Aunque los humanos pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en espacios interiores, estos siguen siendo en gran medida desconocidos por nosotros. ¿Cómo es la arquitectura y diseño de este universo interior? ¿Qué ecosistemas contiene y cómo nos integramos en ellos? ¿De qué manera estos paisajes interiores influyen en nuestros pensamientos y comportamientos, en nuestras relaciones sociales, salud y bienestar? Estas son las preguntas que han guiado a Emily Anthes en este libro. Basándose en una amplísima variedad de investigaciones pioneras en distintos campos científicos, se adentra en todo tipo de espacios el ecosistema microscópico de bacterias y hongos que habitan nuestras casas; hospitales y quirófanos diseñados para minimizar los errores médicos; escuelas concebidas para promover la actividad entre los niños; prisiones construidas para atender las necesidades psicológicas de los reclusos; oficinas cuyo diseño mejora el rendimiento y relaciones de los empleados; edificios inteligentes que monitorizan nuestra salud; casas flotantes anfibias que podrían ayudarnos a sobrevivir al cambio climático. Incluso aborda los domos que podríamos construir en Marte y la Luna. Descubre así cómo mediante una arquitectura y diseños cuidadosos y atentos podemos mejorar muchos aspectos de nuestra vida, ya que aunque somos el resultado de nuestro entorno, no tenemos por qué ser víctimas de él.
Emily Anthes es una periodista científica en The New York Times. Ha publicado, además, los libros Frankenstein’s Cat (2013) e Instant Egghead The Mind (2009).
Emily Anthes is an award-winning science journalist and author. Her new book, The Great Indoors: The Surprising Science of How Buildings Shape Our Behavior, Health, and Happiness, will be published in June 2020 by Scientific American/Farrar, Straus and Giroux. Her previous book, Frankenstein’s Cat: Cuddling Up to Biotech’s Brave New Beasts, was long-listed for the PEN/E. O. Wilson Literary Science Writing Award. Her work has also appeared in The New York Times, The New Yorker, The Atlantic, Wired, Nature, Slate, Businessweek, and elsewhere. Emily has a master’s degree in science writing from MIT and a bachelor’s degree in the history of science and medicine from Yale, where she also studied creative writing. She lives in Brooklyn, New York.
El libro no es lo que parece. Una buena parte del libro no se refiere a lo que su título promete: la influencia de los espacios interiores en el bienestar y el comportamiento humanos. Se dedica a cuestiones más generales (el diseño de objetos, la arquitectura estructural o, simplemente, la descripciones espaciales). Además, el tratamiento de este asunto es muy deficiente, con escasos estudios referidos, muchos de ellos meramente observacionales, y dónde variables como la renta o la salud y el comportamiento previos, se obvian bastante oportunamente. El resultado es un ejercicio de periodismo bastante básico donde las observaciones y las entrevistas condicionan el contenido, más que el supuesto objeto principal de estudio del libro. El resultado es un texto decepcionante, engañoso y poco riguroso que me ha decepcionado más cuando más avanzaba en la lectura pues, pasando los tres primeros capítulos, es cuando el engaño empieza a hacerse más evidente y pasado el quinto ya queda claro que en este título hay más publicidad que verdad. No lo recomiendo.
PD: el número de páginas referido está mal. No son 377 sino 300 justas y, de ellas, 229 son texto principal y el resto -hasta el final- son notas y referencias.
Esperaba algo mas profundo y teórico sobre las relaciones del espacio interior y su impacto en nuestro comportamiento. En realidad es un compilado de ejemplos analizados de forma superficial, que aportan algunos datos interesantes pero que no justifican una lectura de 220 páginas.
Muy bueno! Cuenta un poco como era o como se entendían los espacios interiores, y como se está estudiando sobre ellos y generando una evolución o reinterpretación de los mismos