In El resplandor de la Madera, Aguilar Camin weaves together the story of Casares, a Mexican struggling to overcome poverty and ignorance without losing his way in the process, with both the rich present-day setting of Mexico and its history. This sharp and detailed narrative takes in two eras and provides an engrossing story that is as fresh and dynamic as any today.
Ha destacado en sus tres vertientes de periodista, escritor e historiador. En la primera, recibió el Premio Nacional de Periodismo Cultural; ha sido colaborador de diversos medios, como La Jornada (diario del que fue subdirector), Milenio, Unomasuno, La Cultura en México. Fue director de la revista Nexos entre 1983 y 1995, cargo que retomó a fines de 2008. Condujo el programa televisivo Zona Abierta y participa en Tercer Grado, ambos transmitidos por Televisa. Es fundador de Ediciones Cal y Arena (1988), la cual dirigió. Aguilar Camín publicó su primer libro de ficción en 1983: la recopilación de cuentos La decadencia del dragón y dos años después, después de mantener en secreto otros borradores, sale su primera novela: Morir en el golfo, que sería llevada al cine con el mismo nombre en 1990 por Alejandro Pelayo.
Todo un recorrido familiar con un pueblo que acompaña a las desgracias, esplendor, fantasías, sueños y quimeras que fluctúan en la vida de los Carrizales, comenzando con Mariano, culminando con los últimos descendientes de una familia complicada y dura, personalidades propias de una época distinta pero jamás ajena a nuestra época. Las vidas que medimos por sus actos a veces tienen mucho que enseñar para evitarnos la pena de cometer los errores que no siempre son fáciles de discernir, logrando así en esta novela un viaje de aprendizaje, de revelación en el ambiente familiar tan caótico como apasionante.
Es un libro bien escrito. Una historia de historias y cómo se van entrelazando. Habla de muchas familias que viven su vida sin guía y con prisa, con muchas heridas y muchos perdones. En el libro se siente correr el tiempo y se ve lo corta que es la vida. Me gustó leer de México desde la perspectiva de un pueblo maderero y conocer un poco de la ciudad en la que vivo en esa época.
Cuenta la historia de los Casares, hijo, padre y abuelo, junto con una gran variedad de personas que forman parte de sus vidas. La figura del padre influye de forma definitiva en nuestra vida y nuestras decisiones, tanto si está presente como ausente. Eso es lo que deducimos al final de la novela.
"Fue el espejo en el que su hijo no quiso verse, el espejo del que huyó toda su vida tratando de imponer su voluntad sobre su herencia y su libertad sobre su destino."
"Su soledad era un escudo y un oasis, un páramo y un reino".
"Eran ya parte del polvo de la memoria que todos hemos de ser y vamos siendo."