Hay dos cosas que para mí resultan obvias: que Alice in Wonderland es uno de los libros más clásicos, extraños y sin sentido del mundo, y por otro lado, que es uno de mis libros favoritos de todos los tiempos. Todo indica que cualquier libro que esté estrechamente relacionado con la historia de Lewis Carroll es digno de ser leído. Conocí "Alice in Wonderland and Philosophy" gracias a una de mis profesoras del lugar donde estudio, y me entusiasmó muchísimo la idea de leerlo ya que me daba curiosidad ver de qué forma ubican a Alice en un plano más realista. Hay mucho por interpretar, especialmente por el divague, el delirio que derrocha la historia de la pequeña que descubrió un mundo disparatado donde las plantas cantan, los gatos hablan y los conejos blancos corren y se lamentan por llegar tarde.
Lo que me gustó del libro es que realmente agarra la historia y la mueve por todos lados para encontrarle una relación con cosas de índole filosófico, por ende todo esta cuestionado y planteado bajo mil posibilidades, y eso ayuda a que uno comience a ver el libro original con otra mirada. A mi me encanta la idea de poder ver desde otra perspectiva algo así de ambiguo y tan libre a la interpretación, porque considero que para eso se hicieron esos libros, para que uno deje correr la imaginación y se entretenga y le dé rienda suelta a la creatividad. Cuando leí sobre este libro me encontré con gente que hablaba sobre cómo éste libro le había "quitado la magia al original" ya que lo traslada a un ámbito más cotidiano, lo racionaliza y es justo lo que Carroll intenta evitar. Creo firmemente que nadie puede quitarle la magia y la aventura a Alice. Lo que fue creado de una forma así queda, y no hay cosa que pueda contrarrestarlo. Es como decir que un remake de una película arruinó la versión original. Lo que fue base, quedará así, sin importar lo que más tarde hagan con relación a eso. Hay que abrirse a estas cosas, eso es lo que me parece a mí. Al momento de disfrutar la historia, dejarse llevar por lo extraño, lo curioso y lo bizarro. Al momento de buscar otras opciones, apreciar la mirada del otro. De caso contrario, no podrán disfrutar de éste libro. Si realmente temen que Alice se vuelva muy "corriente", o les aburre ponerle momentáneamente un velo más realista, sigan de largo, no les recomiendo "Alice in Wonderland and Philosophy" en lo absoluto.
Por otro lado, creo que a veces se dispersa demasiado y por momentos uno olvida de que es un libro sobre Alice in Wonderland. Me gusta que haya apoyo con parte teórica, pero lo aborrezco cuando se deja de lado por completo el punto de la obra. Es indefectible que el autor busque en su momento sustento para sus planteos para poder así unir cabos, pero a veces es un tedio tener que tolerar que sea 90% historia y 10% referencias de Alice. La gracia está en homogeneizar todo y sacar un resultado comparando, citando, ejemplificando, de la manera que sea. Pero sin duda intentando no inclinarse tanto en un tema que no es el principal. Quizá el libro hubiera sido perfecto si la parte del balance estaba un poco más "armoniosa" y no quedaba más expuesta una cosa que otra. Aún así, las referencias están, y la cosa gira en torno a la creación de Lewis Carroll, como advertía desde un comienzo.