A pesar de los saltos en la narrativa, los saltos temporales, las historias paralelas, de la excesiva descripción en algunos momentos o lo enrevesados de algunos pasajes es un libro que se puede disfrutar. Las conversaciones de Aristóteles, la descripción de la Oikumene a través de sus culturas y ciudades, de las interconexiones entre estas (políticas, culturales..) harán el deleite del fan de la novela histórica ambientada en la antigua Grecia. Eso si, puede no satisfacer al lector que venga buscando una historia pura sobre Alejandro Magno.