Empecé el libro por ser corto, estar ambientado en Navidad (o eso pone el título) y parecer divertido. Pero ay, la romántica es un género que tiende a defraudar al lector mínimamente inteligente e ir de mal en peor conforme lees. Resumo impresiones honestas:
✔️POSITIVO
La portada: aunque que no hay ninguna escena similar en la novela como la que se muestra, ya da una idea de lo que te puedes encontrar dentro: algo divertido, que luego no resulta.
❌NEGATIVO
-La protagonista femenina: enamorada de un tipo que fue su novio hace 15 años y creyendo firmemente que él se acordará de la promesa que le hizo de reencontrarse cuando tuviesen 30. Es de esperar que se lleve un chasco cuándo descubra que el tipo no se acuerda de nada. Ahora, su actitud déspota resulta molesta. Y en vez de hablar como personas adultas (él y ella) se dedica a cabrearse con él.
-El protagonista masculino: sigue pillado de la que fue su novia hace 15 años pero es un completo cobarde emocional incapaz de hablar con ella o llamarla cuando sabe que ha sufrido una perdida gorda porqué 'no quería meterse en su vida y descubrir que lo había sustituido por otro pq entonces se moriría'. Una actitud madura y asentada. Quién no quiere tener a un tipo así como
pareja?
-Lo forzado de meter a ambos a trabajar juntos para restaurar la casa de los padres de ella.
-La familia de la amiga de la prota, que meten las narices dónde no deberían. En teoría, esto es divertido, pero a mí con estas cosas la gracia -que ni se la busca ni se la encuentra- se me pierde por el camino.
-La amiga de la prota que está literalmente obsesionada con que su mejor amiga se trinque a alguien o tenga pareja.
-El final feliz con maromo, casa y un par de hijos, que como todo Dior sabe, es el súmmum de éxito en la vida de una mujer. Después, ya te puedes morir.
-Estas machistadas incluidas de gratis en la lectura:
* (la amiga a la prota). 'No esperaba que me mataras de aburrimiento. Si sigues así nunca encontrarás pareja'
Porque lo importante en la vida es pillar maromo. El resto, lo de cultivarse como persona, por ejemplo, ya tal. El hecho que juzgue su comportamiento, no por el hecho de intentar que se anime su amiga, haciéndolo por su bien y salud, sino por ligar esta actitud a lo que le gustaría a una probable e imaginada pareja ya dice mucho de la amiga.
* '-Me niego a hacer de Virgen María en el belén viviente de la parroquia.
-Pues te vendía que ni pintado. Hace mucho que nadie se asoma por ahí abajo'.
La prota a la amiga, again. La amiga tiene una obsesión con la vida sexual ajena que debería hacérselo mirar. Además, cómo sabe quien se asoma ahí abajo? Ha instalado una cámara de videovigilancia en el poncho de su amiga? Esa tía no es de fiar.
*'su olor natural, uno muy masculino'.
La prota sobre el prota. Vamos, que el señoro no se había puesto desodorante ni perfume ni un ambipur ni nada e iba con todo su olor a entrepierna de torero sudada paseándose por ahí y a ella le pone el olor a sobaco muerto. Esto no mejora.
*'Solo es una chica que intenta hacerse la dura porque tenemos tendencia a mostrarnos así para no parecer demasiado vulnerables. A veces es difícil llegar a entendernos porque nuestro comportamiento es algo bipolar. Cuanto más ariscas parecemos más tocado está nuestro corazón'.
Le dice la camarera del bar al prota. No pienso comentar esta estupidez.
Y hasta aquí ha llegado mi paciencia con la romántica. Un género que va pa bajo y sin frenos, a veces por la incongruencia argumental, la forma de escribir, el sinsentido del conjunto o una serie de personajes que tienen el mismo nivel mental que un adoquín.