Noches lúgubres (1789) es una obra del escritor José Cadalso. Un sector de la crítica considera esta obra introductora del prerromanticismo en la literatura española. Las «Noches» son tres, en forma aparente de diálogo, aunque predominan los parlamentos o soliloquios del protagonista, Tediato. Todas empiezan con un monólogo de Tediato y terminan con reflexiones del mismo protagonista en respuesta a Lorenzo. En la primera, el propósito del protagonista, es un acto sacrí exhumar el cadáver de su amada, profanando el templo, para llevárselo a su domicilio y suicidarse posteriormente incendiando la casa. Compra la colaboración del sepulturero, Lorenzo, quien obra así movido por la necesidad. La llegada del sol les impide culminar el proyecto, que aplazan para una nueva noche.
Me encanta este libro y es tan genial que refleja totalmente como fue el romanticismo espanol. La obra de Caldaso recoge todo lo que sentían los románticos, el amor al misterio, a la vaguedad, la fantasía, el pesimismo y la crítica, mezclado como una melancolía personal y un lenguaje poético.
Una discesa notturna nell’animo tormentato dell’uomo, tra cimiteri, deliri e desideri impossibili.
Noches lúgubres è un’opera intensa, cupa, quasi claustrofobica, che si muove tra l’angoscia romantica e le ombre del preromanticismo spagnolo. Il protagonista, spinto dal dolore per la perdita dell’amata, tenta disperatamente di disseppellirne il corpo per poterla riunire a sé. Un’impresa che, più che fisica, è psicologica: un viaggio dentro il lutto, la follia e l’ossessione.
He ojeado varias reseñas aquí en Goodreads sobre la obrita y la gente parece coincidir en que es una obra del Romanticismo (sí, Romanticismo, en la España de 1789). Cuánto daño ha hecho Menéndez Pelayo. No, no es Romanticismo, ni muchísimo menos. Ni de prerromántica la clasificaría yo, pero bueno, por ahí sí que podrían ir algunos tiros. Romántica tal cual, desde luego, no. Cadalso era fiel a su moda literaria. En la segunda mitad del XVIII se empieza a revalorizar el sentimiento y la lágrima frente a la racionalidad férrea de la literatura ilustrada. Es simplemente eso, nada más. Cadalso está tratando el género sepulcral, ya tratado por Young, en cuya obra se basa para escribir Noches lúgubres. Sostener que es una obra romántica es falsear las perspectivas históricas.
una obra corta muy fácil de leer y, a pesar de ser literatura española, me gustó mucho. el argumento es sencillo, los monólogos o soliloquios del personajes principal sobre la muerte, la fortuna, el dinero, la justicia, blahblah, son bastante interesantes y son lo que me hizo seguir leyendo. encuentro que el personaje principal es 1 poco incel, pero ok i guess... yo haría lo mismo por amor!! creo que es importante mencionar que la segunda parte fue 1 poco chistosa para mí: el berrinchote de la muerte. anyways muy recomendado para la evasión de cualquier tarea; doméstica, laboral, escolar...
Me lo he leído de una sentada, maravilloso. Super bien escrito. Hacía tiempo que no leía algo tan misterioso y retorcido, me ha recordado a las leyendas de Bécquer.
¿Érase una vez Truz? (Es un chiste clásico muy malo, pero es que este esta es la obra más corta del mundo. Véanse: cortina, cortita, cortín, cortilla, corteta, cortiña, etc.)
Me han gustado mucho algunos de los pasajes, ha sido un placer descubrir un Cadalso que escribe sintiendo hasta el fondo (no como el de las c palabra: cartas). También me he echado alguna carcajada con esos elementitos cómicos que ocupan un discreto segundo plano, aunque puedes tomarte toda la obra como una gran risotada realmente. En definitiva, ha sido desconcertantemente buena.
Me da muchísima pereza entrar a reseñar esto como la filológaTM que supuestamente voy siendo, pero, ¿qué más da que cuatro tipos la crean romántica o no? Quiero decir, es evidente que la primera noche es de lo más ilustrado del mundo (llena de didactismo mediante la fórmula pregunta-respuesta), pero el resto de la obra tiene un corte totalmente diferente y pesimista que LEJOS queda de la realidad de la felicidad colectiva o el servir al Estado (solo hay que ver cómo se plantea Tediato la cárcel...) ilustradas. Los movimientos, si se cree en ellos, no surgen de la noche (jeje) a la mañana. Se encuentra su germen moderadamente distribuido en etapas anteriores...
Entras de lleno en ese mundo romántico que se desarrolla en una realidad exagerada llena de melancolía, dolor y desesperanza. Además, es interesante analizar el egocentrismo, los devaneos y la necesidad de atención de Tediato.
Toda la vida estudiando que el Romanticismo español apenas se puede concentrar en unos diez años (1834-1844); y ahora, vienen y te dicen que José Cadalso escribió esta obra en 1771, en plena Ilustración española, y que esta obra no sólo hace referencia a un preromanticismo español, sino que se puede considerar la primera obra Romántica de Europa. Y ya os digo que es Romántica... ¡Lo es hasta la médula!
Está muy bien escrito, utiliza un lenguaje cylto a la par que sencillo de entender. Hasta ahí lo bueno de la obra.
Me considero gran admirado del drama y la tragedia, pero en esta obra se llega a tal punto de exageración que pierde cualquier credibilidad. Es bonito el lamento que tiene el protagonista por su amada, pero hasta ahí, el resto no se me hace natural.
Se nota mucho a qué corriente literaria pertence porque las críticas sobre la razón y el pensamiento están presentes en prácticamente toda la obra. Me pareció interesante la reflexión que se hace sobre el dinero al principio, el resto me parecen intentos forzosos.
Pero, sin ninguna duda, lo peor de la obra es el final, en mi opinión. No relataré lo sucedido, pero sí diré que te deja en el culmen de todo, no existe un desenlace, no lo considero siquiera un final abierto, sino más bien parece una obra incompleta.
Aun así, es la primera obra española que leo de esta corriente, puede ser que todas mis críticas nazcan de mi ignorancia hacia este período literario, no lo descarto, pero, más allá de eso: la obra ofrecía mucho de sí y no se ha explotado ni la mitad de su potencial. Comienza fuertemente y se desinfla por instantes.
Objetivamente podría merecer quizá una valoración menos dura, pues es cierto que su estilo es impecable, pero la decepción me lleva a darle la mínima valoración posible.
Me ha parecido increíble. Lo que más me ha gustado, como a todos, es esa nueva estética que Cadalso, sin duda, anuncia aquí y que caracterizaría el siglo XIX. Sin embargo, no soy tan partidario de catalogar esta obra como puramente romántica, pues no deja de tener una finalidad moralizante donde es necesario que la razón (fraternidad universal, felicidad colectiva) se sobreponga a la pasión en un mundo; pero tiene un increíble valor estético y literario, además de estar muy bien escrita. El final, lo mejor.
La considerada como la primera novela del romanticismo español es tan corta como intensa y melancólica. El hastío y el ansia de muerte que muestra Tediato servirá de reflejo para otros héroes románticos tales como Werther o René. La naturaleza sublime toma parte notable de la historia, y el pesimismo extremado se adueña del protagonismo.
Ofrecemos el análisis de las «Noches lúgubres» de José de Cadalso, uno de los textos de referencia de la literatura romántica española que, curiosamente, se compuso en época del movimiento ilustrado. A través del tormento de su protagonista Tediato observamos el germen del Romanticismo en la literatura.
"Sólo mi corazón aún permanece cubierto de densas y espantosas tinieblas. Para mí nunca sale el sol. Las horas todas se pasan en igual oscuridad para mí." bien dramático y gracioso y aún así hace comentarios interesantes sobre las clases sociales, parece una película de Halloween de los 90
Breve relato en forma de diálogo, precursor del romanticismo con todos sus elementos. Una buena historia sacrílega que nos deja casi como al inicio. Es una lástima que quede cortada de esa forma aunque parece ser que, posteriormente, autores anónimos le dieron un final, incluso una cuarta noche.
Soberbio, que satisfacción al volver a leer al autor con esta obra, tan esplendida. Como usa el lenguaje, como hace la crítica tan mordaz, que manera de englobar el romanticismo y recrearse en el tan divinamente. Soberbio, si señor, Don José Cadalso es un placer inmenso leerle.
Lo he leído para la universidad, y me ha gustado bastante porque en muy pocas páginas se aprecia perfectamente el período prerromanticista en el que fue escrito, con alusiones a los fantasmas, los cementerios, etc., a la vez que se critica la avaricia y se habla de la nación.
Es una obra muy breve y recargada de simbolismo. Es fácil de imaginar el escenario, y la trama es muy interesante. Se da una visión jocosa y aterradora del amor y de la muerte.