El retrato de una mujer que pierde a su hijo, y se pierde a ella a la vez. Difícil de leer, pero una historia fascinante.
“…y ahora, después de tantos y tantos días de odiarme por estar viva, la derrota empezaba a colarse en mi. No había ya nada que hacer; el estaba muerto y yo estaba viva, condenada a seguir”
Una belleza demasiado triste, de esas en que empiezas a ver borroso de las lágrimas durante la trama. No es novedoso ni interesante, pero de alguna forma te atrapa y te acompaña si te sientes mal emocionalmente.
Me gustó mucho. En el medio tuvo un bache del que pensé que no iba a salir, pero remontó. Que placer leer un libro que te haga sentir cosas. Por momentos sentí que no estaba tan bien escrito. Pero yo la verdad que no se escribir y no sé nada de escritura
Lo único que quería era ignorar que estaba viva, morir sin morir, atravesar los días sin que nada ni nadie notara mi presencia, pero sobre todo, sin que nada se convirtiera en un estímulo capaz de desencadenar ese dolor que vivía agazapado en mí.
No tengo palabras para describir este libro. Esta lleno de emoción, dolor, tristeza y realidad... te envuelve enseguida y no te suelta hasta que lo terminas. Es magnífico.
Una historia con mucho dolor pero escrita de manera muy bella. Nos muestra imágenes de amor y belleza sumergidas en la parte más desesperante de la pérdida. Me gustó mucho, no pude parar de leerlo.
�Por qu� alguien vive si quiere matarse, por qu� no logra apretar el gatillo si quiere morir, por qu� de repente un hecho nimio deja al dolor en la sombra por un rato, y esos instantes van poco a poco haci�ndose un lugar? En esta novela en la que todos parecen perder (hay madres que pierden a sus hijos e hijos que pierden a sus madres), hay, tambi�n, algo que se gana. Al dolor no queda m�s que atravesarlo, y esa traves�a es la que permite recuperar el deseo de vivir. Haber perdido algo siempre oculta la esperanza de volver a encontrarlo. Perder es una historia de orfandad que habla de la persistencia de la vida y de la extraordinaria capacidad humana de recuperaci�n.
Uno de los pocos libros que me han hecho llorar, terminado de una sentada, porque no quería largarlo, fue una grata sorpresa, ya que no conocía a la autora y lo compré porque el título me llamó.