5 Estrellazas ¡Qué novelón! Me ha encantado. Hacía años que no leía una novela histórica, a secas. Gracias a un reto literario me animé a leer éste libro, una de las novelas históricas más sonadas del mundo y me ha fascinado entera.
Supongo que el haberla tenido relegada durante tanto tiempo han sido las 900 páginas que tiene, un tocho enorme para haberla leído en formato de bolsillo. Y pese al poco tiempo que tengo para leer, he hecho el esfuerzo de continuar capítulo a capítulo y sin desanimarme porque cuanto más leía, más me gustaba.
A su vez también es lo primero que leo de Noah Gordon, y su prosa, tan directa e impersonal me ha gustado bastante para el desarrollo de la trama. Hace muchos años, vi la película en el cine, pero no me pareció gran cosa y aún así mi madre me animaba a leerlo por eso de que el libro es mejor. ¡Y vaya si es mejor!
Noah Gordon nos lleva a la Inglaterra del siglo XI, antes de la conquista normanda. Rob J. Cole es un niño de Londres, hijo de un carpintero, pero en él mora un poderoso don: es capaz con el tacto de saber cuánto le queda de vida a una persona, y éste don entra en él cuando su madre muere de parto. Posteriormente muere su padre, y en ésa época tan convulsa y cruel para los huérfanos, Robert es separado de sus hermanos cuando estos son adoptados por otros vecinos.
Para no acabar como esclavo o algo mucho peor, con 9 años, Robert conoce a Barber un cirujano barbero, más de charlatán y chantajista que de médico, que lo adopta para tenerlo como ayudante y aprendiz.
En sus primeros años junto a Barber, Rob no está realmente decidido a ser médico, se conforma con ir de pueblo en pueblo junto a su mentor, vender sus pócimas curativas, sacar dientes y reparar pequeños cortes. Pero poco a poco Robert se irá interesando más por la sanación, sobre todo cuando conoce a un judío capaz de obrar milagros, y le habla de su mentor, un famoso médico de Asia llamado Ibn Sina, o Avicena.
Con dieciocho años, Rob emprenderá de nuevo un viaje épico que lo llevará a atravesar medio mundo, desde Inglatera y toda Europa hasta Constantinopla y de allí a adentrarse en tierras de los musulmanes para llegar hasta Isfahan, y conocer a Ibn Sina, el Príncipe de los Médicos.
Pero el camino no será fácil. Casi dos años para llegar a destino, muchos apuros y sacrificios, pues en ésa época un cristiano tenía prohibido estudiar medicina musulmana, harán que Rob se haga pasar por judío para ser admitido en la madrassa de Isfahan y poder estudiar medicina.
Son muchas las cosas que pasan en éste libro y no puedo contarlas todas, pues creo que es de esas novelas que hay que leer al menos una vez en la vida. Y creedme, la película no le hace justicia, de hecho, ni siquiera se parece la historia, pues está todo inventado.
Y sí, el libro es muy largo, pero para nada se hace denso o pesado, pues los capítulos son cortos y siempre están pasando cosas. Tanto la historia como los personajes me han encantado, sobre todo el grato recuerdo que deja Ibn Sina en su erudición y su ayuda y afecto hacia Rob.
En general he quedado encantada con el libro y animo a todo el que tenga interés en leerlo que lo haga. Por otro lado, estoy segurísima de que continuaré con los Cole y su saga médica y no tardaré en leer "Chamán".