota.Final de escritores. Borges y Bioy Casares sostienen que el futbol ha dejado de existir. Sin embargo, Cohen imagina un delantero que se disculpa telefonicamente por un penal mal pateado. Costantini narra la historia de un gol errado a proposito, mientras Feinmann y Saccomanno examinan con ojos de nino el mito Maradona. Ines Fernandez Moreno propone un milagro deportivo en Parque Chas. Dos aguafuertes memorables: el futbol en Flores, segun Dolina, y la barra brava en el vestuario, version Fontanarrosa. Fresan identifica sus crisis de pareja con el gol de Maradona a los ingleses. Gandolfo nos inicia en el folclore "leproso." Heker reivindica los ritos dominicales de la gran pasion argentina. Libertella hermana zen y futbol uruguayo. Lucero rescata del olvido la voz del hincha arquetipico y Mayer habla de un goleador que prohibe a la hinchada festejar sus goles. Para O'Donnell, en cambio, elfutbol es el telon de fondo de un drama social. Sasturain postula una topografia para identificar donde nacen los habilidosos, al tiempo que Soriano evoca los excesos del futbol pueblerino. Por ultimo, Valenzuela relata su insolita experiencia junto a la hi
José Pablo Feinmann es un filósofo, docente, escritor, ensayista, guionista y conductor de televisión argentino. En 1973 fue fundador del Centro de Estudios del Pensamiento Latinoamericano, en el Departamento de Filosofía de la UBA (Universidad de Buenos Aires). Posteriormente trabajó como colaborador en diversos medios periodísticos. Fue un activo militante de la JP (Juventud Peronista) en los años setenta, considerando al peronismo como un verdadero movimiento de masas revolucionario. Siempre se opuso al uso de la violencia con fines políticos, sobre todo al foquismo guevarista, el cual —años después del triunfo de la revolución cubana— se volvió bastante popular dentro de algunos sectores de la izquierda peronista (como las guerrillas de Montoneros y de las Fuerzas Armadas Peronistas). Finalmente abandonó el peronismo en los años noventa, durante el gobierno de Carlos Menem. Sus estudios sobre la historia del peronismo son muy conocidos y debatidos por otros historiadores. Suele escribir para el periódico Página/12 (incluyendo notas editoriales) sobre actualidad política, literatura y cine. Por otro lado, desde 2008 conduce los programas de televisión Filosofía aquí y ahora, emitido por el canal Encuentro (del Ministerio de Educación de Argentina), y Cine contexto, emitido por Canal 7.
Pérdida de tiempo total la lectura de este libro mediocre que leí sólo por el tema, porque me di cuenta que nunca había leído cuentos de fútbol y me dieron ganas. El cuento de José Pablo Feinmann es directamente un mal chiste, sin gracia, forzado. El de Marcelo Cohen no se entiende. El de Pacho O'Donnell tiene 30 páginas y le sobra la mitad, capaz más. Pienso ahora que debe ser difícil escribir un cuento de fútbol sin caer en costumbrismos (o en thrillers, en su versión americana, diría Auster). El cuento de Pacho, por ejemplo, es un mal costumbrismo. Pero el de Fontanarrosa es costumbrista bien, divertido, hasta me cagué de risa con un par de diálogos. La mayoría son malos, pero el peor de todos sin dudas es el de Inés Fernández Moreno: progre, hace culto al miserabilismo, paternalista con los pobres.
Otro que rescato como bueno (3 de 18 contando el de Sasturain) es el de Elvio Gandolfo, igual creo que por razones personales. Elvio escribe sobre Central y Ñuls. Él es pecho frío y confiesa que no le gusta el fútbol. Yo lo entiendo al pobre: cómo le va a gustar el fútbol si es hincha de ñul. Aparte, en un momento dice que no le gustan los colores azul y amarillo porque lo remiten a la lona de circo. Pero Elviooo, los colores de tu clubcito remiten… ¡a un paquete de yerba Rosamonte! Y te digo que prefiero la fiesta que mete Central cada finde, a la amargura de un mate lavado… Aparte, en el cuento estás diciendo todo el tiempo que Central no podría existir sin ñul, y que ñul bien podría existir sin Central. ¡Te la pasaste la mitad del cuento hablando de Central, pingüino, pecho frío acomplejado!
Cuentos cortos escritos por algunos de los más conocidos escritores argentinos, donde el hilo conductor es el fútbol. Desde un hombre que recorre el país asociando posiciones de jugadores de fútbol y sus capacidades su pueblo de origen; un jugador que erra un penal y va llamando a cada uno del pueblo para pedir perdón mientras explica por qué falló; hasta la historia de un pibe humilde sin familia cuyo único consuelo es patear una pelota. Mucho más que un deporte para la cultura de nuestro país.
Un libro que no me divirtió tanto, lo tomé con gran expectativa y no me llenó. Apenas rescato dos cuentos, para mi gusto, Apuntes del fútbol en Flores de Alejandro Dolina, un cuentaso, y Campitos de Juan Sasturain.
Algunos cuentos están muy buenos, otros no tanto. Como toda selección hecha por alguien que quizás tenga gustos diferentes a los nuestros (aunque ese alguien sea Fontanarrosa)
Lo primero que debo aclarar es que no siento entusiasmo ni motivación especial por el fútbol; sin embargo, esto no me impidió aceptar el reto de leer el libro y darme la oportunidad de conocer su contenido, estilo y forma.
Puedo decir que disfruté muchísimo la lectura, sobre todo en la primera mitad. La segunda parte me pareció diferente: un poco más pesada y menos ágil. Esto se debe a que al inicio predominan los cuentos cortos, mientras que hacia el final aparecen textos más largos, casi en formato novelado, lo cual resta algo de ligereza y soltura.
Aun así, pude meterme en la piel de los personajes. Más allá del deporte, el libro despliega una gran variedad de estilos narrativos, atmósferas y hasta críticas sociales, sin dejar de lado el humor, el sarcasmo, la filosofía y la pasión. Además, aquí encontraremos muchas perspectivas y puntos de vista de los personajes de los cuentos, que nos permiten mirar desde ángulos e ideas que no siempre consideramos en torno a este deporte tan multifacético, demandante, divertido y apasionante.
En realidad, más que un simple compendio de cuentos, este libro es el resultado de una provocación (tal como se explica en el prólogo). Los autores aceptaron el reto y, aun quienes comparten mi escaso entusiasmo por el fútbol, lograron textos que no defraudan. Así surge un verdadero laboratorio literario, con miradas líricas, crudas o irónicas.
Desde mi experiencia, recomiendo especialmente la primera mitad a quienes busquen ligereza y dinamismo. Y para quienes no teman enfrentarse a relatos más densos y complejos, el libro completo será una aventura literaria apasionante.
Muchas emociones se ponen en juego en estos textos, y pienso que vale cada minuto invertido en su lectura. Lo recomiendo ampliamente.
En anteriores libros que combinan futbol y literatura me ha quedado un gran sabor de boca, quizá por eso esperaba más de esta compilación.
Los mejores cuentos, que merecerían 5 estrellas desde mi punto de vista son los de Fontanarrosa y Soriano (que fueron relecturas porque ya los había leído en otros libros). También me dejaron con buen sabor los de Cohen, Constantini y Dolina.
Un escalón por debajo están los de O'Donell y Sasturain.
El resto, a pesar de tener detalles interesantes y algunos hasta ser de autores que admiro (p. ej. Borges y Fresán) no me terminaron por convencer y tal vez lleguen a ser de esas lecturas que se olvidan.
De las mejores antología de cuentos de fútbol que he leido. Partiendo por Borges y Bioy Casares que dicen que el fútbol ha dejado de existir, hasta las explicaciones a la hinchada por un penal fallado, un relato imaginario, la locura de un hincha, el relato de una mujer, etc.
Gran recopilación de Fontanarrosa para engrosar la literatura futbolera. Absolutamente recomendable.